<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484</id><updated>2012-01-25T10:57:01.749+01:00</updated><category term='Viajes'/><category term='Mis obras'/><title type='text'>Luis Díez Tejón</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>99</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7729639112941605599</id><published>2012-01-25T10:55:00.000+01:00</published><updated>2012-01-25T10:57:01.754+01:00</updated><title type='text'>El naufragio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Lo que le faltaba al naufragio de Italia para convertirse en un remedo real de una novela era la aparición de una mujer fatal que completase el esquema argumental. Pues hasta eso. La realidad, una vez más, igualando la ficción, al menos una ficción que bordee el límite de lo verosímil. Por lo que nos cuentan las informaciones periodísticas, que casi siempre suelen tener que quedarse en lo externo, todos los ingredientes que un editor pueda exigir a un autor para que su libro sea un éxito de ventas aparecen aquí en las debidas proporciones: riesgo, imprudencia, incapacidad, mentiras, cobardía, tragedia, lujo, alcohol, sexo y muerte. Sobre todo muerte. Más de treinta víctimas. Seguramente a estas horas algún avispado productor ya se ha lanzado sobre el hecho para convertirlo en la película del año; desde luego, no tendrá que pagar mucho al guionista por su esfuerzo de imaginación.&lt;br /&gt;Si las informaciones que nos han llegado son ciertas, las preguntas que deben de asaltar a los interesados, y a todos, son de difícil respuesta. Cómo explicar, por ejemplo, que, si al conductor de un simple automóvil se le somete a estrictos controles de alcoholemia, un señor que tiene en sus manos un vehículo gigantesco con cuatro mil personas dentro dispone de barra libre a su antojo. O cómo justificar las carencias de formación de una tripulación, que ni siquiera sabía con precisión los pasos que había que dar. O cómo es posible el naufragio en sí mismo, porque se supone que en los tiempos del GPS y del control remoto, alguien habrá advertido al puente de mando de que se acercaba a una zona de naufragio seguro. Y, sobre todo, que tipo de exigencia se establece para encomendar el mando a un capitán capaz de burlar una ley, posiblemente no codificada, pero escrita desde siempre en el código de la dignidad de los hombres del mar, que dice que el salvamento ha de iniciarse por los más débiles y terminar por él mismo, aun a riesgo de su propia vida. En fin, preguntas de indocumentado que seguramente tendrán respuestas por parte de los expertos correspondientes, pero que deberían ser expuestas con claridad, aunque sólo sea por una cuestión de confianza.&lt;br /&gt;Algún hermeneuta de la realidad con afanes de conclusiones trascendentes puede ver en todo esto una metáfora de nuestra propia época. Un gigante deslumbrante, de hermosa figura, pero sin nada que lo sustente en su interior. Una cáscara vacía de cualquier concepto ético, de dignidad, conocimiento, sentido del deber, capacidad de sacrificio. Han sido sustituidos por la frivolidad, la despreocupación y la búsqueda del placer a toda costa; se ha difuminado la línea que separaba en compartimentos estancos los espacios del hedonismo y la responsabilidad. En el barco, los atisbos de dignidad vinieron de actitudes individuales, no del sistema, pero las actitudes individuales no pueden dirigir el timón. Lo realmente inquietante es que acaso sea eso, una metáfora. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7729639112941605599?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7729639112941605599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7729639112941605599' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7729639112941605599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7729639112941605599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2012/01/el-naufragio.html' title='El naufragio'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2580975178447913036</id><published>2012-01-18T11:03:00.002+01:00</published><updated>2012-01-18T11:05:07.652+01:00</updated><title type='text'>Reconocimiento justo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;La función de la literatura como reflejo de la sociedad puede resultar muy útil a sociólogos y estudiosos del futuro que quieran asomarse a la historia de esa época, pero deja al escritor prisionero de su propio tiempo y adscrito más que nunca a la categoría de lo efímero. Pocos autores gozaron en vida de tantos lectores como José Luis Martín Vigil. Cada libro que salía de sus manos se convertía en un éxito de ventas, y no sólo en nuestro idioma. Una generación entera le tuvo como su escritor de cabecera. Con su aguda percepción supo conectar de una forma novedosa y enormemente atractiva con una juventud que comenzaba a despertar a unos problemas hasta entonces esbozados solamente desde una ortodoxia expositiva rígida y árida. Eran novelas cuyo desarrollo temático se seguía con enorme interés, pero que en el fondo guardaban un mensaje de denuncia. Quién no recuerda &lt;em&gt;La vida sale al encuentro&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Cierto olor a podrido&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;La muerte está en el camino&lt;/em&gt;, para mí su mejor obra. Poco a poco se fue introduciendo en un terreno más social, con el mismo éxito y los mismos fervores. Y de pronto, el olvido. El entorno había cambiado, y su obra ya no era más que el reflejo de una lejanía desconectada por completo de la nueva juventud. Ni siquiera supimos de su muerte hasta un año después.&lt;br /&gt;Su caso es similar al de tantos cultivadores de literatura social, pero la reflexión que cabe hacerse tiene un carácter general y abarca a todas las manifestaciones artísticas. Va de reconocimiento hacia aquellos que en algún momento de nuestra vida lograron hacernos felices. De íntimo agradecimiento hacia el creador de belleza por parte del receptor de ella. Porque este es precisamente un agradecimiento escaso y poco enjundioso y cuya ausencia resulta siempre fácil de justificar, como todo lo que se recibe sin atisbo de interés ni de imposición ni contrapartida alguna por parte del donante. Leemos un hermoso libro, gozamos con una obra de arte o disfrutamos durante un intenso momento con una bella música y nos parece natural que eso haya sido creado para nosotros, como si alguien hubiera nacido con esa obligación original, cuando, por un elemental deber de gratitud, debiéramos cerrar los ojos y dedicar mentalmente un fervoroso recuerdo agradecido a la figura que lo hizo posible. La belleza no brota de ninguna sopa germinal, ni de las intenciones, ni aun de las ideas o, al menos, no sólo; el espíritu del demiurgo es tan evanescente que no anida en ningún mortal, y mejor que así sea; el genio lo es sólo en cuanto es capaz de sacrificio.&lt;br /&gt;De todas las definiciones de genio que uno tiene anotadas, tal vez la más exacta sea la menos ortodoxa: genio es la infinita capacidad de tomarse molestias. El genio en sí mismo poca cosa es. Unas simples y calladas cuerdas de arpa, dijo el poeta; un uno por ciento de la obra, dijo el científico; un don, decimos todos, y tenemos razón. Pero un don inactivo en sí mismo; es decir, nada sin el esfuerzo. Y el eco de ese esfuerzo es el que nos alcanza a todos, sin que merezca en la mayoría de los casos ni un leve pensamiento. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2580975178447913036?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2580975178447913036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2580975178447913036' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2580975178447913036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2580975178447913036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2012/01/reconocimiento-justo.html' title='Reconocimiento justo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2392174360151691230</id><published>2011-12-28T11:08:00.000+01:00</published><updated>2011-12-28T11:09:15.431+01:00</updated><title type='text'>Un día de venturas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Entró en su cafetería de siempre a tomar su caña de cada tarde y se encontró con su amigo, que estaba sentado en una esquina de la barra dando buena cuenta de una ración de gambas y una cerveza. Al volverse y verle, le invitó a sentarse junto a él y pidió otra ración para el recién llegado sin admitir réplica alguna. Por alguna razón, había en su cara una expresión satisfecha como pocas veces había visto en él, tan adusto habitualmente, tan amargado y tan pesimista siempre. No fue necesario hacerle ninguna pregunta.&lt;br /&gt;-Es que hoy es uno de esos días que parece empeñado en que todo me salga bien. Alguien me ha mirado con buenos ojos. Yo creo que hasta los gansos del parque tienen un graznido más melodioso.&lt;br /&gt;Y le contó que sus dos hijos habían por fin encontrado trabajo; que, en un fallo insólito, el juez de familia que llevaba el divorcio de uno de ellos había decidido a favor de él en contra de su nuera; que su mujer no había tenido que esperar ni un día para operarse de una hernia sin demasiada importancia; que sabía de otro juez que había ordenado el desalojo inmediato y sin contemplaciones de unos okupas, y que hasta había podido comprar un billete de avión de Asturias a Madrid por un precio razonable.&lt;br /&gt;-Y no sólo eso. Vi, por ejemplo, a un policía que estaba poniendo una multa a un motorista por el ruido que hacía su moto, a otro que llamaba la atención a unos mozalbetes por destrozar un banco del parque, a un joven que cedía el asiento a una señora mayor en el autobús, y hasta encontré a un ciclista que respetaba las señales de tráfico. No me digas que no es un día excepcional.&lt;br /&gt;Entre gamba y gamba, siguió desgranando sus venturas. Alguien le había dicho que sabía de buena fuente que los nacionalistas habían decidido dejar de mirarse tanto el ombligo y colaborar en el progreso conjunto de España; que los sindicatos estaban considerando renunciar a sus subvenciones para poder dedicarse sin ninguna servidumbre a su función de defender a los trabajadores; que las cadenas de telebasura comenzaban a recuperar el concepto de la dignidad y prometían emitir de vez en cuando algún programa que no hiciera sentir vergüenza ajena; que los directores de cine españoles habían dicho que quizá en alguna ocasión harían una película que no tuviera por tema la guerra civil, y que incluso conocía a algún empresario que consideraba a sus empleados como personas y no como quien tiene la sartén bien sujeta por el mango.&lt;br /&gt;-Pero eso no es todo. Lo más sorprendente me sucedió esta mañana. Fui al banco a pedir un crédito y me lo concedieron.&lt;br /&gt;Su amigo le vio pelar la última gamba y limpiarse después cuidadosamente con la servilleta. Y entonces se dio cuenta de que era el día de los Inocentes. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2392174360151691230?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2392174360151691230/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2392174360151691230' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2392174360151691230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2392174360151691230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/12/un-dia-de-venturas.html' title='Un día de venturas'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1159399317764549172</id><published>2011-12-07T10:34:00.000+01:00</published><updated>2011-12-07T10:35:32.813+01:00</updated><title type='text'>La verdad</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Qué es la verdad? La pregunta más determinante de todo el texto evangélico la hace nada menos que Pilato, como si repitiera lo que la humanidad lleva planteándose desde que logró sustituir el mito por la razón. Aunque, más que una pregunta, puede que Pilato lo hubiera dicho sin interrogaciones, como una reflexión hecha para sí mismo en tono escéptico. Más o menos como nos la hacemos todos a medida que vemos difuminarse algunas certezas que teníamos como inamovibles.&lt;br /&gt;La verdad es dama seductora y esquiva, amiga de vestirse con ropajes impropios, de esconderse a las miradas y de transformarse cuando alguien cree que la ha descubierto. Dicha por un niño, la verdad puede resultar simpática o puede azorar. Dicha por un político, suele volverse contra él; quizá por eso tiende a ocultarla. Dicha por un científico, la verdad es el resultado último de una serie de comprobaciones empíricas. Dicha por un filósofo, es un destello eternamente huidizo; puede ser aquello que se manifiesta ante la conciencia o la consecuencia final de encadenamientos lógicos. O nada. Demócrito, que necesitaba el azar y la necesidad como razones causales, llegó a la conclusión de que la verdad existe, pero que yace en el fondo de un pozo, sin que podamos rescatarla.&lt;br /&gt;Hay verdades de fe y verdades racionales, hasta que dejan de serlo; hay quien afirma que existen verdades inamovibles y absolutas, y quien cree que lo que es verdad a la luz de una lámpara no lo es siempre a la luz del sol. Puede causar un gran dolor o dar una paz infinita. Hay quien prefiere conocerla, por amarga que pueda ser, y quien quiere que siga oculta por si desvela un rostro terrible. Y hasta hay quien se cree gustoso aquello de “in vino veritas”. La posesión de la verdad es la prenda que aseguran a sus fieles todas las religiones, lo que induce a pensar que, o hay varias verdades, o todas, como mucho menos una, son falsedades tenidas por verdad. En el campo político la verdad debería ser la idea que guiara toda su práctica y, sin embargo, en pocos ámbitos está tan ausente como en este y de forma tan evidente. Se ve que no conocen un antiguo consejo: la política más conveniente consiste en decir siempre la verdad, a menos que se tenga una habilidad excepcional para mentir.&lt;br /&gt;Hay tantas verdades como queramos, según situemos nuestro punto de observación, o acaso ninguna, o quizá vaya a resultar que la única verdad que conocemos es la que ya nos enseñaba el viejo Erasmo: que el hombre nunca podrá estar seguro de ninguna verdad. Y entonces uno piensa en las emociones que le conmueven, en el sol de cada mañana, en el amor entre dos miradas, en las lágrimas de dolor o en el cariño de una madre y tiende a creer que sí, que existen verdades absolutas. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1159399317764549172?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1159399317764549172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1159399317764549172' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1159399317764549172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1159399317764549172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/12/la-verdad.html' title='La verdad'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7018114261232926999</id><published>2011-11-26T11:55:00.000+01:00</published><updated>2011-11-26T11:56:03.510+01:00</updated><title type='text'>Viraje a estribor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Se ha consumado lo que se venía gestando ya durante los últimos años. Ante un rumbo desorientado y con un capitán que parecía navegar con una brújula sin aguja y sin rosa de los vientos, los españoles han decidido cambiar de barco y de tripulación en la confianza de que aún sea posible virar ciento ochenta grados, a estribor por supuesto. Han dejado el viejo buque desarbolado y a la deriva, necesitado de un buen puerto donde poder proveerse de nuevos aparejos y de una buena dotación que sustituya a la anterior y, sobre todo, que sea más competente, que el mar está muy turbulento y no bastan sólo las sonrisas para sortear sus envites. Entretanto, a permanecer en el dique seco, porque ni la más pequeña vela le han dejado a su cargo. Si el partido perdedor mira ahora el mapa de España, bien podría hacer suya la lamentación de Don Rodrigo: “Hoy no tengo ni una almena / que pueda decir que es mía”.&lt;br /&gt;Pero el caso es, don Mariano, que yo no sé si debo felicitarle por su éxito, compadecerle por lo que le espera, admirarle por su valor o las tres cosas a la vez. Porque supongo que su acreditada capacidad de reflexión le hace ser consciente de que se ha metido en un brete que yo, desde luego, para mí no quisiera. Y como tampoco imagino que sea por el sueldo del mes, habrá que pensar que la vocación que arrastra a los políticos tiene algo de mandato metafísico que encadena la voluntad y del que es difícil escapar si no se quiere vivir con la amarga sensación de haber desperdiciado la llamada que a uno le ha hecho la vida. Tanto que hemos criticado a los políticos, y bien que en muchos casos lo merecen, y sin embargo siempre hemos guardado un fondo de respeto hacia aquellos que eligen ese camino por auténtica vocación, a veces con renuncias a situaciones menos comprometidas y más sustanciosas.&lt;br /&gt;Es una obviedad, don Mariano, pero lo digo: lo tiene usted muy difícil. Nadie, desde los ya lejanos tiempos del general, ha acumulado en España el poder que usted tiene ahora. Se lo han entregado libremente sus conciudadanos, lo que ya le supone una buena responsabilidad, en la confianza de ver en usted al hombre adecuado para sacar al país de esta situación que se va volviendo insostenible, lo que añade una responsabilidad aún más pavorosa. ¿Se figura cuántas familias desesperadas por el paro miran hacia usted con esperanza? ¿Cuántos jóvenes con las ilusiones rotas, cuántos pequeños emprendedores con los ahorros perdidos, cuántos desahuciados con los muebles en la calle por una hipoteca leonina? Le imagino en su despacho preguntándose por dónde empezar. Los españoles tenemos una percepción de las cosas más honda de lo que a veces creemos. Sabemos que no hay taumaturgos, pero sí le vamos a pedir que no nos engañe, que nos diga la verdad; le vamos a pedir exigencia ética, conciencia nacional, ejercicio sin sectarismos, transparencia y humildad. Haga lo que tenga que hacer, que, por duro que sea, será así más llevadero. Que tenga suerte, don Mariano, porque será la de todos. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7018114261232926999?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7018114261232926999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7018114261232926999' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7018114261232926999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7018114261232926999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/11/viraje-estribor.html' title='Viraje a estribor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3915840477019562465</id><published>2011-11-22T12:23:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T12:24:28.986+01:00</updated><title type='text'>Si no fuera por ellos...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Un hombre no es pobre cuando carece de todo, sino cuando no trabaja. Esta afirmación de Montesquieu podrían suscribirla hoy cuatro millones de personas en España, que puede que no carezcan de todo, pero sí de la posibilidad de vivir de sí mismos mediante su propio esfuerzo. Quizá sea esto, al margen de las dificultades materiales, lo más doloroso de sobrellevar, porque se asienta en lo más hondo de nuestro ser, allí donde guardamos la dignidad y donde no puede llegar ninguna medida social ni ninguna dádiva por bienintencionada que sea. A poco que uno tenga conciencia de sí mismo, no puede ser fácil vivir con la evidencia de que sus cualidades personales, su preparación, su voluntad de trabajo y su posibilidad de aportar a la sociedad aquello de que es capaz, han sido anuladas y ha de resignarse a vivir sustentado por los demás, sea la administración o la familia. Excepciones habrá, vividores y aprovechados encantados de ser muy listos, pero a cualquiera que tenga en alta estima su dignidad esto es lo que le resultará más difícil de llevar. Y habrá de vivirlo en la soledad de sí mismo. Jamás podrá verlo reflejado en ninguno de los sesudos análisis económicos.&lt;br /&gt;Con los sindicatos domesticados por el poder, los bancos amarrando el dinero y el gobierno sin un plan de mayor calado que el de subir los impuestos y esperar a que el tiempo traiga la solución, poca ilusión puede pedírsele a ese parado que vagabundea por las oficinas de empleo con la esperanza de dignificar su vida, sobre todo si ya ha superado la maldita barrera de los cuarenta. Le quedarán, si tiene suerte, esos 420 euros que, por supuesto, bienvenidos sean, sobre todo si lo mira, no como una limosna, sino como la devolución de algo prestado anteriormente, que también puede ser un modo de verlo.&lt;br /&gt;Si toda crisis permite ver por debajo de su violento oleaje los sedimentos permanentes que no puede arrastrar, la de ahora está poniendo al descubierto aspectos ocultos de nuestra sociedad, que siempre permanecieron ahí, pero que parece que últimamente no se querían ver. Una situación como esta, con cuatro millones de personas sin trabajo y sin perspectivas de encontrarlo, pondría a cualquier sociedad al borde de la movilización popular; se exigirían medidas en la calle, habría una crisis de confianza en el gobierno, podría incluso derivar en estallido social. Si esto no ocurre en España se debe en buena medida a nuestro concepto de la familia como depositaria de valores tradicionales. La familia como último reducto frente a todo, único refugio en el que encontrar una solidaridad que puede llegar hasta el sacrificio. Cuántos jubilados están haciendo un esfuerzo para ayudar a sus hijos en las hipotecas, cuántos abuelos dedican su exigua pensión a atender necesidades perentorias de sus nietos, cuántas familias compartiendo los ingresos en espera de un cambio de situación, cuánta generosidad callada. Me lo decía un padre de familia parado, con la sensibilidad herida y la dignidad aparcada: "La necesidad se hace más dolorosa cuando los seres más queridos han de acudir en tu ayuda, pero si no fuera por ellos..." &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3915840477019562465?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3915840477019562465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3915840477019562465' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3915840477019562465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3915840477019562465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/11/si-no-fuera-por-ellos.html' title='Si no fuera por ellos...'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6085633321985385045</id><published>2011-11-02T11:54:00.000+01:00</published><updated>2011-11-02T11:56:11.638+01:00</updated><title type='text'>Fiesta de difuntos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Todavía hoy los calendarios señalan la fecha del 2 de noviembre como Día de los Difuntos. No es mal logro, viendo que los vivos cada vez parecen estar más convencidos de que el estado de difunto no tiene más trascendencia que la de permanecer en el recuerdo de quienes tengan algún motivo para añorar su presencia. Los Novísimos han perdido su prestancia. Ya no son tema de preocupación. Ya no asustan a nadie ni son causa de insomnio, como le pasaba a aquel artista adolescente de la novela de Joyce. No están de moda. Lo que ahora está de moda es Haloween, que es una fiesta viajera y tornadiza como pocas. Nació en la vieja Europa, allá cuando se miraba al cielo estrellado con temor, se fue América y volvió a nosotros, aunque convertida en parodia, de la mano de la enorme fuerza expansiva que suelen emplear los norteamericanos con sus cosas. O sea, que en definitiva es una reliquia de los ritos celtas, que ya se preocupaban de esto mucho antes de la llegada del cristianismo. Se ve que la inquietud por lo que va a ser de nosotros en la otra orilla viene de largo y de muy profundo.&lt;br /&gt;El Haloween ese viene a ser como una fiesta de difuntos en la que lo que menos importa son los difuntos. Ni un recuerdo para ellos, ni lágrimas de ausencia, ni plegarias por su descanso eterno. Más bien es un carnaval en el que son los muertos los que se ponen las máscaras. La muerte se disfraza de muerte. Caretas, calaveras, esqueletos, calabazas encendidas y cosas así, mientras que aquí nosotros andamos con claveles, crisantemos, dalias o violetas. Si se trata de tomarse a broma a la que no admite ninguna, por qué no enfadarla dándole una imagen contraria a la que tiene; uno, por ejemplo, preferiría encontrársela como la guapa peregrina de &lt;em&gt;La dama del alba&lt;/em&gt;. Además, para recrear una procesión de espíritus no nos hacía ninguna falta dejarnos avasallar por el imperio, porque aquí ya teníamos la Santa Compaña y la Güestia, que son de condición más familiar y ya sabemos algo sobre cómo tratarlas. Y si no, mejor seguir con nuestra tradición de representar el Tenorio, que el espectro que allí aparece al menos tiene un espíritu poético.&lt;br /&gt;El caso es que estamos en el día en que, de cualquier manera que se diga, la fatal verdad sigue siendo la misma. &lt;em&gt;Cinis es et in cinerem reverteris&lt;/em&gt;, o sea, señores del Banco Europeo y de sus congéneres que se dedican a exprimirnos a gusto, que somos ceniza y a la ceniza volveremos. Para eso no vale la pena romperse el intelecto con la teoría parmenidea de lo que es y no es, que los griegos siempre fueron gente amiga de buscarle el fin último a las cosas, y el fin está a la vista: ceniza y sólo ceniza. Pues eso. Nos queda el consuelo de intentar ser polvo enamorado después de haber sido un alma prisionera de un dios, venas que han generado intenso fuego y médulas ardidas gloriosamente. Y a propósito, este Quevedo, estarán de acuerdo conmigo, es un poeta inalcanzable. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6085633321985385045?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6085633321985385045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6085633321985385045' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6085633321985385045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6085633321985385045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/11/fiesta-de-difuntos.html' title='Fiesta de difuntos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2133044813637022676</id><published>2011-10-19T11:23:00.000+02:00</published><updated>2011-10-19T11:25:26.866+02:00</updated><title type='text'>Querido profesor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Debo decirle ante todo que de ningún modo debe darse por aludido personalmente, porque no es el caso, ni mucho menos. Le estoy tomando por un colectivo. Lo que pasa es que todos tenemos ante nosotros la imagen individual de una persona, no de un conjunto gremial, que nos imponía su presencia desde el estrado en los años de nuestro aprendizaje, y eso va a ser usted mañana para sus alumnos de hoy.&lt;br /&gt;Usted, querido profesor, forma parte de una profesión ennoblecida en los momentos en que la humanidad tiende hacia lo alto y simplemente burocratizada cuando todo se mide en ratios de producción. Colegas suyos figuran en gran número como protagonistas en todas las literaturas de todo tiempo y lugar, para qué citar nombres. Ahora veo que andan algo alborotados, incluso negándose a dar clase. Por lo visto, los responsables de su labor pretenden que pasen más tiempo en el aula y menos despachando tareas oficinescas, o algo parecido. Mire, no sé. Sería enorme petulancia por mi parte si me atreviera a dar una opinión sobre un asunto cuyas fibras internas desconozco. Quizá tengan ustedes razón ante un poder político que, al menos desde la reforma de 1970, parece andar a ciegas en lo que se refiere a la búsqueda de un modelo de sistema educativo que no sea el fracaso que ahora es. Les han mermado la autoridad, les han debilitado la ilusión de cada día y les han convertido en simples funcionarios de la docencia, sin querer reconocerles que son los que tienen en sus manos nada menos que la formación de la sociedad de mañana. Pero ¿no será también que ustedes se han acomodado en algún grado a esa situación? Sería terrible que me dijera que ahora hay que rebuscar por lo más hondo lo que quede de vocacional en una profesión que siempre se movió más por la pasión de su ejercicio que por cualquier otro impulso.&lt;br /&gt;No sé si estaremos de acuerdo, pero voy a decirle mi convicción. Yo creo que la consumación de su trabajo, lo que por sí solo constituye la máxima satisfacción personal que le puede brindar su labor, es el de dejar una huella perenne en el recuerdo de alguien. No un simple recuerdo sentimental, claro, sino el de una vocación encontrada, un placer intelectual descubierto, una pauta mental aprendida o unas capacidades hasta entonces apenas intuidas y sacadas de su mano a la luz. Que el chico que ahora tiene sentado en clase pueda decir el resto de su vida: si no fuera por aquel profesor que tuve en el colegio quizá no sería ahora lo que soy, porque él me enseñó a pensar y a descubrir el valor del conocimiento. En mi caso, como en el suyo probablemente, puedo confesarle que, en la larga lista de profesores que han pasado por mi vida, hay unos cuantos nombres que aparecen siempre ligados a un recuerdo agradecido que lleva trazas de no desaparecer jamás. Nada sé de sus problemas laborales; sólo de su magisterio. Aquellos maestros que fueron responsables, en las etapas más vulnerables de mi vida, de buena parte de lo que fui después. He dicho bien, porque yo no sé a usted, pero a mí me sale más del alma denominarles con el noble, viejo y totalizador nombre de maestros. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2133044813637022676?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2133044813637022676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2133044813637022676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2133044813637022676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2133044813637022676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/10/querido-profesor.html' title='Querido profesor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3509958305314666857</id><published>2011-09-28T11:42:00.002+02:00</published><updated>2011-09-28T11:47:10.646+02:00</updated><title type='text'>Al sol del otoño</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-OHxm65U4IGs/ToLsyXfOj0I/AAAAAAAAAGo/sCQ50wsygIE/s1600/Santa%2BEufemia%2Bde%2BCozuelos%2B%2528Palencia%2529%2B28-10-2009.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 242px; FLOAT: right; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5657344431973371714" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-OHxm65U4IGs/ToLsyXfOj0I/AAAAAAAAAGo/sCQ50wsygIE/s200/Santa%2BEufemia%2Bde%2BCozuelos%2B%2528Palencia%2529%2B28-10-2009.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ahora que se sospecha que algo que se llama neutrinos son capaces de correr a mayor velocidad que la luz, a la física le ha salido un quebradero de cabeza que la tiene sumida en un estado de perplejidad. Los neutrinos pertenecen al mundo subatómico y tienen una masa tan insignificante que están en el borde de poder ser considerados materia, pero parece que son más veloces que la luz, que no lo es. Si esto se confirma, dicen lo que de esto saben que las leyes conocidas quedarían trastocadas y que incluso cabe atreverse a contemplar posibilidades hasta ahora inimaginables, como la inversión del tiempo o la existencia de nuevas dimensiones. La física es la depositaria de casi todas las verdades absolutas que tenemos. Una de ellas era que nada en el universo puede alcanzar mayor velocidad que la luz. Si la famosa ecuación de Einstein, después de tantas comprobaciones empíricas como ha resistido, estuviera equivocada, casi podría tomarse como una confirmación extramuros del propio enunciado que expresa: todo, hasta la teoría de la relatividad, es relativo; nada es absoluto.&lt;br /&gt;La Tierra, que alberga en su seno todos los misterios y nos abruma con el desconcierto cada vez que logramos arrancarle alguno, anda ahora por zona de equinoccio mostrándonos los mismos de siempre, que, sin embargo, nos siguen pareciendo recién descubiertos. Otoño. Revolotear de alas migratorias, berrea de ciervos y aquelarre de brujas. Por el camino que se adentra en el bosque, convertido ahora en un misterio de colores, el ánimo predispuesto se siente desprevenido ante el acoso de la nostalgia, como si las hojas que caen hiciera cada una de ellas una herida en lo más hondo de los delicados tejidos en que envolvemos nuestros recuerdos. Sabemos que el presente no puede existir, porque sólo es un punto infinitésimo de paso, y que el futuro no es más que un supuesto, así que sólo tenemos el pasado, es decir, los recuerdos. Qué tendrán que se nos hacen tan necesarios como el aire. No podemos vivir de ellos, pero tampoco sin ellos, porque siempre terminan haciéndose parte de nosotros mismos, aunque sepamos que al final acabarán siendo deshechos por el tiempo. Y sin embargo, no podemos evitar plantar cara con todos nuestros escasos recursos a la injusticia de ver cómo se nos quita lo que se nos dio. Nos rebelamos frente al eterno fluir. Tratamos de detener los fragmentos del tiempo y no nos paramos a pensar que quizá la mejor manera de vencerlo es echarse en sus brazos y que haga con nosotros lo que quiera. Cuando las hojas amarillean caen al suelo mansamente, sin golpear la tierra que las va a destruir. ¿Tendrán neutrinos los átomos de las hojas muertas?&lt;br /&gt;Pero en definitiva todos somos residuos del gran proceso estelar. Polvo de estrellas. Las instancias a quien poder referirse están muy altas y, miren, eso tiene algo de paradoja reconfortante, porque es la unicidad absoluta de nuestro origen y de nuestro destino. Al menos tenemos la certeza de saber que existe un punto absoluto y común.&lt;br /&gt;Algo melancólico y grave me he puesto. Debe de ser que hoy es mi cumpleaños &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3509958305314666857?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3509958305314666857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3509958305314666857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3509958305314666857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3509958305314666857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/09/ahora-que-se-sospecha-que-algo-que-se.html' title='Al sol del otoño'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-OHxm65U4IGs/ToLsyXfOj0I/AAAAAAAAAGo/sCQ50wsygIE/s72-c/Santa%2BEufemia%2Bde%2BCozuelos%2B%2528Palencia%2529%2B28-10-2009.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3451526541766426411</id><published>2011-09-06T16:35:00.001+02:00</published><updated>2011-09-06T16:37:10.863+02:00</updated><title type='text'>La esquina de María</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Frente a la magnitud de las cifras económicas con que nos atiborran cada día, y que nadie entiende, se imponen las humildes cuentas de nuestra economía familiar, infinitamente más importantes que aquéllas. Que hablen los sesudos expertos con su lenguaje incomprensible, que sigan con su jerga críptica sobre la tal Moody's, diferenciales de deuda, calificaciones de riesgo, fortalezas financieras intrínsecas, riesgo país y cosas así, que los sencillos números de sumas y restas que hemos de echar para tratar de llegar a fin de mes son mucho más trascendentales y mil veces más inquietantes. A la hormiga le preocupa más la pequeña piedra que le obstruye el camino que la imponente montaña que se alza al fondo. La verdadera dimensión de la crisis no se encuentra en el parqué de las bolsas ni en la frenética agitación de banqueros y ministros de Finanzas, sino en las esquinas de las páginas de sucesos, allí donde la preocupación general se condensa en lo personal y se convierte en drama. Miles de dramas anónimos que hace ya tiempo que dejaron de ser noticia; personas con su desesperación a cuestas, que no importan a nadie, salvo al banco que los desahució, a la cocina de beneficencia que les da de comer algo, y quizá a los familiares, si no están en su misma situación.&lt;br /&gt;María tiene 68 años y seis nietos. Tenía también un piso, con el que avaló en su día la hipoteca de un hijo. El hijo perdió su empleo, no pudo pagar la hipoteca y les quitaron la casa a los dos. Ahora se prostituye para poder vivir. A ocho euros el servicio, que también aquí la competencia es dura y no hay más remedio que hacer rebajas frente a cuerpos más apetecibles y más profesionales. Ella, una mujer de valores tradicionales, dedicada a los suyos y con una vida hasta entonces encuadrada en la bendita normalidad de los pequeños problemas de cada día. Su amor de madre no pudo evitarlo, y su deseo de dar a su hijo una vida al menos como la de ella terminó en la ruina de ambos. Sobre todo, con su vida en ruinas. Una calle céntrica, una esquina cualquiera, soportando todas las miradas que examinan con expresión burlona, acusadora, despectiva o misericordiosa lo único que le queda para vender. Su familia no lo sabe, y quizá esa sea una angustia añadida, la del momento de ver si encuentra comprensión para su humillación. Los ministros europeos salen de otra de sus reuniones hablando de que "la rebaja del rating hace necesaria una reestructuración de la deuda porque la dinámica del mercado va a terminar llevando a un default".&lt;br /&gt;Nadie podía preverlo hace tan sólo unos pocos años, cuando creíamos que una sociedad tan bien fundamentada como la nuestra tiende por su propio impulso a ir hacia adelante. No contábamos con el infinito afán de riqueza de los ricos, la incompetencia de los políticos o la deshumanizada aplicación de las leyes a los débiles. Los culpables no existen; los que sufren sus consecuencias sí, y cada vez en mayor número. El caso de María lo ha publicado la prensa nacional, así que todavía tiene categoría de noticia. Lo triste es pensar que quizá dentro de poco ya deje de serlo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3451526541766426411?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3451526541766426411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3451526541766426411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3451526541766426411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3451526541766426411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/09/la-esquina-de-maria_06.html' title='La esquina de María'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8377163534402486864</id><published>2011-08-26T18:13:00.009+02:00</published><updated>2011-08-26T18:39:16.109+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Samarcanda</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el pequeño mapa de lugares mágicos que uno se ha forjado desde niño, ese que todos tenemos dibujado por nuestra imaginación, el nombre de Samarcanda figuró siempre con letras muy claras. Un nombre con fonética de lejanía inalcanzable, centro de un reino fabuloso vestido de seda y oro, fastuosas caravanas de ricos mercaderes, Clavijo, Tamerlán, Khayyam, misterio oriental. Uno de esos lugares a medias entre el mito y la realidad, que sólo podían entreverse a través de los relatos de viajeros, agrandados siempre por la fantasía, tanto del narrador como del lector. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0IbOgHOgTMM/TlfLYvnkytI/AAAAAAAAAGg/pzchtJ6GN3M/s1600/192%2B-%2BSamarcanda.%2BMausoleo%2BTamerl%25C3%25A1n.%2B8-10-2010.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; FLOAT: left; HEIGHT: 169px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645204283891960530" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-0IbOgHOgTMM/TlfLYvnkytI/AAAAAAAAAGg/pzchtJ6GN3M/s200/192%2B-%2BSamarcanda.%2BMausoleo%2BTamerl%25C3%25A1n.%2B8-10-2010.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Qué queda hoy de aquella Samarcanda que las crónicas describen como "el más bello rostro que la Tierra haya vuelto jamás hacia el sol"? Lo suficiente para que ese mundo imaginado no se tambalee por la realidad que impone el paso del tiempo, que siempre es amigo de derrumbar fantasías. La ciudad moderna es limpia y agradable; nada desentona en su perfil urbano, ni siquiera uno de esos horribles prismas grises de la época soviética, que tanto abundan en otros sitios y que aquí debieron de ser víctima de alguna mano sensible. Tamerlán está sentado en el centro de una plaza, contemplando su capital. No es el fiero guerrero que no perdonaba vida alguna, sino un rey sabio y justo que parece guardar el bienestar de su pueblo; que callen las crónicas y que el mito se haga bronce perenne para gloria de todos. Por supuesto, el viajero lo comprende; lo ha visto en demasiados sitios y tampoco le importa mucho.&lt;br /&gt;La medida de la leyenda de Samarcanda está algo más allá, en la plaza de Registán, allí donde el espacio se delimita por el azul de tres fachadas y el sol de la tarde pone todo lo demás. Es la imagen intuida de Samarcanda y aun de cualquier ciudad oriental. No son mezquitas; son madrasas, centros de estudio. La más antigua es obra de Ulugbek, nieto de Tamerlán, rey de fin desgraciado, pero sobre todo amante del saber y astrónomo; por eso ordenó decorar la fachada con estrellas. A pesar de que han desaparecido las cúspides de los minaretes y de que algunos se han inclinado por defectos del suelo, a pesar incluso de unas restauraciones quizá excesivas, Registán, lugar de arena, sigue asombrando los ojos del viajero occidental y poniéndole las cosas muy fáciles a su imaginación.&lt;br /&gt;El mausoleo de Tamerlán es una tumba, pero podría también ser un palacio. No hay aquí la menor concesión al vacío y, menos aún, a lo indiferente. Es un espacio infinito de azulejos de colores que lo ocupan todo: paredes, cúpula, minaretes, arcos y portadas. Y sin embargo, hay un armonioso equilibrio en su distribución, figuras geométricas se alternan con motivos entrelazados y con frisos con hermosa caligrafía cúfica. El refinamiento decorativo oriental puede que sea repetitivo, pero siempre termina pareciendo nuevo. Al salir, uno advierte que la calle que conduce al mausoleo lleva el nombre de Ruy González de Clavijo, aquel madrileño que, a principios del siglo XV, llegó hasta Samarcanda para entregar a Tamerlán una embajada del rey de Castilla. En todo Uzbekistán guardan bien su recuerdo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8377163534402486864?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8377163534402486864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8377163534402486864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8377163534402486864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8377163534402486864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/08/samarcanda.html' title='Samarcanda'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-0IbOgHOgTMM/TlfLYvnkytI/AAAAAAAAAGg/pzchtJ6GN3M/s72-c/192%2B-%2BSamarcanda.%2BMausoleo%2BTamerl%25C3%25A1n.%2B8-10-2010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8993317375115009150</id><published>2011-08-02T10:45:00.000+02:00</published><updated>2011-08-02T10:46:50.553+02:00</updated><title type='text'>Tiempo de vacaciones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estamos en tiempo de vacaciones, es decir, en el tiempo en que se nos hace preciso llenar el cuerpo de fuerzas renovadas y la andorga del espíritu de nuevas sensaciones para poder sobrellevar buenamente lo que después venga. La andorga del espíritu viene a tener las mismas exigencias que la del cuerpo y es más difícil de satisfacer. Cada cual trata de llenarla en función de sus inclinaciones y de sus criterios, y que luego salga lo que sea. Hay a quien le gusta tumbarse y quien necesita moverse, quien no puede estar si no es entre la multitud y quien procura la soledad, quien busca aturdirse y quien busca meditar, quien adora el abigarramiento playero y quien suspira de hondo gozo ante los espacios infinitos y solitarios. Y como esta España nuestra es tierra de posibilidades más que regulares y de recursos sin cuento, a todos da satisfacción y con todos cumple.&lt;br /&gt;Una mayoría total y absoluta tiene sus preferencias puestas en el sol y la arena; lo primero que meten en el equipaje es el bronceador y lo último una guía artística. Corren todos al mismo lugar y al mismo tiempo: las playas del Mediterráneo. Si esta península fuera una balsa, sin duda en agosto se escoraría peligrosamente a estribor.&lt;br /&gt;Los que creen que pasarse quince días sin más quehacer que procurar tostarse la barriga es el modo más perfecto de hacer el idiota, son minoría manifiesta y, desde luego, más trashumante. Su afán está en los grandes centros artísticos e históricos del interior, en los senderos de la montaña o en el vagabundeo por esos mundos de Dios.&lt;br /&gt;Llenar el morral de dentro es el objetivo de buena parte de los peregrinos vacacionales. Para otra buena parte el objetivo es vaciarlo. Y a ambas cosas nos aplicamos unos y otros con liberalidad, unos por auténtica necesidad, otros por mimetismo, algunos por mantener el tono, pero todos con el ahínco de quien sabe que está en un tiempo efímero. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8993317375115009150?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8993317375115009150/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8993317375115009150' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8993317375115009150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8993317375115009150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/08/tiempo-de-vacaciones.html' title='Tiempo de vacaciones'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-9015718600829525095</id><published>2011-07-06T19:51:00.000+02:00</published><updated>2011-07-06T19:53:44.033+02:00</updated><title type='text'>Hijos del dolor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Es incalculable el dolor que ha afligido a gran parte de la humanidad desde que ha aparecido en este bien llamado valle de lágrimas. El hombre es hijo del dolor, que comienza ya con el mismo acto de su venida al mundo. Venimos aquí a sufrir, se dice, y no se hacen excepciones, pero uno no quiere reflexionar ahora sobre ese sufrimiento existencial que nos afecta a todos nosotros como parte inmanente de nuestra condición de seres vivos, sino de ese otro dolor producido por causas externas y circunstanciales, malditamente circunstanciales. Cuántos hombres y mujeres han visto, a lo largo de los siglos, su vida, su única e irrepetible vida, convertida en un camino de amargura y sufrimiento sin saber por qué, sin tener a quién hacer preguntas, sin poder rebelarse. Cuántas torturas, cuántos despojados de su libertad y de su dignidad, obligados a humillarse ante sí mismos, que es la peor de las humillaciones. Cuántos encerrados en campos de concentración, golpeados en sus seres queridos, obligados a sufrir espantosos tormentos físicos, sometidos a la vejación caprichosa de alguien más fuerte. Cuántos arrastrando día tras día su hambre y su miseria, viéndose ancianos a la edad en que en otras partes ni siquiera se ha entrado en la madurez. Cuántas lágrimas que se quedan en simple deseo, porque ya ni siquiera pueden asomar.&lt;br /&gt;Y todo esto ¿para qué? ¿Qué sentido tiene tanto sufrimiento de tantos seres humanos, cuya culpa no es otra que la de haber nacido en un determinado lugar o en un determinado tiempo? Las religiones ofrecen una respuesta amparada en el misterio, la lógica se refugia en una duda poco consoladora, y la razón dice que ninguno. La tradicional visión trascendente del dolor como agente purificador pierde todo su valor ante la imagen desgarrada de un niño sufriendo, que nada tiene que purificar. Lo de "bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados" sólo resulta un bálsamo, si acaso, para una sexta parte de la humanidad. Nos quedamos en manos del silencio ante nuestra petición de explicaciones. A falta de ellas, la respuesta más predicada durante todos los tiempos fue la de la resignación.&lt;br /&gt;El hombre es el único animal capaz de sentir compasión por el dolor de otro de su misma especie, pero, al mismo tiempo, el único que lo produce, y hay que ver con qué ahínco se aplicó a ello a lo largo de su historia. El dolor producido por otros hombres tiene su mapa, espacial y temporal, bastante definido, de modo que caer en su dominio o librarse de él no consiste más que en una mera cuestión de azar. Desde este lado, aquí donde tantas lecciones hemos dado en esta materia hasta alcanzar la aceptable bonanza actual, no está mal que, de vez en cuando, tengamos un humilde recuerdo para todos esos a quienes algún miserable arrancó su derecho a una vida feliz y esperanzada. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-9015718600829525095?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/9015718600829525095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=9015718600829525095' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9015718600829525095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9015718600829525095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/07/hijos-del-dolor.html' title='Hijos del dolor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5282850251629407317</id><published>2011-06-28T12:31:00.001+02:00</published><updated>2011-06-28T12:40:29.994+02:00</updated><title type='text'>El reino de Asturias (Entrevista de José Javier Esparza)</title><content type='html'>&lt;iframe src='http://www.cope.es/copea.php5?nomAudio=12681488381732556798.mp3&amp;titulo=Escuche+la+entrevista+al+escritor+y+profesor+de+Historia+de+la+Universidad+de+Oviedo%2C+Luis+D%C3%ADez+Tej%C3%B3n%2C+en+La+Estrella+Polar' width='425' height='65' frameborder='0' scrolling='no'&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5282850251629407317?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5282850251629407317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5282850251629407317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5282850251629407317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5282850251629407317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/06/blog-post.html' title='El reino de Asturias (Entrevista de José Javier Esparza)'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2039164853469245995</id><published>2011-06-15T11:45:00.001+02:00</published><updated>2011-06-24T18:27:47.532+02:00</updated><title type='text'>El español y sus hablantes</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;No es que uno quiera ser un purista del lenguaje, que no quiere, ni pretenda dar lecciones a nadie, que no lo pretende, pero es que ha de confesar que siente una especial debilidad por su idioma y que todo lo que le atañe le interesa muy especialmente. Amor a un tiempo gozoso y sufrido, porque siempre he pensado que los españoles, aun a sabiendas de que tenemos una lengua hermosa y universal, la tratamos con la indiferencia con que el rico de cuna mira sus millones: sin darle valor. No hay más que ver cómo la maltratan quienes más deberían cuidar de ella.&lt;br /&gt;La llegada de una era dominada por el poder omnímodo de la información ha traído como consecuencia que ya no sea el pueblo el que hace la lengua, sino los medios de comunicación. Y a veces da la impresión de que algunos no son conscientes de su influencia cuando insisten en popularizar anglicismos innecesarios o cuando se empeñan en sus frases hechas, castigando la semántica y la sintaxis. Oye uno decir a un cronista deportivo que el portero se colocó bajo los tres palos. Pues sí que era un portero extraordinario, porque habitualmente un portero sólo puede colocarse debajo de uno, el horizontal. Tan extraordinario como ese delantero cuyo disparo, según el locutor, dio en la cepa del poste; o sea, que metió el balón bajo tierra. O como el presidente ese que, según uno lee, cesó al entrenador. Mal pudo hacerlo, porque cesar es un verbo intransitivo. El entrenador cesa, pero no lo cesan. Con lo fácil que sería emplear el verbo destituir.&lt;br /&gt;Algo parecido ocurre con esa coletilla de "en relación a", eliminando la preposición "con", que es la adecuada. Sale una ministra y nos dice que el crecimiento de no sé qué índice es menor al del año pasado. No, señora ministra; menor y mayor se construyen con "que". El presentador continúa con la noticia de que la sequía en una región de África está ocasionando una gran catástrofe humanitaria. Pero si humanitario significa lo contrario: benigno, caritativo, benéfico. Será en todo caso una catástrofe humana. En una entrevista piden una opinión a uno de esos que se llaman a sí mismos "de la cultura", y comienza su respuesta con "yo soy de los que pienso que..." No debe de saber que si el sujeto está en plural el verbo también ha de estar en plural. Usted, en el caso de que lo haga, será de los que piensan. Y luego sale con un "detrás mío", como si el detrás le perteneciera.&lt;br /&gt;Otra cosa es el precio que ha de pagar el idioma por lo políticamente correcto. Una servidumbre impuesta por quienes parecen tener más deudas con los nacionalismos que con su lengua. Saben, pero no les importa, que los nombres geográficos tienen traducción a nuestro idioma, y que si se habla en español lo adecuado es decir esos nombres en español. Lo han impuesto por decreto, no sé si explícito o mantenido por la advertencia de incluir a los que se opongan en el grupo de los retrógrados. Deutschland no, pero Lleida sí; Warszawa es Varsovia, pero A Coruña no es La Coruña. Menos mal que el formidable vigor de nuestra lengua acaba siempre superando los artificios de despacho. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2039164853469245995?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2039164853469245995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2039164853469245995' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2039164853469245995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2039164853469245995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/06/el-espanol-y-sus-hablantes.html' title='El español y sus hablantes'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6861227647986337584</id><published>2011-05-24T12:34:00.005+02:00</published><updated>2011-05-24T12:49:43.162+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Un café en El Cairo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-fba1Yxdm0JE/TduLlYEhFbI/AAAAAAAAAFs/98-a8xw3wQA/s1600/278%2B-%2BEl%2BCairo.%2BCaf%25C3%25A9%2BFishawy.%2B10-3-2009.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 255px; FLOAT: right; HEIGHT: 227px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5610231235052901810" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-fba1Yxdm0JE/TduLlYEhFbI/AAAAAAAAAFs/98-a8xw3wQA/s200/278%2B-%2BEl%2BCairo.%2BCaf%25C3%25A9%2BFishawy.%2B10-3-2009.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Al caer la tarde, el café Fishawy parece recoger entre los viejos espejos de sus paredes toda la intensidad de la vida de El Cairo. Se llena el aire del humo de los narguiles, trajinan los camareros sudorosos entre las apretadas mesas, y habituales y turistas se mezclan cada cual con su propósito y su propio sentido del tiempo. Si uno va un poco antes, cuando el día aún ofrece otros menesteres, el dueño, a la primera insinuación del visitante, le enseñará con una amplia sonrisa de orgullo el rincón donde Naguib Mahfuz se sentaba diariamente a escribir. Este visitante atiende en silencio y evoca la menuda figura que logró incorporar a su ciudad a la reducida lista de escenarios literarios universales, mientras bebe sorbo a sorbo el karkadé más intensamente rojo que ha encontrado nunca en Egipto. Cerca se encuentra la calle de Gemaliya, su calle, su metáfora del universo, el resumen de un mundo formado a partes iguales por miseria e ilusiones. La calle Gemaliya es "El callejón de los Milagros", por ejemplo, es decir, lo que el Corso es en la Florencia de Pratolini, o la calle Krochmalna en la Varsovia de Singer. O sea, el cosmos.&lt;br /&gt;El café es un hervidero en el que todo parece servir a un orden no dictado. Andan los limpiabotas a la caza de algún par de zapatos y de unas cuantas libras, entran y salen vendedores ofreciendo las cosas más inimaginables, una joven sudanesa lleva en sus brazos a su hija pequeña y la muestra a los turistas para que la fotografíen a cambio de un euro. Es la única mujer musulmana que se permite estar en el local; todas las demás son extranjeras. A uno le gustaría conocer algo más de ella, pero sólo puede arrancarle una sonrisa y su nombre. Se llama Mona.&lt;br /&gt;En realidad, el café no es más que una pequeña síntesis incompleta del inmenso barrio de Khan el Khalili, eso que algunos llaman El Cairo islámico, quizá porque reúne en perfecta unión los dos elementos identificativos de cualquier ciudad musulmana: mezquitas y zoco. Aquí las primeras se alzan en cada esquina y el segundo lo ocupa todo sin dejar espacio a nada más. Miles de callejuelas atiborradas de tiendas, pasadizos estrechos que terminan en cualquier escalera que da acceso a algún cuartucho convertido en vivienda, rincones sin salida en los que hurgan los gatos, portales oscuros en los que se adivina el trabajo de algún artesano y, sobre todo, una multitud tumultuosa y agobiante que lo llena todo, una sensación de humanidad pegajosa y palpitante de la que uno ha de formar parte irremediablemente. A cada paso docenas de vendedores asaltan al visitante incitándole a iniciar el regateo, y a cada negativa le sucede un ritual de frases y gestos para conseguir romper la indiferencia del otro. Este no es El Cairo del Nilo, con sus torres cosmopolitas, ni tampoco el del sosegado y limpio barrio cristiano, ni siquiera el de la Ciudadela, con sus viejas añoranzas militares, pero todos ellos, en mayor o menor medida, participan de él. Sólo así puede uno aproximarse a la comprensión de esta ciudad frenética, yuxtapuesta, caótica, anárquica y endiabladamente vital. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6861227647986337584?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6861227647986337584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6861227647986337584' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6861227647986337584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6861227647986337584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/05/un-cafe-en-el-cairo.html' title='Un café en El Cairo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-fba1Yxdm0JE/TduLlYEhFbI/AAAAAAAAAFs/98-a8xw3wQA/s72-c/278%2B-%2BEl%2BCairo.%2BCaf%25C3%25A9%2BFishawy.%2B10-3-2009.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2895039295730740326</id><published>2011-05-02T19:48:00.000+02:00</published><updated>2011-05-02T19:49:50.455+02:00</updated><title type='text'>Un día más</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Se levanta cada día a las siete de la mañana, desayuna un café sin nada que lo acompañe, porque lo poco que hay en la despensa es para los niños, y eso ni tocarlo, y sale de casa con la esperanza mantenida a fuerza de voluntad. Deambula por las calles con su curriculum bajo el brazo para dejarlo en los pocos sitios donde aún no lo ha hecho y fijándose en todos los escaparates por si alguien ha puesto un nuevo anuncio con las benditas palabras "Se necesita", porque en ese caso él ha de ser el primero en presentarse. No importa qué sea, no importa el horario, no importan las condiciones, porque hace ya tiempo que su título universitario cuelga en su salón enmarcado en la inutilidad. Luego se va a la biblioteca pública, busca en los periódicos las ofertas de trabajo y ve que, como siempre, sólo hay alguien que necesita chicas de alterne. Por último, espera a que haya un ordenador libre y se sienta ante él para entrar en las páginas de empleo y dejar sus datos en las nuevas ofertas. Y, como siempre, sale dándole vueltas a la cabeza para ver qué otras iniciativas puede tomar.&lt;br /&gt;Ya es media mañana y ha de volver para hacer las cosas de casa, porque su mujer llegará más tarde. Se conocieron en la facultad y se graduaron juntos, pero ella ha tenido más suerte; ha encontrado un trabajo como limpiadora de portales, dos horas por la mañana y otras dos por la noche, largas caminatas, piernas y brazos doloridos, pero que no falte. Por Dios, que no falte. En su caso ni siquiera ha encontrado ese resquicio. Y eso que se ha movido hasta el olvido de su autoestima. Ha recurrido a sus amigos, algunos antiguos compañeros suyos, pero, tras las primeras palabras de afecto, venían otras que incluso parecían pedirle comprensión: lo siento, créeme, pero no puedo ofrecerte nada, esta crisis me va a obligar a cerrar mi negocio, si sé de algo te aviso. Sin embargo, lo que de verdad le deja inerme ante su dignidad es verse obligado cada poco a aceptar la ayuda de sus padres, que lo arañan de su jubilación como pueden.&lt;br /&gt;Cuando llega la noche y ella se va a su trabajo, las sombras malditas de la nada le atrapan sin escapatoria. Pone la televisión, oye decir por enésima vez a un ministro que el paro ya está a punto de remitir y que va a comenzar la recuperación del empleo, y la apaga sin sentir siquiera rabia. Queda el vacío en el que se ha acostumbrado a vivir, allí donde ve a aquel joven lleno de entusiasmo, que empleó los mayores esfuerzos y los mejores años de su vida en terminar su carrera. Todo ya difuminado por la bruma de la desilusión. Desmoronado aquel afán primerizo de ser útil a la sociedad, porque ahora él está en su rincón con la cabeza apoyada en las manos, y el teléfono no suena, y la noche va a amparar otra vez, aunque sólo por unos momentos, el fracaso donde se van hundiendo cada día un poco más los restos del optimista que siempre ha sido.&lt;br /&gt;Cuando ella vuelve lo encuentra sentado en el sofá con los ojos enrojecidos y le da un beso sin saber qué decirle. Un día más. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2895039295730740326?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2895039295730740326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2895039295730740326' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2895039295730740326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2895039295730740326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/05/un-dia-mas.html' title='Un día más'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4229709766087135710</id><published>2011-04-25T16:24:00.001+02:00</published><updated>2011-04-25T16:34:43.482+02:00</updated><title type='text'>El temor nuestro de cada día</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Está visto que, por mucho bienestar que alcancemos y mucho progreso técnico del que presumamos, nuestro sino es el de estar permanentemente sentados bajo la espada de Damocles. El tal Damocles la sufrió como escarmiento a su envidia, pero nosotros la tenemos encima sin que sepamos exactamente quién tiene interés en que la veamos, ni con qué fin, ni qué se consigue con ello. Las religiones sotéricas tuvieron siempre en el Apocalipsis o en sus equivalentes escatológicos el instrumento para quitar a sus fieles la alegría de vivir; los humanos del siglo X vivieron su existencia en aterrorizado estado penitencial ante la llegada del año 1000; visionarios y profetas posteriores auguraron en crípticos mensajes el próximo e inevitable fin de los tiempos. Y el mundo y la vida siguen adelante. En nuestro descreído siglo, cuando el misterio de lo inaprensible ha perdido buena parte de su capacidad para remover los ánimos, las amenazas nos son presentadas con un tinte de racionalidad y amparadas bajo una siempre eficaz etiqueta escrita con términos científicos. Y sin embargo, uno tiende a creer que la espada no está sujeta con una crin de caballo, sino con una gruesa cuerda.&lt;br /&gt;Nos atribularon, y lo que queda, con el cambio climático, como si desde el Precámbrico hasta ahora la Tierra no hubiera vivido en una permanente oscilación climática. Es de suponer que quienes vieron cómo se derretían los hielos delante de su cueva hace medio millón de años, tras la glaciación würmiense, también pensarían, si pudieran, en un cambio climático, y se adaptaron sin problemas y aquí estamos nosotros. Luego llegó aquella gripe, que se convirtió en un espectáculo de capítulos por entregas para que viéramos bien cómo se nos acercaba inexorablemente, casi con resonancias medievales. Después, al hilo de una catástrofe, la apocalipsis nuclear. Prohibido despertarse sin preocupaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Vivir es un ejercicio que conlleva riesgos, y cuanto más compleja se vuelve la vida más abundantes son, pero no es aceptable que nos los traten de convertir en una situación permanente de temor, que en definitiva no es más que una forma de control. Los encargados del tráfico nos ponen un nudo en la garganta cada vez que subimos al coche porque hacen que veamos la carretera como un patíbulo muy probable; a los que no nos va el deporte nos auguran mil enfermedades; a los fumadores les anuncian su próxima muerte en las cajetillas. Pues prefería el milenarismo; al menos el fin habría de ser rápido y para todos a la vez. Claro que uno siempre puede elevar la mirada y pensar como el escéptico poeta: "Gira la rueda de la fortuna sin reparar en los pronósticos de los sabios. Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, procura ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino y siéntate a la luz de la luna pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano". &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4229709766087135710?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4229709766087135710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4229709766087135710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4229709766087135710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4229709766087135710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/04/el-temor-nuestro-de-cada-dia.html' title='El temor nuestro de cada día'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6568834730843920461</id><published>2011-04-15T16:34:00.003+02:00</published><updated>2011-04-15T16:39:12.780+02:00</updated><title type='text'>Semana ¿Santa?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El sol que se nos promete este año, la nieve de otros y las mil razones de siempre han convertido desde hace ya mucho tiempo a esta semana en la menos santa del año. Viajes, escapadas, playa y montaña, campo, barbacoas, espectáculos. Esta semana, milenaria y santa por propia definición, apenas es ya más que un grato paréntesis que interrumpe la rutina de la primera mitad del año. Maná de hosteleros, bendición de agencias de viajes, salvación de compañías aéreas, enderezadora de entuertos turísticos y tormento de los responsables de tráfico. El segundo gran momento del año cristiano, el que cierra y culmina su ciclo dogmático, es una inmensa manifestación de fe profana. Si en el período navideño, a pesar de la plaga comercial que ha caído sobre él, se mantiene una innegable cercanía al hecho que se celebra y un espíritu de cierta aproximación litúrgica, que se refleja en la tradición de la celebración familiar, en Semana Santa se hace difícil encontrar otra cosa que caras ansiosas de llegar a un destino ajeno al suyo. A lo mejor es que un nacimiento, aunque haya tenido lugar hace dos milenios, nos aviva siempre una idea de alegría; en cambio la muerte, por más que haya sido redentora, nos perturba, mientras que la resurrección, como todo lo que es ajeno a la realidad ordinaria, resulta de muy difícil comprensión fuera de la gracia de la fe. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Claro que quedan las procesiones. Aparatosas y rozando la manifestación folclórica en el sur, donde a veces no es fácil deslindarlas de la condición de desfile turístico. Más recogidas y silenciosas las castellanas, y con el valor añadido de la absoluta categoría artística de sus imágenes. Pero incluso estas manifestaciones han llegado a convertirse en un motivo en sí mismas para atraer visitantes; es decir, en un resorte económico. Sorprende ver cómo ediles y alcaldes que se visten de progres el resto del año y aprueban mociones para que se retiren todos los símbolos religiosos de las escuelas públicas, no tienen inconveniente en hacer publicidad de la Semana Santa de su localidad con folletos y carteles con la imagen doliente del Nazareno. ¿Quién hace de piedras pan, sin ser el Dios verdadero? El dinero. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Esta semana termina sólo por ser santa para esa alma humilde y anhelante, que se recoge en la penumbra silenciosa de una iglesia, cara a cara consigo misma y a solas con el misterio que nutre su fe. Su meditación sobre el hecho fundamental del dogma cristiano se convertirá en plegaria, en propósito, en razón de vida. Renovará su esperanza con la palabra mil veces oída y siempre renovada, como alimento que es. Y no andará por las calles con sayales ni capirotes. Sólo para ella la semana es santa. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6568834730843920461?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6568834730843920461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6568834730843920461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6568834730843920461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6568834730843920461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/04/semana-santa.html' title='Semana ¿Santa?'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2980210164185115119</id><published>2011-04-10T19:33:00.002+02:00</published><updated>2011-04-10T19:37:23.951+02:00</updated><title type='text'>Esa cosa llamada televisión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Qué lejos queda aquella ilusión bienintencionada que suscitó la aparición de la televisión. Formar e informar, se decía como objetivo del nuevo medio. Formar ciudadanos responsables desde el conocimiento e informar con la imparcialidad de la imagen, que valía más que mil palabras. Qué lejos queda. La información ha caído en el más puro sectarismo o, cuando menos, en el culto a lo negativo, como si hubiese un empeño en traernos cada día los aspectos más miserables del comportamiento humano. Parece que nada tiene arreglo. Nadie tiene ideales, nadie lucha en silencio por objetivos nobles, nadie conoce el valor del sacrificio ni de la abnegación, nadie quiere de verdad. Pobre del que vea el mundo sólo a través de la televisión, porque vivirá en la desazón de que el ser humano ha perdido todo atisbo de ética, de que el amor y la fidelidad no existen y de que nunca hemos sido tan vulnerables a todos los riesgos y peligros posibles. Del iluso Pangloss hemos pasado a cualquier telediario actual. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Lo de formar suena aún más a sarcasmo. La vieja pantalla familiar se ha convertido en un desfile nauseabundo de miserias humanas, contadas por una caterva de desvergonzados que jamás han conocido ni la más pequeña pizca de dignidad personal, no digamos de ética. Se montan tertulias para dilucidar asuntos tan profundos como porqué una famosa fulana se encamó con no sé qué tipejo y si éste le puso los cuernos o no, y todo ello entre insultos, gritos y un lenguaje tabernario que daría lecciones a un personaje del marqués de Sade y que no va más allá de la media docena de vocablos. O sea, dando un retrato fidedigno de la calidad humana y cultural de los participantes. Por los llamados programas del corazón se mueve una fauna que parece salida de alguna tabla del Bosco. Pindongas, maturrangas, marusos, lumias de bisturí y silicona, adúlteras y gigolós, bardajas de cara bonita, mindundis semianalfabetos, actrices con algún pasado y sin ningún futuro, todos a cuestas con su insoportable insignificancia, apurando los pobres minutos del presente que se les ofrece a costa de quienes gustan de conocer sus miserias. Un retablo grotesco con espectadores sin excesiva preocupación por su autoestima. Hasta los concursos, aquel género entrañable de la tradición televisiva, se han convertido en una exhibición de ejemplares faunísticos encerrados en una casa, en un hotel, en un autobús, en una isla y hasta en un trozo de selva, donde dan rienda a sus instintos más primarios mientras se convierten en nuevos héroes del famoseo. A eso se llama estúpidamente telerrealidad, como si la realidad más cotidiana fuera la de estar haciendo el vago en una casa durante seis meses. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Aquello que decía Groucho de que la televisión le parecía muy educativa, porque cuando alguien la encendía él cogía un libro y se iba a otra habitación a leer, deja de ser una simple ingeniosidad para alcanzar categoría apodíctica. Malos tiempos corren para la razón, así que, por esta vez, nada como ser marxista y hacer caso al filósofo del puro y el bigote&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2980210164185115119?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2980210164185115119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2980210164185115119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2980210164185115119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2980210164185115119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/04/que-lejos-queda-aquella-ilusion.html' title='Esa cosa llamada televisión'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4339712290911041065</id><published>2011-03-17T19:14:00.000+01:00</published><updated>2011-03-17T19:16:49.344+01:00</updated><title type='text'>La naturaleza juega a los dados</title><content type='html'>Y la tierra tembló de nuevo y el mar se salió de su sitio y el orden natural se trastornó para sorpresa y dolor del hombre. De lo más profundo de las entrañas del planeta surgió una fuerza desconocida, infinitamente mayor que cualquiera que el hombre pudiera crear, y nos vino a decir que la vida es un accidente sin trascendencia dentro del orden telúrico. Lección tan dura como inútil, porque la vida no forma parte de su sistema más que para tomar la energía que necesita para conservarse. Y, sin embargo, qué sensación de impotencia ante un hecho ante el que nada podemos hacer. Instalados en un afán permanente de certezas, nos quedamos perplejos al ver que no podemos preverlo, que nos llega de pronto y sin aviso y que, con todos nuestros avances técnicos, somos incapaces siquiera de intuirlo. Obsesionados por la seguridad, hemos de resignarnos a comprobar que estamos en manos del capricho de una fuerza que no podemos controlar.&lt;br /&gt;El país del mundo más avanzado en tecnología antisísmica ha visto cómo se ponía a prueba todo su sistema de defensa. Ha opuesto todo lo que el hombre ahora mismo puede oponer, y eso, a pesar de la inmensidad de la catástrofe, ha impedido un desastre que en otro país hubiera sido incalculable. Los edificios se cimbrearon, pero no se derrumbaron; las carreteras se abrieron, las fábricas se incendiaron y millones de toneladas de barro y basura sepultaron pueblos y campos, pero no habrá cólera ni hambre. Las gentes salieron a la calle, pero no hubo pillaje ni saqueos en las tiendas. Cada uno tenía una lección aprendida, sabía a dónde ir, qué equipo llevar, a qué refugio acudir. Los japoneses, esas gentes disciplinadas, creativas, laboriosas y calladas, nos han dado una vez más una lección ejemplar.&lt;br /&gt;Pero el temor sigue. Los expertos vaticinan que en algún momento y en algún sitio se producirá un terremoto 10 y que no hay posibilidad de intuir qué consecuencias tendrá. Simplemente cabe imaginar lo que habría sucedido si este tsunami, en vez de tener lugar en la costa oriental del archipiélago, con toda la inmensidad del Pacífico por delante, hubiera ocurrido en la occidental, a pocos kilómetros de la tierra continental. Las fuerzas telúricas sí juegan a los dados.&lt;br /&gt;Esa es la condena del hombre, el único ser que sabe que ha de morir: la angustia de la incertidumbre, el acecho permanente de lo irremediable, la certeza de que nuestra madre la naturaleza no tiene por nosotros más aprecio que por una oruga. Nos hemos repetido a nosotros mismos, hasta convertirlo en dogma liberador, que el hombre es la medida de todas las cosas, pero no se nos ha ocurrido añadir que en todo caso lo será de todas las cosas humanas. Que en el conjunto de todo lo que nos rodea ni es medida ni es rey. El dominio absoluto pertenece a la naturaleza, de la que no somos más que una pequeña parte, eso sí, la más atrevida, la más rebelde y la única consciente de serlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4339712290911041065?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4339712290911041065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4339712290911041065' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4339712290911041065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4339712290911041065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/03/la-naturaleza-juega-los-dados.html' title='La naturaleza juega a los dados'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5730204207355518731</id><published>2011-02-17T13:22:00.003+01:00</published><updated>2011-02-17T13:29:10.370+01:00</updated><title type='text'>La sonrisa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;A mediados de los años sesenta estaba de moda en todas las listas de éxitos Sor Sonrisa, una monjita belga que cantaba aquello de "Dominique, nique, nique, pobremente por ahí va él cantando amor". Con su guitarra, su cara de angélica inocencia y su voz acariciante, logró que una canción dedicada a un santo, Domingo de Guzmán, alcanzase récords de ventas inimaginables, en un momento en que la primera generación de la posguerra europea comenzaba a cuestionar los valores nacidos tras el fin de la contienda. La sonrisa de Sor Sonrisa no duró mucho. Abandonó los hábitos, tuvo problemas con el fisco, cayó en malas compañías, en la depresión y en el alcohol, y terminó suicidándose en el apartamento que compartía con una amiga. Hoy su canción es casi una pieza de un museo imaginario de sociología.&lt;br /&gt;La sonrisa es siempre la expresión de un estado de ánimo. Puede ser tímida, como cuando sonreímos ante alguien desconocido para ganarnos su simpatía; puede ser irónica, enigmática, cómplice, maternal, cruel, agradecida, condescendiente. Y puede ser también tonta. Nuestro presidente ha adoptado la sonrisa como emblema de su persona y de su actuación política, pero uno se siente incapaz de clasificarla. Quizá bienintencionada, quizá hueca, quizá impostada, quizá innata. Habría que pensar en convocar un gran simposio de buceadores del alma humana para decidir a qué grupo adjudicarla, y aun así, no sé. Una sonrisa que ha conseguido llevarnos a la situación en que estamos merece por fuerza un nuevo apartado en el que poder incluirla.&lt;br /&gt;A lo mejor es que mira más allá del ruin presente y busca la inmortalidad. A las grandes sonrisas de la historia, la de los kuroi griegos, las esculturas etruscas, el borracho velazqueño, el &lt;em&gt;Bacchino malato&lt;/em&gt; caravaggesco o la Gioconda, hay que añadir ya para siempre la del presidente que rige nuestros destinos. Lo malo para todos es que no es inofensiva. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5730204207355518731?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5730204207355518731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5730204207355518731' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5730204207355518731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5730204207355518731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/02/la-sonrisa.html' title='La sonrisa'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-135262503183757645</id><published>2011-01-19T22:38:00.001+01:00</published><updated>2011-01-19T22:39:58.801+01:00</updated><title type='text'>Señores senadores</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Decía Juvenal que en su época era difícil no escribir una sátira. Pues anda que en esta. Lo malo es que ya no tenemos grandes satíricos, aquellos que hacían excelsa literatura con la crítica aguda e ingeniosa de los disparates de su tiempo. En cambio sí nos quedan buenos humoristas, que encuentran cada día motivos sobrados para su trabajo.&lt;br /&gt;El espectáculo de nuestros senadores hablando en varias lenguas para luego traducirlas al idioma que entienden todos lo firmaría el guionista de los hermanos Marx. Una fuente de inspiración para cualquier obra señera del teatro del absurdo. Pero vamos a ver, ¿no se sienten ridículos con un pinganillo en la oreja oyendo la traducción de alguien cuyo idioma oficial es el mismo que el suyo? ¿No les da un no sé qué cuando saben que están en la incomprensión de todos y que no hacen más que contribuir al descrédito de su institución, ya de por sí muy devaluada ante los ciudadanos? Y aún peor: ¿es posible que en la Cámara Legislativa española haya que traducir al idioma oficial de España?&lt;br /&gt;Señores senadores: su labor pasa por ser un verdadero enigma para los que no tenemos muchas luces en eso de la política. Por más que leamos la Constitución no acabamos de saber para qué sirven ustedes. Sabemos que su número es variable, que tienen una sede suntuosa y unas instalaciones acordes con la dignidad de sus señorías, pero de las consecuencias de su trabajo no acertamos a ver nada. Los proyectos de ley que les envía el Congreso, si no los aprueban, vuelven a la Cámara Baja y allí salen adelante como estaban. Se les define como cámara territorial, pero eso tampoco explica gran cosa. Pues eso, para qué sirven. Vale que les sostengamos con sustanciosas retribuciones, qué se va a hacer, pero podríamos al menos exigirles que se dejen de juegos infantiloides y cumplan con seriedad lo que sea que hagan. No está el horno de la economía para bollos de capricho ni la galerna para veleros de pitiminí. Cualquiera de nosotros podríamos darles mil ideas para emplear ese dinero que gastan en dejarnos a todos con una piadosa sonrisa de condescendencia ante sus ocurrencias. Quéjense luego del desprestigio de la clase política.&lt;br /&gt;En el fondo, lo que se ve es un desprecio al idioma común y al ciudadano. Para ustedes la lengua ha alterado su esencia primaria, es decir, la de ser un instrumento de comunicación, de relación social, de expresión del pensamiento y de creación de belleza literaria; ahora es también un elemento más de transacción política. La práctica habitual, nacida de la lógica, se somete a exigencias partidistas, y el ciudadano asiste entre indignado y asombrado al espectáculo de una torre de Babel artificial, que cuesta lo suyo, y ante la que no le queda más que decir: son como niños. Luego, acabadas las agotadoras sesiones, se reúnen en la cafetería y allí se entienden todos muy bien en la misma lengua. Seguramente entonces pueden aplicarse lo que Catón decía de los adivinos: "No pueden mirarse sin reírse". &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-135262503183757645?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/135262503183757645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=135262503183757645' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/135262503183757645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/135262503183757645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/01/decia-juvenal-que-en-su-epoca-era.html' title='Señores senadores'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-530549481525184828</id><published>2011-01-13T16:01:00.001+01:00</published><updated>2011-01-13T16:04:43.151+01:00</updated><title type='text'>Dennos un descanso</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo creo que los ciudadanos de a pie nos merecemos unas vacaciones. Dennos un descanso, señores políticos, que ya que mantenemos generosamente sus necesidades bien podrían callarse durante algún tiempo. A ver qué otro gremio, de todos los que pagamos con nuestros cuartos, nos aflige tanto con su omnipresencia, nos sobresalta con sus ocurrencias, nos inquieta con sus desaguisados y nos asombra con su pretenciosidad. Déjennos airear un poco la cabeza, aunque no sea más que para poder comprobar que en la vida y en el mundo existen otras cosas a las que prestar atención. Retírense durante unos días a lavar el polvo de las palabras muertas y, de paso, refrescaremos todos nuestras recalentadas meninges. Aunque ya no resulte tan fácil demostrarlo, la Tierra sigue girando alrededor del Sol, no alrededor de ustedes.&lt;br /&gt;Claro que en un país en el que existen dieciocho parlamentos, y donde hasta el último mindundi con un acta se cree de Tomás Moro para arriba, no resulta fácil escapar de su presencia y, lo que es peor, de sus palabras. Especialmente en los últimos dos meses, no es que sea un chubasco; es un chaparrón, los cuarenta días del diluvio, Krakatoa y Pompeya juntas. Todo el amplio muestrario de los ejercientes del viejo arte de lo posible puesto en la labor de machacar las mentes de quienes no tenemos otra misión que votarlos cada cuatro años: diputados, secretarios generales, tránsfugas, portavoces, nacionalistas, los del federalismo asimétrico, los que con el siete por ciento de los votos exigen gobernar, corruptos, querellantes y querellados, los que se jactan de incumplir las sentencias judiciales, parlamentarios de miniparlamentos y presidentes de minigobiernos, los de la voz grave y las de grito chillón y brazos en jarras. Todo el elenco bombardeándonos con los problemas que ellos mismos han creado. Cada uno con su razón intocable; el error y la mala fe siempre están, por supuesto, en los demás.&lt;br /&gt;Tómense un respiro. No digo ya que imiten a San Pacomio de por vida, pero sí al menos durante un tiempo, de forma simbólica, claro está. Mientras tanto podríamos estar gobernados por un equipo unido de técnicos callados y eficaces, sin más ideología que la de hacer las cosas pensando en el bien de la comunidad. A ver qué pasaría&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-530549481525184828?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/530549481525184828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=530549481525184828' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/530549481525184828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/530549481525184828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2011/01/dennos-un-descanso.html' title='Dennos un descanso'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5936223953511319812</id><published>2010-12-10T19:43:00.003+01:00</published><updated>2010-12-10T20:02:06.487+01:00</updated><title type='text'>No hay motivo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Tendría que haber un dios de los eternamente insatisfechos y también, si acaso, de los que se regodean en sus miserias y hasta las magnifican para que sea mayor su sentimiento; un dios que podría tener el altar de espinas para que sus devotos se sintieran a gusto. Los devotos de este dios serían ciertamente abundantes y encontradizos desde las cabañas a los palacios. En realidad tal parece como si el español fuese de por sí inclinado al culto de este dios de la autocompasión, y más cuando desde arriba siempre hay prohombres de cartón y mensajeros que se complacen en alimentarlo.&lt;br /&gt;Es cierto. Inexplicablemente poseemos una inevitable tendencia a tener de nosotros mismos un concepto muy bajo, como si anhelásemos más la compasión que el respeto. Tal vez algo se haya calado en los genes de nuestra historia, a juzgar por los testimonios de la lucha que contra ello han mantenido mentes claras de diversos siglos, desde Quevedo a Moratín. Es una constante de antes y de ahora. Y sin embargo, aunque el momento actual no inspire optimismo, desde una mirada más larga no hay motivo.&lt;br /&gt;No hay motivo para que al habitante de este viejo, particular y querido país, que ha visto pasar sobre él la historia entera de Occidente y que ha sido copartícipe de sus alumbramientos, le quieran hacer sentir que el sol siempre está velado sobre sus viejos campos, como si el 98 no fuera ya apenas una menuda anécdota en dos milenios de historia. Cuesta ganar y mantener la fe en lo ganado; cuesta aún más encontrar quien avive esa llama y haga inteligibles los motivos por los que ha de estar encendida. Quizá suceda, como decía aquel pesimista integral que fue Unamuno, que los sentidos al servicio de la conciencia social están dormidos y no son capaces de reaccionar ante estímulos reconfortantes y, además, realistas.&lt;br /&gt;Es sabido, y uno no sabe si desear que fuera el caso, que la insatisfacción aumenta con la conciencia. De ser así, nuestra conciencia, por la estrechez de su código, ha sido y es tan poderosa que ha ejercido como elemento catártico, muchas veces fuera de todo linde de racionalidad.&lt;br /&gt;Harían bien nuestros juicios negándose a admitir a trámite tanta verborrea autoflagelante como lanzan algunos que parecen tenerla como emblema del progresismo. España necesita ser mirada con ojos grandes y, aun así, no resulta fácilmente abarcable. En el balance de sus miserias y sus grandezas podemos estar razonablemente satisfechos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5936223953511319812?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5936223953511319812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5936223953511319812' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5936223953511319812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5936223953511319812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/12/no-hay-motivo.html' title='No hay motivo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4824079266349052154</id><published>2010-11-24T13:08:00.000+01:00</published><updated>2010-11-24T13:09:15.641+01:00</updated><title type='text'>La vulgaridad como refugio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Es tan grande nuestro miedo a encontrarnos solos que buscamos refugio en la vulgaridad. Lo dejó escrito Petrarca hace ya siete siglos, así que también en su tiempo debió de vivir la deriva de una sociedad hacia su degradación. Muy grande debe de ser el miedo de la nuestra, porque estamos asistiendo al triunfo absoluto de lo cutre, lo inmundo y lo fétido. Peor aún, a su normalización. Peor aún: a su instalación como categoría propia. Es un espectáculo continuo, que hace pensar que, si esto es lo que nos ha traído la generalización de las comunicaciones, quizá habría que lamentarlo por lo que afecta a la salud intelectual de la ciudadanía. Ahí tenemos, en cualquier revista, en cualquier pantalla y a cualquier hora, a todas las figuras que marcan la pauta social en el país en cuanto a popularidad y fama. Personajes que subastan su dignidad al mejor postor, gentes que venden su intimidad por un cuarto de hora de gloria, figuras cuya gran fama consiste únicamente en haber practicado con asiduidad el adulterio, la infidelidad y la mentira, y en saber venderlo a los bobos. Un torrente de mal gusto, verdadero monumento a las cloacas. Todos ellos embolsándose cientos de millones, que en definitiva es lo único que se busca.&lt;br /&gt;Se silencia al que habla a la inteligencia, por favor, no moleste, que eso no motiva a la masa y no da dinero. Aquí sólo importa fomentar el culto a lo más primitivo del ser humano. Evidentemente, entre un filósofo que trata de darnos una respuesta a la gran incógnita de la vida y alguien que tiene por oficio el subir y bajar de las camas ajenas, no hay color. No cabe ni siquiera plantearlo.&lt;br /&gt;Dejemos a un lado si es un atentado contra la moral para no dar opción a quien alguien salte con el consabido argumento de la relatividad de ese concepto, pero lo que no cabe perdonar es que sea un atentado contra la estética. Pues hasta eso es. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4824079266349052154?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4824079266349052154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4824079266349052154' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4824079266349052154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4824079266349052154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/11/la-vulgaridad-como-refugio.html' title='La vulgaridad como refugio'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1107521744298915692</id><published>2010-11-03T12:16:00.000+01:00</published><updated>2010-11-03T12:17:47.731+01:00</updated><title type='text'>Balada de otoño</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Bosque de otoño, sembrado de las ilusiones que se van muriendo, bosque sabio. El símbolo, hoja dorada de tantas metáforas que alientan nuestra pobreza expresiva, lo ha inundado todo, se ha hecho con el aire y la tierra y, sin embargo, qué luz es capaz de dar la buena predisposición de ánimo entre tanto ocre marchito. Está tibio el aire, dormida la tierra y dormido el olor de los espinos. Hay una carretera en la ladera lejana, pero hasta aquí sólo me llega su silencio. Está tragándose sus propios ruidos, allá ella; si no me lanza más que su imagen muda no habrá por qué odiarla. Sé que este seno es eterno y ha cobijado pensamientos diversos y que incluso algunos de ellos se han atrevido a materializarse en ideas y formas que sólo a la cultivada mente del hombre pueden interesar. Pero hoy no quiero ser una mente cultivada, me niego, y me siento en el musgo y dejo que la humedad fije la realidad de mis divagaciones.&lt;br /&gt;Fuera de allí, cuántas palabras, cuántos lechos como cálices amargos, cuántas verdades dichas en susurro, cuántas mentiras dichas a gritos. Somos cantos rodados tirados por el camino de la vida, y si alguien tuviera la facultad de andarlo con paso largo y libre, tropezaría con nosotros. Bultos pequeños que se mueven sin parar, que se mueven en círculo buscando la tangente definitiva. Luego, con los años, sabremos que la única ciencia en la que todos somos diplomados es en la ciencia de no entender nada.&lt;br /&gt;El sendero entre los robles está iluminado por los rayos que las hojas modelan a su gusto. No hay sendero menos libre para elegir su apariencia. Me llega ahora un perfume de helechos, amable y complaciente el bosque con los que renuncian a ser ambiciosos, porque al ambicioso que se apoderó de los sencillos corazones de su pueblo para emplearlos en su propio provecho no le será permitido oler el aroma de los helechos, sino el hedor de las cárceles que creó. Tampoco a la sombra cobarde que aprovecha la oscuridad para romper la esperanza de cuerpos apenas iniciados o la nuca de alguien que ama y es amado, le será dado oler más que la putrefacción de sus propias entrañas. A los que el hambre mata o el terremoto deshereda, sí. A esos puede que sí.&lt;br /&gt;Así me parece en esta tarde de otoño ya maduro, en la que el aire de algún confuso propósito me ha traído hasta el claro de un bosque, en el que, de vez en cuando, aún pasa revoloteando una mariposa blanca. Ya no quedan flores en el suelo ni fresas silvestres ni ardillas temerosas en las ramas; en el canto de los pájaros hay una cadencia de despedida. Siento ganas de internarme por la hojarasca, pero me quedo donde estoy, a cuestas con una extraña mezcla de bienestar y desasosiego. Han caído para siempre las hojas, pero los rayos de sol siguen con su poder de siempre. A lo mejor, la ansiada explicación universal comienza en aquel silencio de colores&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1107521744298915692?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1107521744298915692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1107521744298915692' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1107521744298915692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1107521744298915692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/11/balada-de-otono.html' title='Balada de otoño'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6283787741161773938</id><published>2010-10-13T13:38:00.000+02:00</published><updated>2010-10-13T13:39:24.634+02:00</updated><title type='text'>Justicia talibán</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Las imágenes de esa mujer siendo asesinada a pedradas en Pakistán, que han pasado casi de puntillas por nuestras televisiones y que apenas han levantado comentarios entre quienes tantos hacen por cualquier nimiedad, hielan el alma. ¿Qué habrá hecho esta mujer? Seguramente algo relacionado con sus impulsos afectivos, quizá un amor prohibido, acaso simplemente dejarse ver en público con otro hombre. Pues que la maldición de Alá caiga sobre ella, que la sura cuarta del Corán la aplaste y que la justa ley de la Sunna le machaque los huesos. No hubo ningún juez misericordioso que sintiese algún remusguillo por dentro; dejaría de ser un buen talibán. El cuerpo de la chica terminó bajo un montón de piedras, sin más réquiem que un corro de miradas heladas y un círculo de manos armadas con guijarros, satisfechas de cumplir su misión. Ni siquiera pudo ver la expresión de quien le tiró la piedra definitiva.&lt;br /&gt;Suena a episodio de la antigüedad semítica, pero es una noticia de estos días del siglo XXI. Los que pregonan desde el amparo de sus códigos legislativos la igualdad moral de todas las civilizaciones deben de verse en el trance de tener que hacer encaje de bolillos para evitar este rotundo argumento en contra. Por cierto, que el Corán dicta sentencia de emparedamiento para las adúlteras; fue la Sunna la que cambió luego esta pena por la de la lapidación, que a su vez procedía de la tradición judía. O sea, que los sincretismos religiosos entre grupos sociales secularmente antagónicos funcionan especialmente bien por su parte más siniestra, como si, por debajo de toda creencia, existiera un hilo conductor común a ellas para igualarlas en inmisericordia. Fue precisamente la misericordia la que libró del apedreamiento a la adúltera más famosa de la Historia: aquella de Jerusalén que vio cómo sus ejecutores tenían que soltar las piedras ante una mansa reconvención.&lt;br /&gt;No creo que los que decidieron esa muerte hayan leído a Juan, ni sé qué grado de blandura tienen sus conciencias, aunque es fácil de adivinar. Sólo sabemos cuál es la dimensión de su compromiso con una ley inhumana, por más que se empeñen en verla divina. Y podemos también imaginar con pavorosa certeza el horror del tormento, que es algo que se impone sobre la sensibilidad por encima de cualquier consideración. No es ya que se trate de un vergonzoso agravio a la dignidad de la mujer -la lapidación es una pena de aplicación casi exclusivamente femenina-, sino que su extraordinaria crueldad remite a la peor abyección de la capacidad humana para hacer sufrir a un semejante, y todo por un delito cuyo juicio moral depende de las circunstancias geográficas. Aquí las adúlteras desfilan a diario por la televisión haciendo gala de ello y embolsándose fama y dinero; en otros sitios, por menos, son apedreadas hasta morir. Todas las convicciones sobre el pacifismo universal que uno pueda tener firmemente asentadas en su sistema ético personal se relativizan de golpe ante esta barbarie. Los grandes ideales alimentan el progreso moral del hombre, pero yo prometo no llorar si los tanques acaban con el poder de estos miserables. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6283787741161773938?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6283787741161773938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6283787741161773938' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6283787741161773938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6283787741161773938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/10/justicia-taliban.html' title='Justicia talibán'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1743283097746951062</id><published>2010-09-19T23:42:00.000+02:00</published><updated>2010-09-19T23:43:18.975+02:00</updated><title type='text'>Parábola de la vieja casa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Mi amigo me dijo que quería enseñarme algo y me llevó a través de un camino que discurría entre casas de tamaño y aspecto muy variados, hasta una de las más curiosas de todas. Se encontraba en un extremo del pueblo, algo alejada del centro, aunque bien comunicada con las demás. Vista desde fuera, parecía realmente una magnífica mansión. Estaba rodeada de mar en casi toda su extensión, excepto por un pequeño trozo que la unía al poblado. Aunque no era excesivamente grande, era lo suficiente para ser una de las mayores. Era también la más luminosa y soleada de todas, y la de estancias más variopintas, y la de habitantes más hospitalarios, y hasta la más extraña, según había quien decía. Y, por todo ello, la más visitada. Tenía hasta diecisiete habitaciones, más dos pequeños cuartos, pegados ya a una casa vecina. En el centro estaba situada la estancia principal, que no era la mayor, pero sí la más suntuosa, la que albergaba las obras de arte más importantes y la que servía de aposento a la gente principal; por su situación y condición era paso casi obligado para todos. Las demás habitaciones eran también hermosas, unas más que otras, todas distintas entre sí, diversas todas en tamaño y ambiente, sombrías unas y soleadas otras, algunas con vistas al mar y el resto a la montaña, cada una con el recuerdo de un pasado que se adivinaba abrumador. Mi amigo siguió:&lt;br /&gt;-Esta casa fue construida por una familia de larga historia y de carácter fuerte, quizá porque se pasó media vida en el brete de tener que expulsar a tantos como quisieron ocuparla por la fuerza. Han sido siempre gente de enorme talento, pero de un talento intuitivo. Sus acciones generalmente tuvieron más que ver con la pasión del instante que con los esquemas racionalizados. Prefieren el gesto repentino y brillante al agónico esfuerzo del trabajo perseverante. De esta familia han salido algunos de los más grandes escritores y artistas, también personajes de la milicia y la Iglesia, buenos deportistas, los mejores toreros, músicos ilustres. Es para tenerle respeto ¿no? Pero esta casa es curiosa en todo. Ellos dicen que Adán les asignó la envidia como pecado original. No. Su pecado es otro mayor, mucho mayor: la complacencia en la autodestrucción. Son campeones en hablar mal de sí mismos. Disfrutan creyéndose los peores de todos. Tal parece que busquen ser compadecidos continuamente, como si estuviesen afectados por algún atavismo mendicante. Sus hazañas fueron atentados contra otros, sus cosas apenas tienen valor si es el de fuera quien lo dice, todos sus vecinos son más listos y más cultos y más guapos. Una permanente actitud de cuestionarse hasta el mínimo hecho; una necesidad inmanente de justificarlo ante los demás. Es una pena.&lt;br /&gt;Cuando salí, vi que la casa tenía por nombre una hermosa palabra de seis letras, a la que una eñe daba una bella sonoridad. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1743283097746951062?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1743283097746951062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1743283097746951062' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1743283097746951062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1743283097746951062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/09/parabola-de-la-vieja-casa.html' title='Parábola de la vieja casa'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-971721004173607089</id><published>2010-09-01T17:31:00.001+02:00</published><updated>2010-09-01T17:31:58.811+02:00</updated><title type='text'>Los menores</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las noticias que leemos cada día sobre casos criminales protagonizados por menores son para que salten todas las alarmas sobre el futuro de nuestra sociedad. Ya no son los actos de indisciplina propios de la edad, ni la típica rebeldía sin causa, ni siquiera las gamberradas de siempre, que en mayor o menor medida nos afectaron a todos en esa bendita etapa; no, ahora es la violencia, la extorsión, el abuso prepotente y hasta el asesinato. Los profesores se están viendo convertidos de educadores con autoridad en víctimas desarmadas; los padres, suponiendo que no estén ignorantes de lo que tienen en casa, se ven impotentes ante el monstruo que se les enfrenta con toda desvergüenza, y la sociedad asiste a todo ello sin hacer el menor gesto de exigencia ante los poderes que han posibilitado esta situación.&lt;br /&gt;Nos estamos equivocando. Hacer unos planes de estudio carentes de contenidos morales, esa función que antes cumplía la enseñanza de valores religiosos, supone desarmar a nuestros jóvenes de principios y referencias éticas. Desterrar, en aras de un falso progresismo, conceptos como disciplina, esfuerzo, sacrificio, es vaciar su personalidad de recursos para enfrentarse a la vida. Resulta significativo que los mayores problemas se den en la escuela pública y no en la privada. Y para colmo, ahí está esa seráfica Ley del Menor, que nació ahogada por el exceso de buenas intenciones y por la ausencia prácticamente total de carácter punitivo, como si fuera dirigida a unos seres angelicales que de vez en cuando pueden cometer alguna pequeña travesura.&lt;br /&gt;No todo puede basarse en el castigo, es claro. La educación familiar, el ejemplo social y el sistema educativo están en la base de todo, pero tampoco puede ofrecerse alegremente la impunidad al menor que delinque, aunque no sea más que por respeto a sus víctimas. La lección de la responsabilidad hay que aprenderla pronto. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-971721004173607089?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/971721004173607089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=971721004173607089' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/971721004173607089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/971721004173607089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/09/los-menores.html' title='Los menores'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7031456750223934197</id><published>2010-08-11T12:49:00.004+02:00</published><updated>2011-04-12T12:43:33.992+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Los viajes que no lo son</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Si hay algo por lo que nunca sentiré la menor envidia de los famosos es por la libertad para andar por el ancho mundo a mi antojo, sin compartir compromisos ni rendir cuentas más que a mis deseos y al estado de mis recursos. Ser anónimo es una condición imprescindible para observar sin condicionamientos ajenos y para tratar de penetrar en los recovecos de todo lo que una tierra extraña ofrece, que son dos de los objetivos de lo que uno entiende por viaje. Andar por el mundo a cuestas con la fama de un nombre, rodeado de guardaespaldas, acompañado de una comitiva que todo lo dispone, en medio de consejos y recomendaciones restrictivas, sin la gozosa libertad de poder hablar con quien se quiera ni de tomar un café en el boliche más cutre que uno encuentre, no es viajar. Es una parodia, una transpolación al absurdo. O acaso una cretina manifestación de egolatría, puestos ya a definir las cosas por su nombre. Sterne no pensaba en estos cuando hizo su clasificación particular de los viajeros: simples, ociosos, curiosos, embusteros, vanidosos, melancólicos, delincuentes, infortunados y sentimentales, pero sí toman algo de alguno de ellos. Son simples, ociosos, vanidosos y, sobre todo, infortunados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El caso visto estos días en Marbella, aliñado con una asqueante mezcla de megalomanía y papanatismo, viene a demostrar una vez más que viajar no es lo mismo que desplazarse y que los placeres del viaje puede que sean de muy distinto signo, pero sólo los primarios, el misterio del camino y la esperanza de la posada, son los que pueden consumar nuestras apetencias, porque siguen arraigados en los escondrijos más profundos de nuestra especie de origen trashumante. El verdadero viajero es ese de ojos eternamente curiosos que se deja empapar libremente por todo lo que ve y que busca por cuenta propia sin aceptar sumisamente opiniones ajenas ni someterse a itinerarios previstos por otros. Sobre las incomodidades se impone la curiosidad y sobre la apetencia de lo simplemente bello la búsqueda de lo interesante. El viajero libre sabe que salir de viaje no es sólo ir en busca de emociones, sino que también es ir en busca de la prueba que verifica nuestra posición en el mundo. "Hay que viajar -dice José Pla- para darse cuenta de que una pasión, una idea, un hombre, sólo son importantes si resisten una proyección a través del tiempo y del espacio". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;En realidad, es la vieja metáfora de la vida; todo es un caminar partiendo de un punto para llegar a otro que siempre, siempre, será distinto. Naturalmente cada viajero hace su viaje y le da el tono y la finalidad que se avenga con su forma de ser o que las circunstancias le permitan. Viaje es una palabra que puede envolver un concepto relacionado con el anhelo más ferviente, el placer, la obligación y hasta el odio, como es el caso de la postura kantiana. Uno sólo trata de exponer su visión particular, y ahora se da cuenta de que en pocos artículos ha expresado unas opiniones tan personales. Bueno, para eso ocupa este rincón. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7031456750223934197?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7031456750223934197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7031456750223934197' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7031456750223934197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7031456750223934197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/08/si-hay-algo-por-lo-que-nunca-sentire-la.html' title='Los viajes que no lo son'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7528482233488248032</id><published>2010-07-21T11:49:00.000+02:00</published><updated>2010-07-21T11:51:37.998+02:00</updated><title type='text'>Los niños del verano</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Están nuestros parques más llenos que nunca de niños y de abuelos, más animados con acentos distintos y palabras y preguntas infantiles sobre procedencias, nombres y planes para la tarde. No son turistas. Sus visitas no engordan las estadísticas de visitantes a nuestra región ni contribuyen a las cuentas de resultados del sector hostelero. Son los hijos de los hijos que se fueron a buscar en otros pagos el trabajo que aquí no encontraban. De nuestros jóvenes emigrantes, esos que nuestra alta clase dirigente vino a incluir en el grupo de leyendas urbanas. Algunos ya ni siquiera han nacido aquí, y el único contacto que tienen con nuestra tierra son esos dos meses de verano, cuando el calor aprieta en sus lugares y las vacaciones escolares los convierten en un problema para sus padres, y entonces, claro, qué mejor que irte a Asturias con los abuelos. Y aquí están, llenando temporalmente el hueco que dejaron sin saberlo.&lt;br /&gt;Cuando las cosas están mal, y vaya si lo están, tener unos abuelos "en el pueblo" es un verdadero lujo. Supone contar con un último recurso para poder hacer la escapada de vacaciones, aunque sea a un lugar sin sorpresa posible, pero sobre todo la oportunidad de dar a sus hijos un verano completo dejándolos en manos queridas, seguras y generosas. Puede que sea este el rostro más positivo de la emigración juvenil, el único acaso. Es un trueque a tres bandas en el que, con todas las excepciones que cada uno conozca, todos salen ganando, y eso dejando aparte los aspectos emocionales, que es mucho dejar. Los padres porque solucionan un problema que en otro caso tendrían muy difícil solventar. Los niños porque se les abre un mundo nuevo sin rupturas familiares y sin ver interrumpido el hilo de sus afectos. Y los abuelos porque sí. Porque resulta que la vida es un camino hacia atrás. Porque a medida que uno avanza por él siente el impulso cada vez más exigente de mirar hacia los momentos de su inicio, y en esa mezcla de añoranza, recuerdo y reflexión asombrada sobre la brevedad de los años anda el último tramo. Ahora tiene ante sí el espejo de aquellos primeros pasos que él anduvo, encarnados en alguien que forma parte de su propia continuidad. Y si el que está de vuelta debe fijarse en el gesto del que va de ida, mayor motivación encontrará en este caso. La vieja casa, vacía de ruidos durante tantos años, vuelve ahora a llenarse con gritos y zalemas renovados; aquellos conocimientos semioxidados han de volver a activarse para ayudar en los deberes veraniegos; aquella paciencia que se creía debilitada vuelve a fortificarse, y esos días, que acaso se sucedían dentro de una oscura y resignada monotonía, adquieren de nuevo un brillo con luces y sombras que los vivifica.&lt;br /&gt;Bienvenidos sean esos niños del verano, que tendrán a Asturias en una zona ambigua de sus sentimientos, pero siempre como primer reserva en el banquillo de sus quereres, y que quizá nunca entiendan por qué sus padres abandonaron esa tierra en la que se pasa tan bien durante el verano.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7528482233488248032?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7528482233488248032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7528482233488248032' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7528482233488248032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7528482233488248032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/07/los-ninos-del-verano.html' title='Los niños del verano'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1710420358519229467</id><published>2010-07-14T12:45:00.000+02:00</published><updated>2010-07-14T12:48:04.084+02:00</updated><title type='text'>De rojo y amarillo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algo muy relevante debía de estar oculto quién sabe bajo qué capas de hojas muertas, porque de repente todo ha estallado en una eclosión vibrante de colores rojos y amarillos. Como si estuviera adormecido a la espera de un motivo que la hiciera aflorar de repente. Como si se hubiera librado de alguna atadura que impedía mover libremente los miembros. Esa profusión de balcones luciendo la bandera de España, esa multitud llenando las calles de todas las ciudades del país con los colores nacionales, esa marea de jóvenes con las caras pintadas de rojo y amarillo cantando "soy español" con naturalidad y frescura, sin reserva alguna, es un fenómeno que conformaría por sí mismo un nuevo capítulo de nuestra sociología.&lt;br /&gt;Quienes ponían en duda la misma idea de patriotismo español y, sobre todo, quienes hicieron todo lo posible por diluirlo, deben de estar viendo la inutilidad de su esfuerzo, porque esta no es un exhibición provocada por motivos ideológicos ni derivada de consignas previamente establecidas. No tiene ninguna connotación partidista ni más carácter reivindicativo que el del propio sentido de pertenencia. Es una juventud desacomplejada en la exhibición de los símbolos de su identidad nacional, espontánea y desenfadada, sin recámaras ocultas en la manifestación de su fervor patriótico. Han sacado del armario sin inhibiciones lo que sus impulsos más hondos les pedían, sin mirar hacia ninguna reticencia del pasado ni mucho menos a quienes se empeñan en perpetuarlo. En su sus sonrisas orgullosas sólo había la satisfacción primaria por el triunfo de su país, y coreaban su nombre y agitaban su bandera con el orgullo de quienes se saben parte de él. Qué limpias, qué auténticas salen las cosas cuando brotan espontáneamente de los sentimientos, sin que las manipulen intereses particulares; cuando ningún político pone sus manos sobre ellas.&lt;br /&gt;Quizá se necesitaba una victoria de esta altura para recomponer externamente lo que en los ámbitos internos de las emociones nunca se había perdido. Bienvenida sea la pasión futbolística si puede romper incomprensibles tabúes. España había obtenido éxitos del mismo nivel en otros deportes -ciclismo, baloncesto, tenis, automovilismo, hockey-, pero sólo el fútbol es capaz, en sus momentos de gloria, de dar la vuelta entera a la vida de un país, de aunar sentimientos y colectivizar voluntades; sólo él puede conseguir que millones de brazos se levanten a la vez con un grito unánime de alegría. Incluso los que no somos especialmente futboleros terminamos rendidos a su misterioso poder. Lo visto el domingo en todas las ciudades españolas y el lunes en Madrid no está al alcance de ningún otro sujeto agente, por muy instigado y organizado que se pretenda desde cualquier instancia. Faltarían las vibraciones de las fibras más íntimas. Cómo no tener respeto a este juego de apariencia infantil y trascendencia insospechada, capaz de renovar entusiasmos que se creían dormidos. Porque nunca se pudo decir con mayor exactitud que esta victoria supone el triunfo de unos colores. Los de la bandera. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1710420358519229467?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1710420358519229467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1710420358519229467' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1710420358519229467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1710420358519229467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/07/de-rojo-y-amarillo.html' title='De rojo y amarillo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3876766385540284537</id><published>2010-06-30T12:21:00.001+02:00</published><updated>2010-06-30T12:23:20.452+02:00</updated><title type='text'>Y ahora el burka</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El verano suele ser una estación propicia para que los gobernantes puedan respirar mejor. Será el sol, que distrae la atención de sus gobernados y la lleva hacia otros caminos, o las noticias, que se vuelven menos trascendentales y más amables, o simplemente la necesidad ciudadana de sacudirse el hartazgo de la omnipresente política. Estos días de Mundial son un alivio para cualquier gobierno y, si no bastara, ahí tenemos otra propuesta de discusión sobre lo que nunca creíamos que tendríamos que discutir jamás: el burka.&lt;br /&gt;Tan lejano nos parecía que nos ha cogido desprevenidos. Estamos estrenando razonamientos. En el Senado dicen sí los que en los ayuntamientos dicen no. Hablan los ideólogos y los que ponen el acento en los aspectos prácticos, como la seguridad, pero caben otras preguntas. ¿Qué se puede sentir al verse obligado a contemplar la vida a través de un enrejado de minúsculos cuadrados pegados a los ojos? ¿Cuál puede ser la percepción del mundo que ha de tener alguien que tan sólo puede atisbarlo detrás de un velo oscuro, abierto únicamente por unos pequeños agujeros que le compartimentan la visión?&lt;br /&gt;La crónica de la historia nos ofrece épocas de especial dureza para la mujer, especialmente en lo que se refiere al sometimiento de su voluntad y al acallamiento de sus impulsos más humanos, pero no es posible encontrar, ni aún en épocas en las que las ideas igualitarias derivadas del moderno desarrollo de una moral racional eran impensables, un estado de degradación semejante. La mujer es propiedad exclusiva de un hombre, primero de su padre y luego de su marido, y sólo ellos pueden tener acceso a su expresión. Se anula su voluntad, por supuesto, pero también su cualidad de ser humano solidario con todo lo creado. El mundo ya no es un escenario para contemplar y admirar, sino un espacio al que sólo es posible vislumbrar a través de un pequeño agujero. El entendimiento pierde su carácter de potencia necesaria; deja de ser el instrumento indispensable para el desarrollo del espíritu y de la mente y se convierte en un don entregado gratuitamente a unos individuos que así lo exigen.&lt;br /&gt;Esas mujeres que han llegado hasta nosotros y nos miran a través de su velo apenas calado, sólo tienen la ventaja de poder ver y no ser vistas. Estamos desnudos ante ellas, mientras que ellas son para nosotros un misterio incomprensible, tanto como la clase de ideas que las aprisionan. No resulta fácil encontrar la solución de lo que no se comprende, y si aplicamos nuestra mentalidad de occidentales no nos queda más que acudir a la razón y a nuestras leyes, que nada tienen que ver con la asura XXXIII, 59, del Corán.&lt;br /&gt;Sin demasiada concesión a la retórica, alguien lo resume en la barra de un café, entre el asentimiento de quienes le escuchan:&lt;br /&gt;-Si no les gustan nuestras costumbres ni nuestros usos sociales, que se vuelvan al lugar de donde vinieron, así, sin paños de corrección política, que allí encontrarán no sólo el derecho, sino la obligación de llevarlo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3876766385540284537?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3876766385540284537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3876766385540284537' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3876766385540284537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3876766385540284537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/06/el-verano-suele-ser-una-estacion.html' title='Y ahora el burka'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4643146811383373629</id><published>2010-06-16T11:10:00.001+02:00</published><updated>2010-06-16T11:10:49.289+02:00</updated><title type='text'>El milagro del fútbol</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En un sentido primario, la mayoría de los deportes tienen un principio de infantilismo que es la base de una extraña paradoja. Dos señores pasándose una pelotita por encima de una red se convierten en un espectáculo mundial; doce jóvenes tratando de meter un balón en un aro pueden paralizar a todo un país; veintidós individuos corriendo por un campo detrás de una pelota para introducirla en un rectángulo es el mayor acontecimiento mediático del mundo. Trabajo para sociólogos y psicólogos de masas.&lt;br /&gt;Pero si lo verdaderamente sorprendente de casi todos los deportes es esa enorme desproporción entre la inanidad de la causa y la magnitud de los efectos, es en el fútbol donde se pierde cualquier explicación. Un juego de concepción elemental, desnudo de complejidades abstractas, con reglas aferradas a una obsoleta sencillez y dotado de una terminología de reminiscencias bélicas: hay capitanes, disparos, estrategias, líneas de ataque y defensa y hasta la idea que de su resultado depende el honor patrio. Nada que no haya en otros, y sin embargo, en torno a él se mueven ingentes sumas de dinero; sus campeonatos mundiales -lo estamos viendo- se convierten en el mayor espectáculo de masas, batiendo en cada ocasión su propio récord de espectadores; en su propia condición de elemento representativo de toda una nación hace sentir su acción aglutinante y su capacidad de unir, aunque sea momentáneamente, los ánimos separados por todo lo demás. El fútbol, más allá de su hecho físico, es sentimiento derivado en pasión, en la que, como en toda pasión, está ausente el componente racional. Sólo él es capaz de conseguir que millones de personas en distintos lugares levanten a la vez los brazos en un estallido de alegría por un hecho en lo que no han tenido participación alguna ni va a influir para nada en su vida personal. El fútbol es la cadena más difícil de romper por parte de quien ha sido atado con ella. Ya se sabe que se puede cambiar de mujer, de trabajo, de lugar de residencia y hasta de religión, pero no se cambia de equipo. No hay fidelidad más constante.&lt;br /&gt;¿Y a quién perjudica esto? Desde luego, colectivamente a nadie. El fútbol debe de ser una de las pocas actividades que a todos les viene bien. A sus mandamases, que se embolsan sus buenos millones con la organización de los eventos; a los futbolistas, que no sólo se convierten en objetos de idolatría, sino que también aumentan su cuenta con sustanciosas primas simplemente por cumplir con su deber; a las cadenas de televisión, que ven crecer sus audiencias y sus ingresos publicitarios; a los gobiernos, que pueden rentabilizar los triunfos que lleguen, y en todo caso ven cómo por unos días las miradas se vuelven hacia una realidad más ilusionante que la que ellos son capaces de ofrecer; y a los propios aficionados, que tienen ocasión de avivar sus emociones sin pagar nada a cambio.&lt;br /&gt;Hoy España inaugura su actuación frente a los precisos suizos y todo el país se detendrá con un mismo deseo compartido. Qué otra cosa podría lograr semejante milagro. Y sólo es un juego. La bagatela más seria del mundo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4643146811383373629?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4643146811383373629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4643146811383373629' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4643146811383373629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4643146811383373629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/06/el-milagro-del-futbol.html' title='El milagro del fútbol'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8119623687520288736</id><published>2010-06-12T13:02:00.000+02:00</published><updated>2010-06-12T13:03:47.780+02:00</updated><title type='text'>La libertad</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La palabra libertad no es más que un sinónimo de ilusión inalcanzable. Qué tendrán algunos conceptos que se erigen como metas a alcanzar mediante un camino de perfección y en realidad no son más que sombras inasibles. Libertad, palabra suprema, simple señuelo que ha estimulado el vivir humano. La oímos y pensamos en un concepto absoluto, sin darnos cuenta de que, como mucho, sólo podemos referirnos a su grados. La paradoja consiste en que, si pudiéramos alcanzarla individualmente en toda su plenitud, desapareceríamos como especie. En esto se diferencia de otros ideales que también constituyen anhelos permanentes, como la solidaridad, el amor o la verdad.&lt;br /&gt;Libertad es el término más repetido desde siempre en cualquier discurso de cualquier político, y las gentes aplauden entusiasmadas sin atender más que al bello sonido de la palabra. ¿Libertad? Sólo en el espacio que hay hasta que comienza la del otro, pero es un espacio que cada día nos reducen más. El control es poder, el control es necesario para la supervivencia social y el poder vela por ella, luego ha de controlar. Así que has de declarar el dinero que tienes, la casa en que vives, lo que ganas y lo que consumes, la forma en que te apañas en la vida y hasta el nombre de tu perro. Deciden por ti el sitio donde tienes que fumar, el momento en que has de revisar el coche, la velocidad a la que has de ir y hasta dónde y cuándo puedes pasar un rato pescando. Has de tener por fuerza una cuenta en un banco, no puedes cambiar ni un grifo de tu casa sin pedir autorización, y ni siquiera podrás decir ya que un negro es negro o que un gitano es gitano, salvo que quieras caer en las iras de la implacable ortodoxia de lo políticamente correcto. Y, por supuesto, no podrás decidir sobre tu salud ni sobre los límites de tu vida.&lt;br /&gt;-A veces dan ganas de hacer lo de Vittorio Gassman en &lt;em&gt;El profeta&lt;/em&gt;: mandar al diablo a todos y marcharse al monte más inaccesible a vivir sólo con una cabra.&lt;br /&gt;Pues no tardarías en ver subir a un inspector de Hacienda a ver de qué vivías, a un policía a ver por qué habías desaparecido y a una cámara de televisión a sacarte una exclusiva. Esta es una sociedad sin gateras. Nadie es libre ni para decidir si quiere dejar de serlo. La compleja realidad que nos hemos creado nos está acercando a ese punto en que lo que no está prohibido es obligatorio y, encima, por cada obligación que imponen, nos cobran por cumplirla.&lt;br /&gt;No deja de ser una contradicción de esta sociedad nuestra que el aumento de la libertad moral, religiosa o política se corresponda con las restricciones de la que podríamos llamar cívica. Es cierto que en otros ámbitos no existen ninguna de las dos, pero aquí hemos pasado muchos siglos teorizando, sistematizando y acudiendo a todas las fuentes de legitimidad relacionadas con la naturaleza del ser humano hasta llegar a la conclusión de que el hombre es un sujeto de derecho a la libertad. Lo que no nos han enseñado es que ese derecho viene acompañado de una recomendación: la de resignarnos a ver que es, o nos lo hacen, imposible. Así es. Parecemos tan libres y estamos tan encadenados. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8119623687520288736?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8119623687520288736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8119623687520288736' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8119623687520288736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8119623687520288736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/06/la-libertad.html' title='La libertad'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2044346379321178845</id><published>2010-06-03T19:59:00.011+02:00</published><updated>2011-04-15T16:44:42.535+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Jerusalén</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/TBNswSC20aI/AAAAAAAAADE/gRzdEBTPYow/s1600/39+-+Jerusal%C3%A9n.+Muro+Lamentaciones.+29-4-2010.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 214px; FLOAT: right; HEIGHT: 167px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481844748173365666" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/TBNswSC20aI/AAAAAAAAADE/gRzdEBTPYow/s200/39+-+Jerusal%C3%A9n.+Muro+Lamentaciones.+29-4-2010.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Si alguna metáfora puede hacerse del revuelto mundo interior de la humanidad, sin duda ha de ser Jerusalén. Ningún otro lugar puede aspirar a tanto. Metáfora, sobre todo, de las eternas inquietudes del hombre ante el misterio del más allá, que aquí se condensan para terminar convertidas en materia sensorial. Hasta los viejos muros, a cuestas con sus penares de siglos, las viejas callejuelas, que han visto todos los rostros posibles de las conciencias, los sonidos viejos de invocaciones infinitas, se vuelven materia de argumento para todos los razonamientos del espíritu. Aquí todo es intenso. La religiosidad se palpa con la evidencia de un hecho físico, y el forastero, el predispuesto y el descreído, por fuerza ha de sentirse captado por la extraña sensación de hallarse en un punto donde el ámbito del espíritu diluye, hasta hacerla secundaria, cualquier otra connotación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Y es que en sus tres mil años de vida, Jerusalén ha devenido en intemporal. Ninguna ciudad ha conocido tanta gloria espiritual ni tanto dolor; ninguna otra ha convertido los conceptos de único y exclusivo en consustancial de sí misma. Destruida diecisiete veces, treinta veces conquistada, alejada del mar y de los grandes centros culturales, capital más de corazones que de imperios, ningún otro nombre ha podido conservar un carisma y una calidad mítica capaces de trascender cualquier tiempo histórico. Persia, Alejandro, Roma y tantos otros la dominaron, pero ni siquiera intentaron sustituir su entraña, quizá porque era imposible. Tan sólo el islam lo consiguió, sin duda porque entró en ella por la única vía que admitía: la de la espiritualidad. Pero se nos aparece como un añadido postizo, prendido a una leyenda sin reflejo de revelación. El nombre de Jerusalén aparece 850 veces en la Biblia y ni una sola en el Corán, y no obstante también lo ha admitido. Si hay algún símbolo permanente de Jerusalén no es otro que este continuo desnudarse de paganismo para llenarse de divinidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Se ha dicho que Dios dividió la belleza del mundo en diez partes; nueve se las dio a Jerusalén y la otra la repartió entre el resto. Cuando uno la contempla desde el Monte de los Olivos, sobre todo al atardecer, con la luz dorada del poniente que parece hacerla flotar sobre el fuego, hasta se siente inclinado a creerlo. Brillan los olivos de Getsemaní, ahí cercanos, se dulcifica la hosquedad de las murallas, cúpulas y campanarios pierden su individualidad, y la imagen de la ciudad, enmudecida por la lejanía, parece seguir con su incansable plegaria a los tres dioses, o mejor, al mismo dios con tres nombres. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;“Que mi mano pierda su destreza y mi lengua se pegue al paladar si me olvidare de ti, Jerusalén”, pide el salmista y con él los judíos de todos los siglos. Hoy conviven en ella dos voluntades: una afianzada por un propósito eterno y otra entregada por la evidencia de unas ventajas que impregnan su vida cotidiana. Pero en esta ciudad el tiempo parece tener una dimensión diferente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Escrito está que Jerusalén será el escenario de la cita postrera de la humanidad, y quizá sólo sea allí, en el valle de Josafat, donde palestinos e israelíes se den por fin el beso definitivo del &lt;em&gt;shalom&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2044346379321178845?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2044346379321178845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2044346379321178845' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2044346379321178845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2044346379321178845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/06/jerusalen.html' title='Jerusalén'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/TBNswSC20aI/AAAAAAAAADE/gRzdEBTPYow/s72-c/39+-+Jerusal%C3%A9n.+Muro+Lamentaciones.+29-4-2010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7298531566154415578</id><published>2010-05-19T15:33:00.000+02:00</published><updated>2010-05-19T15:34:08.762+02:00</updated><title type='text'>Y no era nada</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Lo peor de todo es esa sensación de que han jugado a su antojo con nuestra credulidad, como si ésta no tuviera el menor valor. De que nos han engañado con brújulas trucadas para hacernos la ilusión de que íbamos por el camino seguro, ocultándonos que al final habríamos de terminar atravesando un sendero empinado y oscuro. No quisieron saber que el ingenuo ciudadano de a pie, cuando ve tambalearse su pequeño mundo, vuelve la mirada a su única referencia posible, a sus gobernantes, y que sus palabras son para él la fuente de su confianza. Pero no. Todo era impostado. Tantas declaraciones con voz rotunda sobre la inexistencia de riesgo, tantas afirmaciones enérgicas sobre la excelencia de nuestro sistema financiero, tantas palabras inflamadas sobre la solidez de nuestra situación, tantas promesas de que jamás se habría de cargar el coste de la crisis sobre los más débiles, y de pronto, un miércoles, nos descorren el telón para enseñarnos la piedra que tenemos que llevar. El equipo médico, que tantas veces nos repitió que lo nuestro era un pequeño mal pasajero, nos despierta de golpe para decirnos que ahora nos tiene que operar a vida o muerte porque no han intervenido cuando aún estaban a tiempo.&lt;br /&gt;Nada era parecido a lo que nos contaban. Los brotes verdes necesitaban aún mucho esfuerzo de sol a sol para que empezaran a asomar, pero nadie dijo algo parecido a aquello de sangre, sudor y lágrimas, y de verdad que lo habríamos entendido. Ninguna familia se niega a aceptar su cuota de privaciones cuando se tambalean los cimientos comunes, aunque no sea más que por simple instinto de supervivencia. Puede que la mentira sea inherente a la política, pero no es posible mantenerla más allá del tiempo que tarde en imponerse la realidad. La mentira es un camino tentador, pero sumamente peligroso en el ejercicio político, sobre todo cuando se presenta envuelta en papel de celofán con brillos dorados y se practica oculta bajo las medias palabras, los dobles sentidos, la tergiversación, los gestos enfáticos y la falsa candidez.&lt;br /&gt;Es fácil ponerse en el lugar de los funcionarios, de las madres o de los pensionistas, que van a pagar la factura de un festín al que no fueron llamados y que sólo contemplaron desde la puerta. Y más cuando ven que el festín aún continúa. Ahí está el Senado, que se va a gastar no sé cuántos miles de euros en traducir las intervenciones de sus señorías a la lengua que hablan todos. Resulta curioso ver hasta dónde llega la majadería de algunos de nuestros políticos. Con dinero ajeno, claro, porque, con su mucho amor a su lengua, no se pagan de su bolsillo a los traductores. Así que es inútil pedir que se metan de verdad las tijeras a la administración, más allá del simple maquillaje: ministerios inútiles, tarjetas visa oro, ciento de asesores, subvenciones a cualquier cosa que sea afín, alegres donaciones a estrafalarias organizaciones tercermundistas, comisiones y consejos, multiplicidad de sueldos, viajes gratis total. Todo ello multiplicado por dieciocho. El ejemplo arrastra y genera complicidad. Sólo con eso, todos lo comprenderíamos mejor. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7298531566154415578?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7298531566154415578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7298531566154415578' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7298531566154415578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7298531566154415578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/05/y-no-era-nada.html' title='Y no era nada'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6238009122548268525</id><published>2010-05-11T12:53:00.000+02:00</published><updated>2010-05-11T12:54:24.217+02:00</updated><title type='text'>Los abuelos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Se les ve a menudo a las salidas de los colegios, esperando a sus nietos, y por los parques, vigilando sus juegos, o por las calles, llevándolos de una mano y llenándoles la otra de golosinas. Las nuevas actitudes sociales les han sacado de una situación de retaguardia, en el que ejercían un papel a veces cercano al residuo sentimental, y les han puesto en primera línea, y todo ello sin habérselo pedido, con su consentimiento silencioso y su entrega desinteresada. Han aceptado su papel en el tramo de sus vidas en el que por fin pueden disfrutar de la libertad porque están atados por el corazón, que es la ligadura más fuerte que puede existir, e incluso por la conciencia de un deber hacia sus hijos, del que jamás abdican.&lt;br /&gt;Los abuelos se han convertido en la gran guardería nacional, gratuita, callada, sin otro reconocimiento que el que les dan sus nietos con su simple presencia. Alguien tendría que pararse a calcular la cuantificación económica de esta contribución silenciosa a la marcha económica del país; cuánto empleo femenino facilita, cuántas hipotecas familiares firmadas sobre la seguridad que se puede hacer frente a ellas porque se tiene resuelto el problema de qué hacer con los pequeños, cuántos viajes que no podrían realizarse si no fuera porque "hemos dejado a los niños con los abuelos". Su labor no existe para los balances económicos ni se tiene en cuenta en el diseño de ningún presupuesto. Su compensación externa sólo les llega, y no siempre, de la palabra agradecida de sus hijos y del cariño de los pequeños. Con eso les basta.&lt;br /&gt;Ciertamente, en su eterno caminar en el tiempo, a la sociedad no le interesa quién fue el abuelo, sino cómo es su nieto, pero, en las circunstancias hacia las que ha derivado, los nietos son cada vez más lo que los abuelos sepan hacer de ellos. Lo cual le parece a uno que no es mala cosa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6238009122548268525?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6238009122548268525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6238009122548268525' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6238009122548268525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6238009122548268525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/05/los-abuelos.html' title='Los abuelos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4672648684940324004</id><published>2010-04-23T12:51:00.006+02:00</published><updated>2010-04-25T12:57:50.471+02:00</updated><title type='text'>El libro y la cieguita</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una mujer ciega, no muy joven, está sentada en la acera de una de nuestras calles, cumpliendo con su trabajo diario de vender cupones. Va cada día al mismo sitio, haga sol o frío, se acomoda en su pequeña silla y se dispone a pasar otra jornada inmóvil, atendiendo a sus clientes, que buscan en ella la fortuna. Seguramente el sonido de la calle debe de resultarle lo bastante descriptivo como para combatir su tedio; acaso alguna breve conversación ocasional y su propio trabajo serían suficiente distracción para dulcificar las largas horas muertas, y en todo caso, siempre estaría el recurso del transistor amigo. Pero ella ha confiado en el mágico y eterno poder de sugestión de la palabra escrita. A su lado, una chica joven y guapa, quizá un familiar cercano, o en todo caso un verdadero lazarillo espiritual, le lee con voz dulce, y durante largos ratos, un libro. Si la cieguita del tango se preguntaba por qué ella no podía jugar, esta de nuestra calle se habrá planteado por qué ella no podía disfrutar del placer de la lectura, y unos ojos generosos le prestan cada día su mirada para proporcionárselo.&lt;br /&gt;No creo que ningún discurso ni ninguna exégesis que se puedan hacer en este día sobre el significado y el valor del libro alcancen a tener la fuerza de esta imagen, sencilla y cotidiana, como casi todas las imágenes que envuelven los grandes conceptos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pueden darse mil razones para iniciarse en la lectura, pero bastaría pensar en una sola para emprenderla sin reservas. Quevedo lo dijo en dos endecasílabos: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Vivo en conversación con los difuntos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;y escucho con mis ojos a los muertos&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los libros nos hacen contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países, es decir, nos permiten entrar en contacto con las mentes más poderosas del pasado y con los intelectos más grandes que han existido. Nos ofrecen la respuesta que ellos han dado a las preguntas que nos hacemos y el consuelo que encontraron para sus desdichas, que siguen siendo las nuestras. Y, cuando no sea así, al menos nos brindarán un momento entretenido y harán lo que quieran con nuestra imaginación, y ante ambas cosas estamos en las mismas condiciones quienes ven y quienes no.&lt;br /&gt;Hoy, día 23 de abril, en que los caprichos del azar, y del calendario no reformado, hicieron que coincidieran en su muerte los dos escritores que han apasionado a más lectores, quizá porque han sido quienes mejor han sabido penetrar en los recovecos del ser humano, es jornada de grandes actos privados y oficiales, de estadísticas, de declaraciones y de panegíricos de este humilde objeto llamado libro. Pues que don Miguel y sir William me disculpen, que lo harán, pero yo no encuentro hoy mejor homenaje a ambos y al libro, que la imagen de una joven ayudando a una ciega a aliviar sus largas horas de trabajo y oscuridad mediante la lectura.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4672648684940324004?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4672648684940324004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4672648684940324004' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4672648684940324004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4672648684940324004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/04/el-libro-y-la-cieguita.html' title='El libro y la cieguita'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3496149083016171347</id><published>2010-04-10T21:23:00.000+02:00</published><updated>2010-04-10T21:24:53.832+02:00</updated><title type='text'>El debate taurino</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De poco valen los argumentos cuando andan por el medio los prejuicios, esos que, decía Einstein, son más difíciles de desintegrar que el núcleo del átomo. Discutir un tema con alguien que ya lo ha prejuzgado y sentenciado es tan inútil como querer llegar a algún sitio dando vueltas en torno a un árbol. Lo estamos viendo en esa discusión que ha resurgido en torno a los toros, que, para mayor oscurecimiento de los argumentos, han mistificado con ribetes políticos.&lt;br /&gt;Uno debe confesar que no es taurófilo, quizá porque nunca tuvo interés en conocer ese mundo. De los toros me gusta su liturgia externa, el color, la música, la sentenciosa dialéctica de los aficionados. No comprendo nada de lo que ocurre en el ruedo, no entiendo los códigos que rigen los movimientos y los espacios del toro y del torero ni apenas sé distinguir un lance de otro. O sea, que si lo que me atrae es accesorio y lo fundamental lo ignoro, poca capacidad podré tener para emitir juicio alguno. Pero sí pueden enjuiciarse los juicios. A los defensores se les oye un argumento recurrente: la huella que los toros han dejado en la pintura y la literatura, y citan siempre a una serie de poetas y pintores; cuando quieren profundizar llegan hasta Teseo. Eso sería tanto como admitir que una cosa es buena o mala en función de lo que se haya pintado o escrito sobre ella, lo que llevaría a consagrar, por ejemplo, la guerra, que hay que ver la huella que dejó en la literatura y la pintura. Y dicen que el toreo es un arte, pero uno no encuentra nada en él que entre en lo que entiende por tal concepto. Y eso de que el derecho a matar al toro se paga con el deber de poner la vida en juego no es más que una frase sofista, porque no existen ni tal derecho ni tal deber.&lt;br /&gt;Los detractores, los realmente honestos, tienen un argumento único: el sufrimiento del toro. Una vez, durante un viaje a Uruguay, me invitaron a visitar uno de los mataderos más modernos del país. Eran unas instalaciones modélicas en cuanto a limpieza y avances técnicos. Las reses llegaban de las estancias, se las descargaba de los camiones y se las hacía pasar por un pasillo de una en una hasta un punto donde tenían que detenerse. Allí, un tipo forzudo levantaba una gran maza y la descargaba en su cabeza hasta que morían. No sé si esta será la práctica habitual por aquí, pero aquella muerte era más ignominiosa y tenía más de acto de prepotencia que la del toro en la plaza. Para ser consecuentes, la lucha contra el sufrimiento animal implica manifestarse también contra la caza y la pesca. Clavar unas banderillas a un toro no es más cruel que meter a un ciervo una bala en el estómago o ensartar a una trucha por la garganta. Apurando el argumento, sólo los que se alimenten de la huerta, de leche y de huevos tendrían derecho a criticar el maltrato animal, y aun así con reparos, pues hay que ver cómo viven las gallinas en las granjas industriales.&lt;br /&gt;Hemos hablado de los detractores honestos, que suelen ser los más moderados. Ya sabemos que los que levantaron este alboroto obedecen a consignas que tienen poco que ver con la defensa de los animales&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3496149083016171347?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3496149083016171347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3496149083016171347' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3496149083016171347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3496149083016171347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/04/el-debate-taurino.html' title='El debate taurino'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2956576848616915654</id><published>2010-03-24T10:07:00.001+01:00</published><updated>2010-03-24T10:07:57.155+01:00</updated><title type='text'>Decir adiós en compañía</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Vivían solos, en una casa de tipo medio, como la del que no padece graves apuros económicos. No tenían hijos, ni quizás amigos a los que abrirse y esperar de ellos una caricia en el alma. Tenían también muchos años, la esperanza menguada y las ilusiones desaparecidas. Y soledad, toda la soledad que es posible llevar entre dos cuando la compañía del otro ya resulta impotente para vencerla. Cada día comenzaba sin promesas y cada noche no era más que una alegoría de algo que iba tomando forma en lo más hondo de sus pensamientos. Y entonces, cuando sintieron que los instantes se iban empequeñeciendo hasta convertirse en un punto inmóvil, tomaron la decisión. Se irían juntos. Saldrían cogidos de la mano del escenario donde habían permanecido ochenta años. La prórroga del acto tenía más de amenaza que de premio. Si la soledad de dos era insoportable, mucho más lo sería la de uno solo. Él sacó una vieja pistola y disparó, primero a ella y luego a sí mismo. Y aquella alegoría intuida de la noche se hizo eterna realidad.&lt;br /&gt;Uno no es nadie para indagar los motivos que se ocultan en los escondrijos más profundos del espíritu, y además sería vanamente pretencioso, porque sin duda serán diversos y múltiples, pero desde su mirada actual, digamos que inmersa en la normalidad, puede imaginar su intensidad. La intensidad de su reflexión, de los susurros a medio asomar, de aquellos terribles silencios en los que sólo actuaron las miradas y si acaso las caricias, la intensidad de su propósito y de su deseo de consumarlo, quién sabe si la intensidad de la oración final. ¿Cuáles serían sus palabras de despedida? ¿Qué última mirada se cruzarían, que último beso resumiría los que se habían dado a lo largo de toda su vida?&lt;br /&gt;Morir juntos y voluntariamente parece el sueño de los dioses o de quienes aspiran a ser más que ellos alcanzando el don de elegir su propio destino. Morir juntos no es la muerte que piden los puros racionalistas, porque éstos mueren con la voluntad indivisa y en la consciencia de ver cumplida la razón. Morir juntos y voluntariamente no tiene más razones que las que brotan de las oscuridades del alma humana, ni más brazo ejecutor que la voluntad compartida por dos corazones, a los que les ha sido negado y ofrecido todo por igual.&lt;br /&gt;¿Qué puede mover a una persona a querer compartir con otra el instante final? ¿Qué motivos son capaces de llevar a renunciar a la propia vida con tal de acompañar a alguien en el último trance? Las razones de esta pareja de ancianos, a los que los años ya les habían dado todo lo que podían darles, en el fondo fueron las mismas que las de Kleist y Henriette, las de Koestler y Cynthia, las de Zweig y Lotte o la de esos dos adolescentes canarios que se lanzaron abrazados al vacío no hace mucho tiempo. Fue tal vez el miedo, o un grado excepcional de comunión entre ambos espíritus, o el temor a que la ausencia maldita cambie totalmente a los ojos el aspecto del mundo, o simple debilidad, o pura cobardía. Desde luego no pudo ser ningún vano afán de trascendencia terrenal, porque la noticia apenas ocupó unas pocas líneas en las páginas de algún periódico. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2956576848616915654?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2956576848616915654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2956576848616915654' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2956576848616915654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2956576848616915654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/03/decir-adios-en-compania.html' title='Decir adiós en compañía'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7824779347705261830</id><published>2010-03-19T17:24:00.001+01:00</published><updated>2010-03-19T17:24:44.789+01:00</updated><title type='text'>Más sobre el debate del aborto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;En resumidas cuentas, las leyes o afectan a los bolsillos o a la seguridad o a las conciencias. Las primeras nos imponen la obligación de soltar dinero en la cantidad que el gobierno dictamine, las segundas tratan de proteger nuestra integridad física, y de las terceras se dice que buscan beneficiar a todos aunque sea a costa de violentar los principios más íntimos de muchos. Los argumentos nacidos de la conciencia son difícilmente enmarcables en ningún sistema dialéctico, y por tanto no tienen más poder conclusivo que el que da la convicción, pero la experiencia social demuestra que a la larga pueden ser más determinantes.&lt;br /&gt;El aborto es un hecho dramático, con secuelas de presente y de futuro. Uno trata de ponerse en la situación de esa chica que tiene que tomar tal decisión, y no es capaz de juzgarla, entre otras cosas porque no es nadie para ello. Se guarda para sí mismo sus sólidas opiniones de quien no ha estado nunca ni estará jamás en esa situación. Lo que sí puede hacer es acercarse al hecho desde fuera, desde la polémica levantada, observando las argumentaciones aducidas y, ahora sí, juzgándolas en su contenido. A uno le parece una buena costumbre.&lt;br /&gt;Sale el presidente y asegura con su mejor voz enfática que ahora ninguna mujer irá a la cárcel por abortar. Aun pasando por alto que no se conoce ningún caso de una mujer encarcelada por haber abortado, lo que queda es una de esas frases huecas y mitineras a las que nunca se les pone oración subordinada. Porque esto es una ley, y quien infringe una ley tiene una sanción. ¿Qué ocurrirá si una mujer aborta a las quince semanas? Alguna pena habrá prevista.&lt;br /&gt;Viene luego esa chica rubia que es secretaria del partido y afirma con tono de abogada defensora que con esta ley se evitará que las mujeres queden embarazadas si no quieren. ¿Pero es que el aborto es un método anticonceptivo? Ay, doña Leire, que va a dar la razón a todo lo que dicen sobre sus capacidades, porque esto es justamente al revés. Para abortar es condición imprescindible estar embarazada.&lt;br /&gt;Del feminismo, del radical y del que no lo es tanto, sale eso de nosotras decidimos porque nosotras parimos. Sí, pero ustedes no pueden engendrar solas. El hijo que llevan dentro pertenece por igual a otra persona, y ésta tiene el mismo derecho a opinar a la hora de decidir si se le debe eliminar o no. Resulta curioso que no se haya oído una sola voz a favor del padre, como si fuera un ente inanimado, carente de sentimientos.&lt;br /&gt;Por el otro lado se esgrime como razón primera el derecho a la vida. Como lema es rotundo y pega muy bien en las pancartas, pero es equívoco. Nadie tiene derecho a la vida. La nada no puede tener derechos. La vida nos es dada porque sí, sin méritos ni prerrogativas previas. Lo que sí se tiene, en todo caso, es el derecho a nacer una vez que la vida ha sido concebida. Por supuesto que se entiende el sentido, pero por qué despreciar el rigor de las palabras. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7824779347705261830?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7824779347705261830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7824779347705261830' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7824779347705261830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7824779347705261830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/03/mas-sobre-el-debate-del-aborto.html' title='Más sobre el debate del aborto'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-510184360048080578</id><published>2010-03-11T16:54:00.001+01:00</published><updated>2010-03-11T16:59:46.134+01:00</updated><title type='text'>Las opiniones</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vamos a dejar claro que todas las opiniones son libres y que no debe haber hierros que las opriman ni látigos que las castiguen. Parece algo evidente, y sin embargo puede considerarse uno de los grandes logros de las sociedades humanas. De las sociedades que lo han conseguido, que son una minoría; no hay más que asomarse al exterior. Pero que tengan derecho a la libertad no quiere decir que lo tengan a la respetabilidad. En todo caso, respetable lo será quien la emite, pero por su condición de persona, no por ser emisor de esa opinión. Lo cierto es que hay opiniones que no sólo no merecen el menor respeto, sino que más bien inclinan al desprecio. La categoría de la opinión no se deriva de la relevancia social ni del grado de poder que ostente quien la dicte. Ser, por ejemplo, un actor más o menos famoso no le añade ningún plus de inteligencia ni le capacita especialmente para opinar de todo. No existe ninguna incompatibilidad entre la fama y la cretinez; al contrario, más bien suelen ser compañeras.&lt;br /&gt;Los medios nos inundan de opiniones cada día, y uno puede entretenerse clasificándolas en grupos. Algunos de los que puede hacer fácilmente casi tienen el rango de categorías. Están las opiniones realmente respetables, esas que se ofrecen sustentadas por una gran hondura conceptual como consecuencia de una dedicación profunda al conocimiento del objeto y de un análisis riguroso a través de un método racional. En general no tienen mercado; es necesario ir en su busca a través de un estudio desapasionado, pero los resultados compensan con creces el esfuerzo.&lt;br /&gt;Están también las falsas por ignorancia. Son las de casi todos nosotros hasta que alguien nos convence con argumentos suficientes para cambiarlas. Es un proceso natural para hallar la verdad.&lt;br /&gt;Las atrevidas. Son quizá las más abundantes; las tenemos a cada momento en la boca de todos esos tertulianos que nos ilustran a cada hora desde todos los medios, y que lo mismo opinan sobre el metabolismo de la ameba que de los últimos movimientos especulativos en la bolsa de Kuala Lumpur. Y el caso es que disfrutan de un amplio crédito y de una gran capacidad de seducción. Son opiniones que a su vez crean opinión.&lt;br /&gt;Las ridículas. Aunque ustedes no lo crean, hay quien opina que Colón era una mujer, que Beethoven era negro o que las pirámides de Egipto las construyeron los extraterrestres. Otras tienen menos carga de inocencia, como las de los que afirman que el Holocausto no ha existido jamás o que Castro no es un dictador.&lt;br /&gt;Las interesadas. Pertenecen al mundo de los políticos y del poder en general, donde la verdad cuenta poco. Se nos suelen presentar disfrazadas con razonamientos bien avalados por los recursos argumentales del poder, que ocultan el sofisma que habita en su interior. La mejor defensa consiste en compararlas con criterios realmente objetivos y, en todo caso, ponerlas siempre en cuarentena.&lt;br /&gt;Y ahora me doy cuenta de que todo esto que he escrito no es más que una opinión. Aplíquenle los mismos métodos de análisis.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-510184360048080578?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/510184360048080578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=510184360048080578' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/510184360048080578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/510184360048080578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/03/las-opiniones.html' title='Las opiniones'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7133642738411249957</id><published>2010-03-03T10:56:00.000+01:00</published><updated>2010-03-03T10:57:48.029+01:00</updated><title type='text'>El color del cristal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Apariencia y evidencia son dos difíciles compañeras con las que hemos tenido que convivir desde nuestra aparición en este planeta. La lucha por distinguir entre una y otra es la lucha de la humanidad en su afán por alcanzar la certeza de las cosas. La ventaja de la apariencia es que apenas necesita esfuerzo para ser asumida, quizá por eso de que el diablo es más diabólico cuanto más bondadoso parece. La evidencia, en cambio, exige un trabajo añadido para asegurarnos de que lo es.&lt;br /&gt;De las apariencias se dice que engañan, pero no se dice hasta qué punto, quizá porque nadie puede saberlo. Hay apariencias creadas a propósito para equivocar al prójimo, algo que siempre supo hacer muy bien nuestra especie, y apariencias disfrazadas de evidencia, que resultan enormemente difíciles de descubrir, hasta el punto de que, cuando alguien lo consigue, hace avanzar a la humanidad un salto adelante. Uno, por ejemplo, siempre ha tenido una admiración confesada por el primero que se dio cuenta de que era la Tierra la que se movía en torno al sol, y no al revés. Desde la aparición del hombre, él fue el único en darse cuenta de un engaño absolutamente perfecto. Un engaño es tanto más grande cuanto más identificadas estén entre sí la apariencia y la evidencia. Cuando ambas coinciden hasta fundirse en un solo hecho sensible, el engaño es poco menos que indescubrible, salvo por vía científica o por una genial intuición o acaso por una imposible desconfianza generalizada hacia todo. En este caso apariencia y evidencia aparecen bien hermanadas. Si por la mañana el sol está en un sitio y por la tarde en otro, es evidente que se ha movido; resulta tan obvio que a nadie se le pudo ocurrir jamás que podía ser de otro modo. Cómo no admirar al receloso que no se dejó engañar por una evidencia tan palpable y la delató como apariencia. Naturalmente, fue un griego, Aristarco de Samos, y naturalmente, fue acusado de impiedad; los guardianes de la verdad de turno le culparon de querer turbar el reposo de Hestia, o sea de la Tierra, pero no hay noticia de que se haya retractado. La idea era tan absurda que durmió otros mil ochocientos años, hasta que Copérnico la retomó con duda y con temor, y Galileo, con menos duda y más temor, logró que fuera aceptada definitivamente como verdad.&lt;br /&gt;A veces le da a uno por pensar en qué mundo de engaños estaremos viviendo, a la espera del genio que los desvele. Puede que una de los estados de la sabiduría sea comprender que no nos ha sido dada ninguna garantía de realidad, por más que nuestros sentidos y nuestra razón lo digan; que lo que se nos muestra a los ojos como cierto no merece más que el estatuto de apariencia, y que acaso eso constituya la base última de la libertad personal. Pero contra las apariencias que inundan nuestra vida cotidiana desde todos los medios y que nos confunden y ofuscan para sacar provecho de nosotros, no es buen arma la simple desconfianza, sino la reflexión derivada del conocimiento. No es un simple ver para creer, sino saber para no tener que creer. En todo caso, es preferible la duda a la fe ciega en las apariencias. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7133642738411249957?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7133642738411249957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7133642738411249957' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7133642738411249957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7133642738411249957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/03/el-color-del-cristal.html' title='El color del cristal'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3435551602196595736</id><published>2010-02-18T10:50:00.000+01:00</published><updated>2010-02-18T10:51:28.233+01:00</updated><title type='text'>Un momento, por favor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Eso, dennos un momento de respiro. Déjennos recuperar un poco el resuello, que bastante ahogado lo tenemos con todo lo que nos dicen a cada hora. Los ciudadanos, señores políticos, solemos adoptar una actitud mucho más sencilla que ustedes ante los problemas, y cuando el conocimiento de sus causas no nos acompaña, acostumbramos a echar mano de la lógica. Y sabemos también que hay un tiempo entre la percepción y la certeza, y que ese tiempo hay que respetarlo siempre para no trastocar el orden del pensamiento y, sobre todo, de la acción. Pero en ustedes todo es voluntad de vivir el momento en perpetuo análisis de cómo obtener el mayor rédito para sus intereses partidistas, con el rabillo del ojo siempre puesto en las encuestas para modelar el discurso según indiquen éstas. Fingen ignorar lo que saben y fingen saber lo que ignoran. Y entretanto nos aturden con sus alborotos artificiales, con sus diatribas inútiles, con su permanente negativa a aceptar los razonamientos del contrario, con su absoluta incapacidad para levantar la mirada del ruin suelo y proyectarla hacia el horizonte. Se buscan entre sí los puntos más vulnerables y se lanzan a ellos hasta que el vertiginoso paso de la actualidad les aconseja soltar la presa. Y al fondo, siempre al fondo, el ciudadano con sus problemas.&lt;br /&gt;Miren, lo mejor que podrían hacer era hablar sólo en las campañas electorales y dedicarse luego a cumplir las promesas hechas, que para eso apenas se necesitan más palabras que las justas. Y siempre teniendo presente que las frases pomposas y las grandes promesas sólo engañan a los espectadores candorosos, pero esta es una especie en proceso de extinción y poca atención cabe ya esperar por su parte. No sigan con su vocación de alquimistas del lenguaje, porque detrás de eso todos percibimos el eco de un personaje del maravilloso país de Alicia: No es el sentido de las palabras lo que importa; lo que importa es saber quién manda.&lt;br /&gt;Si fuesen capaces de hacer un alto en su permanente ejercicio de arrojarse frases como espadas unos a otros, quizá se darían cuenta de que el contrario también tiene aportaciones valiosas, entre otras cosas porque forma parte de su mismo país y es de suponer que le interese su bien en igual medida. No me digan que no es de necios renunciar a cualquier hallazgo prometedor y quedarse a solas con la propia indigencia. Puede que crean que así salvaguardan la llave que les abrió la sala del poder, pero es a costa de no querer ver que siempre es la choza más humilde la que sufre todos sus errores. Es decir, lo contrario de lo que exige un pensamiento bien construido y de lo que sería bueno incluso para sus propios intereses. Es que veces, ustedes perdonen, parece que Chesterton acertó con su cruel frase: "Si no logras desarrollar toda tu inteligencia, siempre te queda la opción de hacerte político".&lt;br /&gt;Dennos a todos un descaso y trabajen. Trabajen con métodos limpios y nobles objetivos. Trabajen por nosotros, que para eso les damos tantos privilegios, que bien que nos cuestan. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3435551602196595736?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3435551602196595736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3435551602196595736' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3435551602196595736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3435551602196595736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/02/un-momento-por-favor.html' title='Un momento, por favor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-291421228682191419</id><published>2010-02-09T12:46:00.000+01:00</published><updated>2010-02-09T12:47:50.127+01:00</updated><title type='text'>Por encima de la conciencia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Aplastar la conciencia propia en aras de otros, acallar su voz para no verse expulsado del rebaño y de la posibilidad de seguir pastando tranquilamente, anular sus convicciones más personales para no aparecer como un rebelde disidente, esa es la desgraciada función que la mayoría de los políticos se ven obligados a ejercer una vez deciden dedicarse a esta actividad. Se vota en el Congreso una propuesta cualquiera, sea una gran obra que beneficiaría a la propia región o una de esas que cuestiones que rozan lo moral y que afectan a las convicciones más íntimas. El jefe del grupo hace una señal con los dedos indicando el sentido del voto, y el beneficio de la región y la voz de la conciencia se van a freír churros. ¿Cómo van a oponerse estas trivialidades a la suprema voz de su amo? ¿Qué importancia pueden tener las pequeñas verdades personales ante la verdad absoluta que encarna el sumo sacerdote del partido?&lt;br /&gt;Se cuenta que, en 1873, Nicolás Salmerón dimitió de su cargo de presidente de la I República porque su conciencia no le permitía firmar una pena de muerte. Se cuenta porque es un caso tan infrecuente en la clase política que continúa siendo un referente solitario, sin descendencia. ¿Cuántos, por ejemplo, han tenido que poner tapones en los oídos de su conciencia para dar su voto afirmativo al aborto, aun a costa de violar sus propios principios?&lt;br /&gt;Dura servidumbre del político esa que le impide ejercer lo que él mismo tiene como bandera: el derecho a la libertad. En este caso la libertad de conciencia, quizá la más necesaria de todas las libertades. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-291421228682191419?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/291421228682191419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=291421228682191419' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/291421228682191419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/291421228682191419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/02/por-encima-de-la-conciencia.html' title='Por encima de la conciencia'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6369845848356167578</id><published>2010-01-23T11:08:00.002+01:00</published><updated>2010-01-23T11:10:28.079+01:00</updated><title type='text'>Tierra de dolor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Sería difícil encontrar otro lugar donde hubieran podido juntarse tanta desgracia sobre desgracia y dolor sobre dolor. Es como si allá donde se tiran los dados que determinan el destino de las naciones lo hubieran hecho con números trucados maliciosamente. Como si quisieran obligarnos a cambiar nuestra idea de que la naturaleza es ciega, insensible y amoral. Haití llora hoy con lágrimas que corren por los mismos surcos que otras abrieron incesantemente durante siglos. La isla más bella del Caribe ha tenido la suerte que nunca cabe esperar de la hermosura, si pudiera considerarse con criterios humanos lo que obviamente no se puede. En esta mitad occidental de La Española la Historia se escribió siempre con líneas rojas de sangre y dolor. Líneas que reflejan siglos de esclavitud, tiranías, huracanes, hambrunas, revoluciones, opresión, analfabetismo y desgracia, sobre todo desgracia, tanta que uno de los paraísos naturales de América resulta ser un patio miserable para sus habitantes. No sé si esto puede explicar que sus creencias se hayan plasmado en una religión de fuerte componente mágico, como es el vudú.&lt;br /&gt;Haití es ahora una tierra poblada de cadáveres, más de cien mil definitivamente vencidos, y el resto deambulando entre los escombros con la mirada perdida y sin más objetivo que encontrar unas manos que les den algo. Protagonistas involuntarios de un instante que se presenta como un trasunto del fin del mundo sin trompetas ni ángeles mensajeros. Lo terrible del terremoto es que aún no hemos podido descubrir cómo nos avisa. El huracán se anuncia, el volcán ya advierte con su simple presencia, la inundación puede predecirse, el tsunami es impotente tierra adentro. Sólo el temblor de la tierra enloquecida nos deja en la indefensión más desamparada. Será una casualidad que, con dos o tres excepciones, las malditas placas tectónicas que no acaban de asentarse estén bajo el suelo de los países más pobres y que, por ello, una de sus sacudidas tenga aquí un efecto mucho más terrible, porque la naturaleza respeta más a los poderosos que le oponen su técnica que a los miserables que no la tienen.&lt;br /&gt;Vuelan las ayudas desde todas las partes del mundo; se moviliza la generosidad individual ante las incalificables escenas que nos llegan. La era de la imagen ha globalizado el dolor y hace aflorar, con su tremendo poder, hasta el último impulso de solidaridad más oculto en todos nosotros. Por encima de la anarquía desatada por conseguir satisfacer el instinto de supervivencia quedan las preguntas sin respuesta y la búsqueda de un consuelo que, en algunos casos, ni siquiera pueda dar una fe religiosa aturdida por el contrasentido de unos hechos que parecen incompatibles con los aspectos fundamentales de esa misma fe. Y, desde luego, el misterio de por qué la vida se ha desarrollado en el planeta al mismo tiempo que su construcción, como si nos hubieran obligado a habitar una casa aún sin terminar. "Ah, quién me devolverá mi país, Haití", clamaba ya hace años desde el exilio un poeta haitiano. Ojalá pudieran ahora devolverle otro, transformado y renovado. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6369845848356167578?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6369845848356167578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6369845848356167578' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6369845848356167578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6369845848356167578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/01/seria-dificil-encontrar-otro-lugar.html' title='Tierra de dolor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4655363609773756009</id><published>2010-01-14T13:24:00.001+01:00</published><updated>2010-01-14T13:24:55.716+01:00</updated><title type='text'>Los nuevos mercaderes del Camino</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ya está aquí otra vez eso que los avispados especuladores de la Historia han dado en llamar el Xacobeo, así, como marca comercial, como una gigantesca reestructuración de una vieja máquina en la que lo que menos importa es su esencia originaria, sus objetivos primordiales y el carácter que todo un milenio le ha impreso en sus entrañas. Porque hay contaminaciones más dolorosas que las que hieren nuestro medio natural o nuestros sentidos; al menos esas casi siempre son remediables, aunque sea a gran coste. Las penosas de verdad son las que contaminan sin ningún reparo bienes inmateriales, esos que se han ido asentando en el corazón de todos a lo largo de los siglos, y que hasta ahora creíamos fuera del alcance de las negras garras mercantilistas. Y que, una vez tocados, ya no tienen curación. Del mismo modo que la ley impide alterar un paisaje natural o un monumento, debería haber una norma que prohibiera modificar en beneficio propio los paisajes y los monumentos inmateriales que la Historia ha forjado y dotado de un carácter determinado. Pero a ver quién hace comprender todo esto a los políticos, si son ellos los más interesados.&lt;br /&gt;El Camino de Santiago era acaso el legado histórico más limpio de intromisiones que teníamos hasta ahora. Su doble esencia, un sentido espiritual y una hermosa realidad física, habían sido preservados sólo para quienes quisieran recorrerlo movidos por alguno de los infinitos motivos que hay para ello. El que esto escribe, que acertó a andarlo poco antes de que cayeran sobre él los agentes contaminantes -y de cuya andadura dejó crónica larga y puntual-, no puede menos de dolerse por verlo convertido hoy en un simple modo de producción económica. Se anuncia el Camino como se anuncia un viaje a Cancún: con eslóganes turísticos, con ofertas y con modelos publicitarios; salen famosillos andando tres kilómetros para promocionarlo; anda como destino estrella por los escaparates de las agencias de viaje. Lo han reducido a una vulgar marca turística, con su logotipo oficial y con unos objetivos que tienen mucho que ver con criterios empresariales. Lo que resulta más curioso es ver a los políticos, esos tan laicistas, invitándonos a peregrinar.&lt;br /&gt;Que ellos y los mercaderes echen mano, para conseguir sus votos y divisas, de otros medios. Que dejen en paz el Camino. La vieja ruta ya tiene bastante llamada con su propio silencio. El que se anime a tomar el bordón en Roncesvalles para llegar a Compostela, que lo haga por afanes culturales, por inquietudes religiosas, por motivos históricos, por amor a los espacios abiertos, por tratar de encontrar alguna respuesta, por simple curiosidad, pero no por moda, no porque lo pidan los políticos y las firmas comerciales, no por estar al día. Y mejor aún: que espere a que pase este dichoso Xacobeo y su farandulera bambolla, que el Camino lo agradecerá penetrando más profundamente en su espíritu, sea cual sea su condición y sus motivaciones. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4655363609773756009?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4655363609773756009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4655363609773756009' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4655363609773756009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4655363609773756009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/01/los-nuevos-mercaderes-del-camino.html' title='Los nuevos mercaderes del Camino'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1830146370161736425</id><published>2010-01-09T17:11:00.001+01:00</published><updated>2010-01-09T17:15:36.996+01:00</updated><title type='text'>La enseñanza que tenemos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Últimamente ando dándole vueltas a una pregunta que está comenzando a mirarme de reojo y que lanzo al aire por si alguien de los de mi generación también se la hace. Ahí va: ¿somos el producto desgraciado de un sistema educativo nefasto y fracasado? ¿Tan pésima fue nuestra formación? ¿Tan ignorantes nos han hecho nuestros educadores, tan poco nos han enseñado de letras y ciencias, tan brutos hemos salido? Pues parece que sí, porque si no, a ver cómo se explica ese afán periódico de poner patas arriba todo el sistema de estudios en busca de quién sabe qué modelo.&lt;br /&gt;El caso es que uno se mira y remira y no se encuentra ninguna frustración. Uno hurga dentro de su persona y se encuentra bastante satisfecho con lo que ve, y entonces compara con lo que contempla por ahí ahora y se vuelve hacía sí mismo y se dice en lo más íntimo: ya quisieran haber tenido mucho de lo de aquello.&lt;br /&gt;Que no hablo de nada ideológico, ni mucho menos, sino de simples conocimientos. Un servidor, que por condición y circunstancia se encuentra cerca de los que hoy tienen que pechar con los libros de texto, lo comprueba sin esfuerzo, y ustedes también, hagan si no la prueba. Un chico es posible que esté a punto de entrar en la Universidad y no sea capaz de recitar en orden coherente los ríos de España, ni sepa qué ocurrió en las Navas de Tolosa, ni distinga bien a Hernán Cortés de Magallanes. Por supuesto, será difícil que pueda recitar un poema de memoria, aquellos poemas que antes todos aprendíamos y que nos servían, entre otras cosas, para fijar con precisión los registros de la palabra y apropiarnos de un léxico rico y hermoso. Ahora es que nadie lee poesía; ahí está el lenguaje que usa la juventud. Tampoco hay nada parecido a una asignatura de urbanidad o algo así, que no enseña a inclinarse ante nadie, sino a ceder la prioridad al débil, a responder con la palabra y el tono adecuados y cosas así; a no ser un animal, vamos. También esta enseñanza se la llevaron las reformas.&lt;br /&gt;No quiero caer en el vicio de la crítica injusta, que es vicio de mentecatos y bellacos, pero el caso es que no parece acabar de encontrarse el meollo del cogollo. Más de treinta años de intentos ambiciosos, de leyes de siglas imposibles, de cambios absurdos de denominaciones, de rectificaciones en razón de intereses partidistas y de andar presuntuosamente a golpes de ciego, han desembocado en una realidad descorazonadora: nuestros jóvenes puede que tengan más conocimientos que los de la generación anterior, pero saben infinitamente menos. De hecho son los que menos saben de toda Europa. ¿Qué les ocurre a nuestros políticos? ¿Qué sucede para que ninguno sea capaz de establecer una reflexión acertada que conduzca a una solución duradera, de esas que sólo el tiempo, en su largo e inexorable cambio, puede dejar caduca? Pues quizá la respuesta sea tan obvia que les cuesta trabajo admitirla: que no son ellos quienes deben elaborar la ley, sino quienes conozcan el problema en su misma entraña y no tengan ninguna servidumbre en las urnas. Puede que esto sea aplicable a cualquier ámbito sectorial, pero es que este no lo es, porque en él estamos metidos todos.&lt;br /&gt;De todos los sustentos en que se apoya la continuidad de una sociedad –y no son muchos: educación, conciencia nacional, libertad individual- quizá sea este el más trascendente. La falta de libertad puede subsanarse sin más que algunos retoques legales, pero una educación deficiente no, porque la educación, junto a la genética, es la que nos hace ser como somos. Quizá por eso es tan vulnerable a las veleidades y le dañan tanto las tendencias partidistas. Y por eso es también tan apetitosa para el poder, porque es una hucha para el futuro de su supervivencia. Adoctrinar es un buen seguro para el mañana, eso lo saben bien desde las cabañas hasta los palacios de cualquier época y lugar. La grandeza de los políticos residiría en ser capaces de crear las condiciones para debatir un gran pacto social y retirarse luego hacia la barrera para, una vez se haya alcanzado, volver para dotarlo de todos los medios necesarios para su operatividad. Sin condiciones, sin influencias, sin presiones. Dejando que sea la propia sociedad la que dirima sus diferencias de criterio hasta conseguir un marco general básico en el que exista el máximo acuerdo. No es el Estado quien ha de educar a nuestros hijos, sino nosotros mismos a través de él; simplemente sería un instrumento. Pero sobre algo tan delicado vuelven a sobrevolar los intereses ajenos, las perversiones ligadas a los terruños, los deseos encubiertos de quienes aspiran a dominar las voluntades futuras. Convendría no olvidar que, como alguien dijo, educación es lo que sobrevive cuando se olvida lo que se ha aprendido.&lt;br /&gt;Pues a lo mejor, aquel bachillerato no era tan malo, ni la figura del maestro rural era inútil y los niños se sentían más seguros y rendían más al saberse cerca de su casa y en su propio ámbito. A lo mejor no tendremos que pagar nunca el mísero papel que asignamos a las humanidades en la formación de nuestros hijos, sin darnos cuenta que sólo ellas son capaces de instalarlos en su real condición de seres humanos. A lo mejor. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1830146370161736425?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1830146370161736425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1830146370161736425' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1830146370161736425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1830146370161736425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2010/01/la-ensenanza-que-tenemos.html' title='La enseñanza que tenemos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3538785873400030288</id><published>2009-12-19T18:29:00.004+01:00</published><updated>2009-12-21T15:17:06.469+01:00</updated><title type='text'>Feliz Navidad</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Feliz Navidad a ese colegio que prohibió un festival de villancicos, a quienes aquí han decidido no instalar ningún belén público y a todos esos que entienden que las tradiciones que sustentan nuestra vida tienen un valor infinitamente más pequeño que el progresismo de sus ideas. A pesar de todo, feliz Navidad.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a quienes convierten cada día en un acto de heroísmo anónimo, a quienes se levantan cada mañana para ir a su trabajo sin apenas otra satisfacción que el de tenerlo, a las madres que llevan a sus hijos al colegio y les quitan con un beso la destemplanza de la madrugada, a quienes han de convertir la rutina diaria en el argumento central de sus vidas. Que en estos días puedan sentir el inmenso valor de esa rutina.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a los que vagabundean por nuestras calles con su esperanza a cuestas, prefiriendo antes la miseria aquí que la vida en sus países. Que los nuevos aires que han decidido respirar cambien en su alma todo aquello que haga falta y den a su cuerpo el cumplimiento de sus ilusiones.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a quienes soportan cada día las miserias de nuestro espíritu, ayudados por la robusta coraza del amor o la amistad, y a quienes sufren en su débil carne los instintos criminales de quien cambió su amor por odio. Con respeto, ternura y sincero anhelo, feliz Navidad.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a los pastizales de Beit Sahud y a quienes apacientan en ellos sus rebaños y ven que en el cielo, en vez de una luz anunciando paz a los hombre de buena voluntad, aparece la de los helicópteros lanzando ráfagas de muerte; a todos los habitantes de Belén, que seguramente nunca cantaron un villancico, y a quienes aún hoy siguen haciendo el papel de Herodes. Incluso a estos.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a los campos silenciosos, blanqueados por la escarcha de la mañana como una ilusión recién nacida; al jilguero aterido que espera con infinita paciencia un breve rayo de sol; a la cumbre nevada y al bosque enmudecido; al leño que crepita y a las manos que calienta.&lt;br /&gt;Feliz Navidad a ese señor que me saluda por la calle sin conocerme, a quien me llama para mostrar su desacuerdo con algo que he escrito, al cartero que, sin saberlo, me llena cada mañana de alegrías y disgustos. Y a ti, que has querido leerme. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3538785873400030288?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3538785873400030288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3538785873400030288' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3538785873400030288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3538785873400030288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/12/feliz-navidad-ese-colegio-que-prohibio.html' title='Feliz Navidad'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7014386236815129049</id><published>2009-12-17T18:34:00.001+01:00</published><updated>2009-12-17T18:37:35.410+01:00</updated><title type='text'>Inconsecuencias</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;O es que en esta aldea global en que hemos convertido el mundo las noticias ya no tienen impedimentos y por eso nos parece que ahora suceden cosas que antes no sucedían, o es que realmente vivimos una época en que el hombre ha acentuado sus contradicciones y sacado a la luz sus miserias más escondidas. Lee uno los periódicos, sobre todo esos rincones de noticias que suelen pasar desapercibidas, pero que suelen retratarnos mejor que los grandes titulares, y se encuentra con un retablo de muestras de la conducta humana que van de lo curioso a lo sorprendente y a veces de lo dramático a lo risible: fallos judiciales inexplicables, opiniones extravagantes, sucesos inauditos, decisiones estrafalarias. Hechos derivados de la complejidad de la sociedad y que apenas suelen tener más importancia que la meramente anecdótica porque afectan a una parte limitada de ella. Dan más que pensar cuando se consagran en códigos y adquieren categoría de ley.&lt;br /&gt;Aquí, sin ir más lejos, si a usted le da por leer el Código Penal verá que su artículo 334 dice que el que impida la reproducción de una especie amenazada será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años. O sea, que si alguien destruye un embrión del quebrantahuesos, por ejemplo, se verá en la cárcel, pero si elimina un feto humano lo hará amparado por la ley. Aun obviando los aspectos morales del caso, queda su incongruencia y la imposibilidad de encajarlo dentro de la lógica. Por supuesto, habrá quien piense que no es el mismo caso. Y no, no lo es. Al margen de las circunstancias coyunturales que afecten a la especie, entre ambos embriones hay una evidente diferencia.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7014386236815129049?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7014386236815129049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7014386236815129049' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7014386236815129049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7014386236815129049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/12/inconsecuencias.html' title='Inconsecuencias'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5448587711333703706</id><published>2009-12-02T10:53:00.001+01:00</published><updated>2009-12-17T18:39:19.952+01:00</updated><title type='text'>El barco y el puente</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El revuelo que se ha formado en torno al estatuto catalán viene a confirmar que el análisis sereno y la capacidad de previsión son cualidades que nuestros dirigentes políticos consideran secundarias ante el efectismo de los pactos y los mercadeos. Sesudos politólogos habrá que puedan explicarlo con enmarañados argumentos, pero el ciudadano tiene derecho a preguntarse cómo se puede poner en vigor nada menos que una ley de rango estatutario sin comprobar primero que se ajusta al marco legal superior. El caso recuerda a aquel otro que pasó a todas las antologías universales de la chapuza. Lo cuenta Pedro Voltes en uno de sus libros. El astillero Intermarine, situado en el río Magra, junto al puerto de Ameglia (Italia) aceptó en 1981 el contrato de su vida: construir los cascos de un minador y 4 lanchas para Malasia. Hasta entonces se había dedicado a embarcaciones menores, pero aquel era un encargo muy provechoso. El trabajo no tardó en estar listo, pero entonces se dieron cuenta con horror de que la desembocadura del Magra estaba atravesada por el histórico puente de Colombiera, orgullo de la comarca. Hasta entonces, los barcos construidos habían pasado sin problemas, pero estos no podían. La empresa se ofreció a derribar el puente y reconstruirlo a su costa para evitar el ridículo, pero el municipio de Ameglia se negó. No sabemos como acabó. Tampoco sabemos cómo va a acabar esto otro, pero el puente que aquí puede romperse es mucho más importante.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5448587711333703706?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5448587711333703706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5448587711333703706' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5448587711333703706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5448587711333703706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/12/el-barco-y-el-puente.html' title='El barco y el puente'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8414987807468921225</id><published>2009-11-13T11:19:00.004+01:00</published><updated>2009-12-17T18:39:46.892+01:00</updated><title type='text'>Los libros y el tiempo</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Una vez más razones de espacio me han llevado a una reorganización de mi biblioteca, que había ido creciendo año tras año sin apenas darme cuenta, hasta sorprenderme con sus buenos miles de ejemplares. Sobre las bibliotecas cae el tiempo con la misma implacable ley que sobre todos nosotros. Las bibliotecas nacen y crecen y, afortunadamente, no mueren, pero en esta vida casi inmortal se van tornando frondosas y abundantes en ramulla, que es necesario aclarar de vez en cuando aunque no sea más que para dejar espacio a los nuevos brotes. Y como no me fío en absoluto de mis propósitos de no comprar más libros, porque hasta ahora nunca los cumplí, no tengo más remedio que aprovechar el espacio de que dispongo, otorgando prioridades y condenando a unos cuantos a baúles y cajones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Sin embargo, una operación tan simple puede terminar convirtiéndose en una pequeña reflexión existencial si trata uno de realizarla a pecho limpio, sin haber procurado prevenirse contra los efectos del paso del tiempo, que siempre es cosa saludable. Una biblioteca es, casi como ninguna otra cosa, el reflejo de una vida, de una personalidad y de un carácter. Los libros que hoy la componen fueron el resultado de unas ideas determinadas en un momento determinado. La simple mirada de sus títulos nos informa de nuestra propia evolución con una fiabilidad más exacta que nuestro mismo recuerdo, porque su sola presencia ya desmiente cualquier otra apreciación. Esos libros que hemos ido adquiriendo a lo largo de toda nuestra vida con tanto esfuerzo, cuántas veces mirando con pena nuestras exiguas propinas hasta ahorrar lo suficiente para poder tener al fin en la mano aquel objeto, que desde entonces se hará parte de nuestro mundo para siempre. Libros que nos han regalado con ilusión y tienen una dedicatoria inapreciable. Libros todos ellos que responden con casi total exactitud a nuestra forma de pensar y a nuestra visión de la vida en ese momento. Libros que nos han hecho pensar, reír, llorar y hasta sudar sobre sus líneas incomprensibles; esos libros que no pueden ser sustituidos jamás, porque tienen en sus tapas el olor de nuestras manos y en sus páginas el secreto de nuestros pensamientos, de algún que otro propósito y de más de una esperanza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Hoy, mirando mi biblioteca y puesto en la difícil situación de tener que seleccionar entre sus libros para dejar espacio a otros, puedo darme cuenta del trayecto que ha recorrido el pequeño mundo de mis gustos e inquietudes literarias, y con ellas yo mismo, con mis fobias y mis filias, las preocupaciones conceptuales que un día supusieron para mí algo muy importante, los estilos narrativos que en su momento admiré, los temas que me inquietaron. No soy capaz de saber ahora si esto es bueno o malo, pero sí parece evidente que por lo menos es un buen antídoto contra el dogmatismo. Y, desde luego, una fuente de nostalgia invencible por tanta vida dejada atrás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8414987807468921225?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8414987807468921225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8414987807468921225' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8414987807468921225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8414987807468921225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/11/los-libros-y-el-tiemo.html' title='Los libros y el tiempo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8716988667700577012</id><published>2009-11-04T12:28:00.002+01:00</published><updated>2010-01-08T16:18:14.068+01:00</updated><title type='text'>Vivir sin amor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Rezagol tiene trece años, una expresión en sus negros ojos de una energía impropia de su edad y unos sueños infantiles deshechos apenas recién nacidos. Sabe, más bien intuye, lo que es el amor, lo ha visto en las películas, pero es afgana y mujer, y por ello sabe también que está condenada a no vivirlo. Se han apropiado de sus ilusiones y de sus sentimientos, obligándola a casarse con un anciano al que ni siquiera conoce. Cuando llegó a su nueva casa no pudo soportarlo. Buscó una botella de gasolina, se la echó por encima y se prendió fuego. Salvó la vida, pero su cuerpo quedó tan afectado que ni siquiera puede andar. Sólo su cara se libró de las llamas. Pero su drama no acabó ahí. Ante el deshonor que suponía para la familia el hecho de intentar suicidarse para huir de su marido, sus padres la sacaron del hospital para ocultarla a todas las miradas. Menos mal que, tres meses después, y ante el peligro que corría su vida, otros parientes más comprensivos decidieron internarla de nuevo, aunque sin grandes esperanzas.&lt;br /&gt;La crónica de la historia nos ofrece momentos de especial dureza para la mujer, especialmente en lo que se refiere al sometimiento de su voluntad y al acallamiento de sus impulsos más humanos, pero sólo es posible encontrar un estado de aniquilación semejante en las épocas en las que las ideas igualitarias derivadas del moderno desarrollo de una moral racional eran impensables. Se anula su voluntad, por supuesto, pero también su cualidad de ser humano capaz de amar según sus impulsos más íntimos. El amor ya no depende de ese azar maravilloso que entrelaza a su antojo dos ilusiones hasta su entrega total. Por amor se pueden hacer muchos desatinos, pero benditos sean. Mucho peores son los que se obligan a hacer por un amor impuesto, y más cuando se impone en la edad en que la vida se nos presenta como una llamada sugestiva, plena de promesas.&lt;br /&gt;Del fanatismo a la barbarie sólo media un paso. Estos individuos, que Alá los inspire, lo dan cada día, sobre todo en lo que se refiere a la mujer. No sólo la condenan a contemplar el mundo a través de una tela, sino a vivir sin amor. Rezagol es uno más de los cincuenta casos de autoinmolación que se han producido por la misma causa sólo en este año, pero hay tragedias ocultas que destrozan de otro modo. "Aquí no hay ni una sola mujer enamorada de su marido", dice un cooperante que conoce bien el país. Pobre sociedad la que elimina el amor como causa original de sus vínculos más primarios.&lt;br /&gt;Uno no ha oído a los movimientos feministas ni siquiera un murmullo. Tampoco sabe cómo pueden encajar casos así en ese intento de aliar civilizaciones. Para que pueda haber una alianza de civilizaciones es preciso que las dos partes lo sean, es decir, que las dos estén civilizadas; si no, el resultado será un engendro, en el mejor de los casos, inútil y, en el peor, de consecuencias imprevistas. No resulta fácil ayudar a la solución de lo que no se comprende, y si aplicamos nuestra mentalidad de occidentales quién sabe qué daño podemos causar. Aunque seguramente nunca será mayor que el que ya le han causado a esa niña.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8716988667700577012?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8716988667700577012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8716988667700577012' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8716988667700577012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8716988667700577012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/11/vivir-sin-amor.html' title='Vivir sin amor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3474783903194983962</id><published>2009-10-21T12:15:00.003+02:00</published><updated>2011-04-12T12:47:14.760+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Argentina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;-Los argentinos somos algo más que el tango, no nos confundan. Claro que el tango es mucho más que los argentinos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Me lo decía en un cafetín cercano a la calle Caminito un camarero flaco y bigotudo, en uno de los momentos, que deben de ser muchos, en que no tenía demasiado que hacer. Fuera, la Boca hacía relucir al sol los mil colores de sus casas como con ansia de congraciarse quién sabe con qué. La Boca ya no es un barrio de taitas y entreveros ni de percantas amilongadas que amuran a los hombres, si es que alguna vez lo fue, pero sigue siendo un barrio de muelles, boliches y viejas vías de ferrocarril. En realidad, la Boca viene a ser como ese pariente pobre y feo que termina por hacerse con la atención de las visitas. Porque la Boca puede verse como la tercera fundación de Buenos Aires, la conversión de la ciudad aristocrática, con su viejo cuño virreinal, en otra dotada de una nueva base, exclusivamente monoclasista, que al final bien que supo dejarse sentir. Las industrias navales levantadas en las tierras húmedas e insanas de la Boca, necesitadas siempre de mano de obra, acogieron a un buen número de los emigrantes desesperados que soltaba la vieja Europa en sus crisis permanentes, un lumpen desconocido, pero nunca agresivo, que recibió y dio y terminó haciéndose autóctono. Los europeos venían como hijos de legado espartaquista y nietzschiano y de tantos y tantos legados, y sin embargo se dejaron diluir. Ni los pajueranos, ni los criollos, ni siquiera la herencia gaucha intervinieron decisivamente en esta nueva refundación porteña. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Claro, amigo, que los argentinos son algo más que el tango, y eso que uno confiesa que el tango siempre le ha parecido el más hondo e intenso de los géneros musicales populares, porque entre todos ellos es el que más cerca está de ser eso que Julián Marías llamó la forma concreta de la circunstancialidad. Pero por supuesto que una manifestación siempre habrá de ser una representación parcial del conjunto del que nace. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Cualquiera que recorra esta tierra, desde Salta a la Patagonia o desde la inmensidad de la pampa a los Andes, puede comprobarlo y enamorarse de ella. Porque no es difícil la aproximación espiritual al ser de Argentina, ese país que suele buscar una sola causa para sus eternos males, sin más análisis que los inmediatos; una tierra de proverbial fertilidad, en la que dicen que se escupe y brota un ceibo; una nación a la que, a pesar de todo, no han podido derrotar sus dirigentes; un país, decía Clemenceau, tan rico que se recupera durante las ocho horas que duermen los políticos. Una tierra de poetas y cantores, capaces de encontrar un intenso sentimiento lírico hasta en el sapo cancionero. No, ningún país admite definiciones metonímicas, y menos Argentina, a pesar de que tiene su panteón popular de mitos en una trinidad: Gardel, Evita y Maradona. El primero es fácil de admitir; la segunda puede ser más discutible, pero el tercero hace que de verdad agradezcamos que no se pueda tomar la parte por el todo. En todo caso, que nadie nos haga olvidar, por ejemplo, a Borges o a Cortázar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3474783903194983962?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3474783903194983962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3474783903194983962' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3474783903194983962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3474783903194983962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/10/argentina.html' title='Argentina'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8329906540564416537</id><published>2009-10-08T21:55:00.005+02:00</published><updated>2011-04-12T12:48:31.994+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>Madrid</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;La metáfora de Madrid no estriba en lo que marcan los cánones de la preceptiva literaria, aunque es aquí precisamente donde se escribieron algunas de las obras más bellas de la lengua. Estriba en sí misma. Metáfora del centro como fuerza autogenerativa y de la falta de pretensiones aplastada por la mayor de todas a las que puede aspirar una ciudad. Toynbee no la incluyó en sus "ciudades de destino", pero ya sabemos cómo se las gastan los anglosajones con lo ajeno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Aquella pequeña villa medieval, de aguas abundantes y bosques ricos en caza, ya tenía su historia antes de ser lo que luego fue. Ya había sido lugar de reunión de las Cortes, sitio de reposo real, prisión del poderoso Francisco I, y hasta había visto nacer al primero de los grandes viajeros españoles, Ruy de Clavijo, pero su destino de ciudad vulgar tomó otro derrotero cuando en 1561 fue elegida, por encima de las grandes ciudades castellanas, como sede permanente de la corte y, por tanto, capital de hecho del inmenso Imperio español. Sin embargo, y ahí está la primera de sus paradojas, no tuvo ningún reconocimiento externo a su nuevo rango. Felipe II no era un emperador romano y la Contrarreforma no era un tiempo que permitiese expresiones grandilocuentes de poder terrenal más allá de la fría desnudez. Madrid fue la más humilde las capitales en cuanto a imagen, pero la más rica en expresión creativa. Apenas cincuenta años después de su capitalidad no había ciudad en Europa que albergase a tantos genios por metro cuadrado. Todos los grandes escritores, pintores y músicos del Siglo de Oro nacieron o crearon allí su obra, y además de forma coincidente. Todavía hoy, el turista que recorra el barrio de Las Letras sentirá su presencia, sin tener que forzar apenas su poder de evocación. Y ahí tenemos, otra paradoja, esa fascinante capacidad de metabolizar todo lo que puede alimentarla hasta convertirlo en genuinamente suyo. Su poderosa singularidad, creada por los siglos a través de infinitas singularidades menores, lo absorbe todo sin atender a su origen y lo transforma hasta darle un toque inequívocamente madrileño, y así desde el chotis al mantón de Manila. Nada es rechazado, todo es bienvenido, todo encuentra su sitio en los estantes de su espíritu.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Aun hoy, cuando ya se ha convertido en una de las grandes metrópolis de Europa, permanece en ella un sustrato inconfundible que a todos identifica y en el que todos han tenido que ver. Ramón Gómez de la Serna lo dejó escrito: "La condición de Madrid es hacer que todas las cosas tengan el regusto de sí mismas. Hay en él ecos vivos del solo vivir. No ha inventado la palabra denigrante de gringo ni meteco ni gallego. Madrid es la ciudad de la luz sensible y nada más". Y fue esa condición la que invocaba el catalán Pi y Margall cuando confesó a su amigo Oriol Mestres "estar perdidamente enamorado de ella". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ahora a Madrid la han privado de los Juegos Olímpicos porque la excelencia suele ser vencida por consideraciones bastardas ajenas a ella. Lo mismo que sucede con las subvenciones oficiales y con la mayoría de los premios. No hay defensa contra ello. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8329906540564416537?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8329906540564416537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8329906540564416537' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8329906540564416537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8329906540564416537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/10/madrid.html' title='Madrid'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2559385151219379040</id><published>2009-10-05T18:17:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:22:13.525+01:00</updated><title type='text'>Subida de impuestos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Pues sí que hacen falta tantas facultades de Económicas y tantas inteligencias dedicadas al estudio de la cosa del dinero, premios Nóbel incluidos; sí que merece la pena rodearse de centenares de expertos a sueldo de oro, esos que manejan el lenguaje económico con las expresiones esotéricas de los iniciados y que en el fondo no pueden evitar parecer resabios de los viejos arbitristas. Al final, todo lo que se les ocurre a nuestros gobernantes para salir de la crisis es lo que se le ocurriría al más lerdo en estas cuestiones: subir los impuestos. Los directos, los indirectos y los demás, si es que queda alguno. Dicen que es para sacarles dinero a las rentas más altas, y suena muy bien, pero resulta que lo primero que van a "reajustar" es el IVA, que "reajustará" a la vez el pan que usted compra cada mañana, el autobús que ha de tomar cada día, el café que se permite cada tarde, la luz, el teléfono y todo lo que necesitamos cada minuto. O sea, que todos seremos más pobres, sólo que a los ricos les importa menos. Si además le suben lo que le descuentan de los intereses de la pequeña imposición a plazo fijo que ha conseguido tener después de privarse de muchos caprichos, las cuentas de las soluciones no cuadran. Al ciudadano le van a castigar tanto si consume como si ahorra. No sé lo que dirán los expertos, pero si se frena el consumo y el ahorro, no parece que pueda reactivarse nada.&lt;br /&gt;Apoyado en el mostrador de una cafetería, un cliente con aire de ejecutivo explicaba a su interlocutor sus conclusiones, que iban más allá de la simple coyuntura:&lt;br /&gt;-La raíz de todo está en el sistema que nos hemos dado. Hay que ser un país muy rico para mantener dieciocho gobiernos, con sus asesores, coches oficiales y demás, dieciocho parlamentos, casi 1.900 diputados entre nacionales y autonómicos, cinco cuerpos de policía, no sé cuántas televisiones públicas. Pero no hay remedio, porque cualquier posible reforma depende de ellos y no la van a hacer.&lt;br /&gt;Lo que el contribuyente más bien se pregunta es cómo, en un momento en que millones de familias están viviendo la angustia de la necesidad, podemos permitirnos regalar dinero a manos llenas a todo el mundo. Hemos perdonado a don Evo, ese que saludó al canciller de la república de España, una deuda de 70 millones de euros, y hasta los gays y lesbianas de Zimbabue han tenido su regalo, y los que habrá por ahí que uno no sabe. Como para acoger la subida de impuestos con una sonrisa en los labios.&lt;br /&gt;Si hasta puede ser que resulte necesario; si hasta es posible que existan razones de ida y vuelta más allá de la pura filantropía, pero que alguien nos lo explique, aunque no sea más que para no sentirnos unos pardillos, eso sí, con palabras alejadas de la retórica de la fraternidad universal y cosas así.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2559385151219379040?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2559385151219379040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2559385151219379040' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2559385151219379040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2559385151219379040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/10/subida-de-impuestos.html' title='Subida de impuestos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5135502979105823483</id><published>2009-09-24T16:02:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:22:56.711+01:00</updated><title type='text'>El sacrificio de cada año</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Tengo delante de mí un libro de texto de los muchos que los padres se ven obligados a comprar por estas fechas. Ha costado 68 euros, o sea, 11.300 pesetas, si así se dan mejor idea. No es un tratado de biología molecular ni un sesudo volumen para estudiar en los cursos superiores de alguna facultad. Es el libro que le piden a un niño de cuatro años, o sea, en pre-escolar. En realidad se trata de un conjunto de cuatro cuadernillos en los que el niño habrá de hacer sus garabatos infantiles. Pues ya lo ven: 68 euros.&lt;br /&gt;¿Quién es el responsable de este disparate? ¿En qué despacho se toman estas decisiones? ¿Qué intereses se mueven detrás de este abuso? Inútil esperar respuestas. Hay quien dice que en el desmadre educativo en que estamos, en el que cada región tiene libros distintos, las tiradas por fuerza han de ser pequeñas y, por tanto, los precios altos, y que si los textos fueran únicos para toda España, otra cosa sería. Parece verosímil, pero a ver quién se lo cuenta a los políticos. Mientras tanto, los padres a hacer el sacrificio del año.&lt;br /&gt;Políticos, colegios, consejos escolares y administración participan de este desaguisado, cada uno en su medida, aunque no hay que gozar de mucha agudeza para ver que si alguien tiene poco interés en que esto se resuelva son las editoriales. Al fin y al cabo, unos padres jamás regatearán ningún sacrificio por la formación de sus hijos, y mientras ese sacrificio pueda ser transmutado en ganancia, pues alabado sea el cielo. Y mientras las Asociaciones de Padres no se planten con firmeza y amenacen con dejar a sus hijos en casa hasta que alguien decida tomar las medidas que sean para evitar este saqueo de cada año, así seguirá, porque de la sensibilidad de los que mandan poco cabe esperar.&lt;br /&gt;Los frutos del estudio son dulces, pero su raíz es amarga, decía Catón. Que se lo venga a preguntar a los padres de hoy. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5135502979105823483?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5135502979105823483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5135502979105823483' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5135502979105823483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5135502979105823483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/09/el-sacrificio-de-cada-ano.html' title='El sacrificio de cada año'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4945010051240172174</id><published>2009-09-09T12:56:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:23:19.309+01:00</updated><title type='text'>Información fugaz</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Leer los periódicos atrasados, aunque sea tan sólo de unos días, constituye un ejercicio lleno de enseñanzas sobre el paso del tiempo. Si fuera posible fijar un patrón de medida para lo efímero bien podría ser ese. Nada es menos duradero que la actualidad. Un comentario de hace unas semanas, leído hoy, nos suena ajeno por su lejanía; una noticia de hoy mismo, dentro de diez días será un dato histórico; un libro, una canción, una película han de aprovechar su corta vida para venderse antes de caer en el olvido. Nada queda, nada enraíza. La actualidad dura lo que dura el día. El ayer ha perdido su valor. El presente, ese instante que sólo puede ser un punto entre la ilusión y la añoranza, se ha extendido hasta ocuparlo todo. Vivimos un presente continuo.&lt;br /&gt;Nos proporcionan comida en abundancia y nos incitan a engullirla toda, pero no nos permiten ni la más breve siesta para hacer la digestión. Mandan los intereses de las cuentas de resultados; la información, al fin y al cabo, es un negocio.&lt;br /&gt;El caso es que, si sólo por un momento nos detenemos a pensar, veremos que nos estamos convirtiendo en meros espectadores de nuestro tiempo, renunciando a ser sus intérpretes. Testigos a quienes se les informa exhaustivamente de los hechos, negándoles luego la posibilidad de su análisis. Nuestra capacidad de entendimiento nos está siendo atrofiada y, lo que es peor, sustituida por una nueva misión: la de ser simples receptores pasivos de noticias. Seremos unos seres no pensantes llenos de noticias.&lt;br /&gt;En la corriente de cada día se deslizan hechos y sucesos que la próxima semana ya nadie recordará, opiniones que no da tiempo a responder, porque cuando se hace, la respuesta ya ha perdido la relación con su origen. Río caudaloso del que se aprovechan perversamente quienes conocen bien sus efectos. Entre los políticos hay verdaderos especialistas en ello. Cualquier mentecato suelta por la boca cualquier insulto o cualquier estupidez. Pero cuando llegue la respuesta ya estará casi fuera de contexto y será tapada por la nueva actualidad.&lt;br /&gt;Uno no sabe dónde puede estar el remedio para todo esto, ni siquiera si lo hay, pero cree en la eficacia del ejercicio crítico y del desarrollo del criterio selectivo como medio de autodefensa. En todo caso, tampoco está seguro de que merezca la pena reflexión alguna sobre ello. Mañana este artículo ya no será nada. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4945010051240172174?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4945010051240172174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4945010051240172174' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4945010051240172174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4945010051240172174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/09/informacion-fugaz.html' title='Información fugaz'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4420030714734137730</id><published>2009-08-26T10:19:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:23:47.278+01:00</updated><title type='text'>Si no fuera por ellos...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Un hombre no es pobre cuando carece de todo, sino cuando no trabaja. Esta afirmación de Montesquieu podrían suscribirla hoy cuatro millones de personas en España, que puede que no carezcan de todo, pero sí de la posibilidad de vivir de sí mismos mediante su propio esfuerzo. Quizá sea esto, al margen de las dificultades materiales, lo más doloroso de sobrellevar, porque se asienta en lo más hondo de nuestro ser, allí donde guardamos la dignidad y donde no puede llegar ninguna medida social ni ninguna dádiva por bienintencionada que sea. A poco que uno tenga conciencia de sí mismo, no puede ser fácil vivir con la evidencia de que sus cualidades personales, su preparación, su voluntad de trabajo y su posibilidad de aportar a la sociedad aquello de que es capaz, han sido anuladas y ha de resignarse a vivir sustentado por los demás, sea la administración o la familia. Excepciones habrá, vividores y aprovechados encantados de ser muy listos, pero a cualquiera que tenga en alta estima su dignidad esto es lo que le resultará más difícil de llevar. Y habrá de vivirlo en la soledad de sí mismo. Jamás podrá verlo reflejado en ninguno de los sesudos análisis económicos.&lt;br /&gt;Si toda crisis permite ver por debajo de su violento oleaje los sedimentos permanentes que no puede arrastrar, la de ahora está poniendo al descubierto aspectos ocultos de nuestra sociedad, que siempre permanecieron ahí, pero que parece que últimamente no se querían ver. Una situación como esta, con cuatro millones de personas sin trabajo y sin perspectivas de encontrarlo, pondría a cualquier sociedad al borde de la movilización popular; se exigirían medidas en la calle, habría una crisis de confianza en el gobierno, podría incluso derivar en estallido social. Si esto no ocurre en España se debe en buena medida a nuestro concepto de la familia como depositaria de valores tradicionales. La familia como último reducto frente a todo, único refugio en el que encontrar una solidaridad que puede llegar hasta el sacrificio. Cuántos jubilados están haciendo un esfuerzo para ayudar a sus hijos en las hipotecas, cuántos abuelos dedican su exigua pensión a atender necesidades perentorias de sus nietos, cuántas familias compartiendo los ingresos en espera de un cambio de situación, cuánta generosidad callada. Me lo decía un padre de familia parado, con la sensibilidad herida y la dignidad aparcada: "La necesidad se hace más dolorosa cuando los seres más queridos han de acudir en tu ayuda, pero si no fuera por ellos..." &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4420030714734137730?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4420030714734137730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4420030714734137730' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4420030714734137730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4420030714734137730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/08/si-no-fuera-por-ellos.html' title='Si no fuera por ellos...'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5738033733951326968</id><published>2009-08-10T17:04:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:26:01.047+01:00</updated><title type='text'>La deuda histórica</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Pues ya saben: aquí todos tenemos una deuda que cobrar. Lo que no sabemos todavía es a quién, porque eso no nos lo han dicho los autores del hallazgo, pero debe de ser a alguien. Eso de ser acreedor siempre es una hermosa situación, mucho mejor que ser deudor, desde luego; las deudas de los demás siempre dan prestigio. Balzac tenía una deuda con su sastre y tuvo que huir de París, con lo cual el sastre no sé si cobró, pero se hizo famoso. En el padrenuestro de antes también se hablaba de deudas, pero ahora se cambió por ofensas, lo cual le parece a uno que no es lo mismo. Hay deudas de juego, de dinero, de amor, deuda pública al siete por ciento, deudas pequeñas y grandes, cobrables e imposibles y hasta, por lo visto, históricas. Esta de la de deuda histórica debe de ser una especie que han descubierto la sublime inteligencia y la erudita inquietud de nuestros políticos, para que luego digamos. Entre lo de deuda histórica y lo del hecho diferencial nuestros bienamados gestores de la cosa pública están enriqueciendo de conceptos nuestro diccionario ideológico como no se había visto, por lo menos, desde Kant.&lt;br /&gt;Aquí en Asturias hubo ya un partido, la verdad es que un partido de fútbol sala más bien, que puso al día los libros de contabilidad y dictaminó que el saldo a nuestro favor es de medio billón de pesetas, que ya es tener bien afinada la calculadora. Medio billón. Uno no sabía que hubiéramos dado tanto a las demás regiones. Los contables de ese partido no aclaran si en la base del cálculo se empleó el tipo euríbor o uno preferencial, ni tampoco si la deuda va a ser ejecutable y embargable o si puede haber un pequeño descuento por pago al contado.&lt;br /&gt;Este medio billón debe de corresponder al coste de la batalla de Covadonga más los intereses de todo este tiempo, porque no veo yo que hayamos hecho otra cosa así como para tanto. Lo malo de esto es que cunda la idea y Madrid, pongo por caso, exija el pago del Dos de Mayo y Navarra lo de Roncesvalles. Y no digamos si Castilla nos pasa factura a todos por habernos dado su idioma, que eso sí que sería gordo. O Valencia por la fórmula de la paella. O si León manda el cobrador del frac por darnos el Sella, Zamora por Clarín, Orense por Feijoo y Madrid por haber colocado de serenos a todos los asturianos que querían dejar el cucho y las madreñas. Porque pueden, digo yo, y a ver con qué íbamos a pagar; habría que descontarlo del medio billón, si es que alcanzaba.&lt;br /&gt;O sea, que aquí, como tengamos que cruzar cuentas, vamos a poner todos la misma cara que debió de poner el rey Fernando cuando vio las del Gran Capitán. Porque si cada una de las diecisiete comunidades autónomas tiene pendiente de cobrar una deuda histórica, no sé quién va a pagar. A ver, que vengan de otro sitio, la ONU, los extraterrestres o el sultán de Borneo a pagar a España la deuda que España ha contraído consigo misma.&lt;br /&gt;Yo también estoy ya preparando una carta para exigir mi deuda histórica, por si acaso tengo alguna por ahí. Lo malo es que no sé a quién diablos dirigirla.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5738033733951326968?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5738033733951326968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5738033733951326968' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5738033733951326968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5738033733951326968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/08/la-deuda-historica.html' title='La deuda histórica'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5733600468145767277</id><published>2009-07-31T12:15:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:24:24.787+01:00</updated><title type='text'>Releer a los clásicos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Una visita a los clásicos, además de ser una excelente vacuna contra la estupidez televisiva de turno, puede que dé nuevo camino a nuestros pensamientos, o al menos remanso, que a veces buena falta les hace. La experiencia se empeña en decirnos que no consiste sólo en ver las cosas que pasan, sino en reflexionar sobre ellas una vez que han pasado. Los clásicos son receta contra la melancolía y la soledad, y para los escritores, santo y excelente remedio para curar la vanidad. Andamos tantas veces soportando la intemperie de nuestras limitaciones intelectuales y no caemos en que la sabiduría consiste en acudir al armario a ver qué prendas de abrigo nos protegen del frío. Porque, además, el armario que tenemos es amplio y está repleto de prendas de gran calidad.&lt;br /&gt;Los clásicos son esos libros que están en las librerías de nuestras casas con las tapas más bien impecables y con alguna capa de polvo en sus lomos, esos libros que se tienen porque hay que tener y porque de vez en cuando los necesita algún chico para hacer un trabajo que algún ocurrente profesor le mandó. Suelen dar un toque refinado a la decoración de la sala, y en eso sí que se los valora. Y sin embargo, cuántos caminos pueden abrirnos en determinados momentos, cuántas palabras de ánimo dichas desde el tiempo ido, cuánto alivio ver que otros también han vivido nuestro problema y lo han sentido así, cuántos guiños amistosos de complicidad. Vivir en conversación con los difuntos y escuchar con los ojos a los muertos, eso es; ya lo dijo uno de ellos.&lt;br /&gt;Tomen de su estantería de vez en cuando un libro de los clásicos y siéntense a leerlo sin prisas, con todo sosiego. Tomen, por ejemplo, las&lt;em&gt; Coplas&lt;/em&gt; de Manrique o los sonetos de Quevedo o algún artículo de Larra o las décimas de Segismundo o el capítulo 20 del &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;, la gran alegoría del miedo, aunque, ya metidos, mejor leerlo de principio a fin. O una oda de Fray Luis o los pensamientos cínicos y sabios de Gracián. Cualquiera, que ninguno ha de defraudar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5733600468145767277?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5733600468145767277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5733600468145767277' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5733600468145767277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5733600468145767277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/07/releer-los-clasicos.html' title='Releer a los clásicos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-384091977204935897</id><published>2009-07-22T11:17:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:25:29.257+01:00</updated><title type='text'>Luz de luna</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;La hemos cantado desde el principio de los tiempos, la hemos adorado como diosa y tenido como amiga buena de nuestras noches sin sueño, ha sido musa eterna de poetas y anhelo de enamorados, nos ha hecho preguntarnos qué misterio se oculta en su luz para que hasta el último rincón de nuestro ser se sienta alterado cuando se alza rotunda sobre nosotros, y ahora se cumplen ya cuarenta años que la hemos dejado sin hechizo. Ay, Luna, cuántas cosas. Cuántas miradas interrogantes, cuántos suspiros resignados, cuántas veces interpelada como compañera intemporal de nuestras vidas y testigo indiferente de nuestra muerte, tú, que no puedes comprenderla porque naciste muerta y no la conoces. Los poetas lo sintieron más que nadie: cuántas veces tratarás de buscarme en el mismo jardín y todo será inútil, te preguntaba Khayyam, y abandonó poco después el jardín sobre el que tú seguiste saliendo cada noche.&lt;br /&gt;Está ahí al lado, a algo más de un segundo/luz, una distancia tan ridícula en el Universo que preferimos expresarla en kilómetros, y sin embargo es el viaje más largo que ha logrado hacer el hombre en toda su historia. Casi un viaje de familia, porque en definitiva no hizo más que visitar tierra de nuestra Tierra, un pedazo de nosotros que prefirió seguir su propio camino aun a costa de quedarse sin el azul del mar y sin la vida misma. Aquella noche de verano, cuarto creciente en el cielo y miradas de asombro contenido en todos los ojos, supimos de una vez para siempre que no mereces la pena, Luna, que la belleza exige distancia y que la sugerencia, sobre todo cuando se hace luz, siempre es más sugestiva que la realidad. Que la niña de ojos vivos que vierte fuego blanco había dejado de ser doncella para convertirse en un cadáver descarnado al que Shelley, otro poeta, jamás habría dedicado ese verso.&lt;br /&gt;Quizá nunca la ciencia llegó tan lejos en su papel de romper hechizos, pero es eso, ciencia. Has sido utilizada como metáfora de nuestra capacidad para asomarnos al universo insondable, pero nada de eso importa al que te contempla alzándote en la noche sobre el bosque solitario, sobre todo si lleva cogida una mano querida. Ni al mar que se mueve cada día a tu capricho, ni a la planta que germina bajo tu influencia. Seguirás siendo para nosotros tan inalcanzable como siempre, brillo de toros enamorados y palidez de pinceles imposibles, y te seguiremos teniendo como esa pequeña compañera que hace que no nos sintamos tan solos en la inmensidad que nos rodea. Las compañías cercanas, por humildes que sean, siempre habrán de ser mucho más importantes que las magnificencias lejanas. Antares podría apagarse y ningún poeta la echaría de menos. Lo que les duele a los poetas es perder para siempre la belleza comprensible. Morir sin poder llevársela consigo. Que he de bajar yo solo hacia el abismo, y que la luna brillará lo mismo, y que yo no la veré desde mi caja; ese era el lamento de un poeta melancólico. Luna, poca cosa, y símbolo a la vez de nuestra poquedad. Un poeta más te contempló una noche y fue consciente de lo que era: el reflejo de la luna sobre el agua en el cuenco de una mano; eso he sido en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-384091977204935897?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/384091977204935897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=384091977204935897' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/384091977204935897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/384091977204935897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/07/luz-de-luna.html' title='Luz de luna'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8170098368881662689</id><published>2009-07-15T10:59:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:26:51.726+01:00</updated><title type='text'>Muerte en el callejón</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Encontrar la muerte corneado por un toro en una calle céntrica de una ciudad debería ser una extraña forma de morir y, sin embargo, se acepta sin asombro, como una consecuencia lógica de algo unánimemente aceptado. Muy grande debe de ser el poder de las tradiciones para estar a salvo de las leyes más garantistas con nuestras vidas; muy fuerte el sentido último de la fiesta para resultar inmune a cualquier asomo de intento de someterla al espíritu de la legislación general. Esa misma ley que castigaría severamente a alguien que, pongo por caso, quisiera divertirse desafiando las olas en una playa con bandera roja, no tiene nada que decir cuando unos cuantos chicos deciden entretenerse corriendo delante de una manada de toros bravos, a pesar de que con frecuencia todo acaba en una tragedia de muerte y dolor. No se le ocurra quitarse ni por un instante el cinturón de seguridad, pero si quiere jugar a esquivar unos temibles cuernos que le pueden matar en cualquier momento, puede hacerlo.&lt;br /&gt;Por supuesto que también hay otras muchas actividades, sobre todo deportivas, que implican riesgo, desde el alpinismo a la fórmula uno, pero existe en ellas un elemento diferenciador que las ennoblece y en cierto modo las justifica: el reto permanente del hombre ante sus propias limitaciones. Superarse a sí mismo, alcanzar siempre el punto más allá en velocidad, altura o tiempo, vencer las condiciones impuestas por la naturaleza y que, en definitiva, ha sido una constante necesaria en la evolución de la especie. El riesgo es aquí un factor inherente e inevitable, pero no un fin en sí mismo. Nada de eso existe en los encierros. No hay marcas que superar ni siquiera ambiciones estéticas, como ocurre con el mismo toreo. El riesgo es gratuito y sin contrapartida alguna. No cabe hablar de una muerte absurda, porque ninguna muerte lo es, pero sí su causa. ¿Qué desafío hay que aceptar en una carrera delante de unos toros?.&lt;br /&gt;Pero, hombre, me parece oír, déjese usted de sofismas. Los encierros son diversión, espectáculo popular, parte fundamental de la fiesta, reclamo turístico, seña de identidad y, por encima de todo, una tradición que hay que mantener. Cierto. Las tradiciones no admiten modificaciones, porque dejarían de serlo; o se siguen tal como son o pierden su sentido ancestral y se convierten en el inicio de otra. Pero todo lo que basa su valor en el hecho de su repetición tiene como único argumento la recurrencia a sí mismo, no a la razón. Es una vía endogámica que se cierra a sí misma. Ya lo ha dicho alguien: el hombre, futurista incurable, es el único animal tradicionalista.Lo que sí parece evidente es que, al igual que otras muchas tradiciones, no resulta fácil explicar los encierros desde el estado actual de la evolución del pensamiento. Sólo los que se lanzan a correr en ellos mezclados con los toros tienen claro su sentido, y nos hablarían de pasión, valor, autoafirmación, de la erótica del peligro o de la indecible sensación de haber hecho un quiebro a la muerte. Y si alguna vez ésta vence, no puede haber más respuesta que seguir desafiándola.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8170098368881662689?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8170098368881662689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8170098368881662689' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8170098368881662689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8170098368881662689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/07/muerte-en-el-callejon.html' title='Muerte en el callejón'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7125987867651099531</id><published>2009-07-14T12:59:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:27:12.766+01:00</updated><title type='text'>Una visión profética</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Una generación entera se emancipó de golpe de todo cuanto había estado en vigor hasta entonces. En las escuelas se introdujo el espíritu de rebelión contra lo que enseñaban los maestros, porque los niños debían aprender sólo aquello que les venía en gana. Las chicas se vestían con ropas masculinas y los chicos a su vez se depilaban para parecer más femeninos; la homosexualidad se convirtió en una gran moda, no por instinto natural, sino como protesta contra las formas tradicionales de amor. Las formas artísticas pugnaban por presumir de radicales y revolucionarias. La nueva pintura dio por liquidada la obra de Rembrandt y Velázquez, e inició los experimentos más extravagantes. En todo se proscribió el elemento inteligible. La melodía en la música se sacrificó por extrañas tonalidades que golpeaban los oídos, el teatro de siempre interpretó con absurdos montajes, la moda no cesaba de inventar estrafalarios modelos que acentuaban el desnudo con insistencia. En todos los campos se inició una época de experimentos de lo más delirantes, que querían dejar atrás, de un solo salto, todo lo que se había hecho y producido hasta entonces. Cuanto más joven era uno y menos había aprendido, más bienvenido era por su desvinculación de las tradiciones. Por fin la gran venganza de la juventud se desahogaba contra el mundo de nuestros padres. Pero en medio de tan gran carnaval, ningún espectáculo resultó tan patético como el de muchos intelectuales de la generación que, presos del pánico de quedar atrasados y ser considerados poco modernos, de maquillaron con fogosa rapidez e intentaron seguir también ellos, con paso renqueante, los extravíos más notorios. Todo lo extravagante e incontrolado vivió su edad de oro: el ocultismo, el espiritismo, la adivinación del futuro, el falso misticismo. Se vendía fácilmente todo lo que prometía sensaciones extremas más allá de las conocidas hasta entonces: toda forma de estupefacientes y drogas. En las obras literarias los únicos temas aceptados eran el incesto, la homosexualidad, la violencia y el sexo.&lt;br /&gt;Nada de esto es mío, sino de Stefan Zweig, que lo escribió a finales de la década de los 30, poco antes de que la II Guerra Mundial impidiese, con su tajo de muerte, contemplar el desarrollo de aquella generación que hoy se nos presenta como nuestro espejo. Es conveniente repasar viejas lecturas, aquéllas que nos dejaron los espíritus libres, sabios y dolientes, que vivieron antes que nosotros, porque en ellas suele haber un germen de advertencia, al tiempo que una mirada profética. Pocos años después, iniciada ya la guerra, Stefan y su esposa Lotte decidieron dar un adiós voluntario al gran teatro del mundo, quizá porque la angustia de su visión se unió a la conciencia de su imposibilidad de redención.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7125987867651099531?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7125987867651099531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7125987867651099531' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7125987867651099531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7125987867651099531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/07/una-vision-profetica.html' title='Una visión profética'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3473863755643963664</id><published>2009-07-04T12:45:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:27:45.655+01:00</updated><title type='text'>El carro de heno</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ha venido el sol más arrogante que otros años, sin pizca de complejos. Por los prados cambia de color la hierba, del verde al dorado; por los ríos baja menguada el agua, entre piedras recién desnudadas; por los bosques callan los malvises y hasta la brisa calla, y las hojas, y los pasos del caminante.&lt;br /&gt;Tiempo de verano, sol deseado sobre las pieles desnudas y sones de llamada a la fiesta, que es lo propio. Anda el aire lento, empapado en calorías, un poco rarillo en estos pagos, aunque nada que ver con lo que nos cuentan de otras latitudes más al sur y hasta más al norte. Parece haber un afán por absorber la vida en este paréntesis que las nubes nos brindan, casi como si fuera algo a estrenar. Como personajes del Bosco, nos lanzamos en tromba sobre el carro de heno para atrapar las mayores porciones, aun a costa de luchar contra nuestros propios impulsos, que a veces se empeñan en demandarnos un movimiento más sosegado. Es el poder indefinible de lo efímero. El verano viene a ser por aquí como una botella de champán, que al agitarla con alegría nos encontramos con que apenas nos queda nada que beber; todo se ha convertido en espuma. Pero entretanto, su imagen inconfundible nos tiene dominados los deseos y fijadas las añoranzas. Lo sabía bien Machado: Frutales cargados, / dorados trigales, / cristales ahumados, / quemados jarales, / umbría, sequía, solano. / Paleta completa: verano.&lt;br /&gt;Nos reclaman la mente y el cuerpo la luz y el sol, como si no fueran capaces de soportar el resto del año sin una inmersión temporal en ellos. Sentimos necesidades que sólo el eterno vaivén de esta bola que nos acoge puede satisfacer, como si la mecánica celeste tuviera un corazón que comprendiera nuestros afanes. Esa es nuestra condición: la de ser humilde polvo de estrellas, porque toda esa plenitud de vida que nos invade en verano, la alegría de las madrugadas tempranas y claras, la serenidad que desprenden esas tardes largas y mansas, el inquieto bullir de nuestro espíritu o el deslizamiento hacia un sentimiento de renovado optimismo que nos tiende a afectar en estos días, todo eso no es, en definitiva, más que una simple consecuencia de la inclinación del eje de la Tierra. Menos mal que nadie puede enderezarlo.&lt;br /&gt;Tiempo en que se acumulan los pretextos para el desahogo y para las desinhibiciones mal enjauladas, que afloran sin límites ni remedio. También es casualidad que lo más selecto del santoral –Juan, Pedro, Pablo, Luis, Antonio, Santiago, Domingo, Agustín, el Carmen, la Asunción- caiga por estos meses, dando oportunidad a los pueblos a tener a la vez los mejores patronos y sus fiestas en verano. Y tiempo también de más luz en las neuronas y más impulso en las ansias y más latido en los biorritmos. Así que, ya que todo se junta, hagamos un año más de cigarra y lancemos fuera los trastos que nos atosigan el resto de los días. No tenemos que preocuparnos por el invierno; llegará enseguida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3473863755643963664?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3473863755643963664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3473863755643963664' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3473863755643963664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3473863755643963664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/07/el-carro-de-heno.html' title='El carro de heno'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-9096823213958273263</id><published>2009-06-21T13:20:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:28:22.880+01:00</updated><title type='text'>Europa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;En el proceso de construcción europea es evidente que se ha torcido el camino marcado por los padres de la idea -Schuman, Monet y otros, como Ortega o Madariaga-, que partían del asentamiento del concepto cultural para llegar luego a la unión económica y política. Frente a nuestros complejos actuales, no perdían de vista la evidencia de que lo europeo tiene una proyección histórica que alcanza en mayor o menor medida a la totalidad de la humanidad, porque nada hay tan fluido como el pensamiento, sobre todo cuando va sustentado por una realidad capaz de crear ventajas materiales. La cultura europea, su concepción ontológica, sus referencias morales, su ciencia, han influido de modo tan determinante en el quehacer histórico que resulta difícil no encontrar su eco, por débil que sea, en el rincón más apartado de la vida cotidiana de todos los pueblos. Bien están el euríbor y el europarlamento, pero, por encima de todo, Europa es poseedora de unos activos inmateriales que actúan de aglomerante de sus pueblos en mayor medida que todos los organismos políticos. Son conceptos nacidos y desarrollados aquí y luego aceptados por el resto del mundo como signo máximo de civilización. Europa es la idea de democracia, la declaración de los Derechos del Hombre, el juramento hipocrático, el habeas corpus, los juegos de Olimpia, la Lógica, el humanismo, la polifonía, la duda metódica, la teoría de la relatividad, la primera vuelta al mundo. Y eso a pesar de los fanatismos, las tiranías, los progroms y las hogueras. Si no se cultiva esa idea de sentimiento común, que nadie se extrañe de la indiferencia ante las urnas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-9096823213958273263?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/9096823213958273263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=9096823213958273263' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9096823213958273263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9096823213958273263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/06/europa.html' title='Europa'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5999852702111678800</id><published>2009-06-11T12:49:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:28:56.400+01:00</updated><title type='text'>Los norteamericanos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;No me gusta, en general, nada de los norteamericanos. Ni su literatura clásica, con la única excepción del loco Poe, ni mucho menos la de ahora, esa plaga de autores clónicos que acaparan las librerías con sus best sellers cíclicos: los King, Sheldon, Cook, Higgins y demás. Tampoco me hace vibrar casi nada de su música, salvo alguna de sus viejas piezas ligadas a la tierra y teñidas de una ingenua espiritualidad. En el mundo del arte admiro más su limpio afán investigador que su creación artística, hueca y recurrente en su mayoría, por mucho que digan algunos. Me molesta su visión metonímica de la vida y del mundo, en la que la parte es tomada con toda naturalidad por el todo. Me resulta inaceptable su escasez de criterios honestos a la hora de enjuiciar sus acciones y compararlas con las mismas que hicieron los demás; véase aquí el caso de la conquista de su famoso Oeste. Me desagrada su desdén hacia todo aquello que respire fuera de sus fronteras y que algunos todavía se sorprendan cuando se enteran de que la historia de la humanidad no comenzó con el Mayflower. Ni siquiera me gustan, qué le voy a hacer, la coca-cola y las hamburguesas.&lt;br /&gt;Pero hay algo que les envidio sin reparos y sin que me cause ningún sonrojo reconocerlo: ese patriotismo firme, que puede parecer latente, nunca perdido, y que se manifiesta con fuerza gigante en los momentos decisivos. Patriotismo que no es nada parecido a la sensiblería, como a veces afirman los que no lo tienen, sino un impulso interior que te lleva a sentirte identificado con los que viven bajo tu mismo techo. Un volver la vista hacia ese ámbito natural del hombre que constituye su patria, para encontrar en lo que ella significa la fuerza y el motivo necesarios. Un olvidarse realmente de todo lo que puede separar para proclamar solamente aquello que une, siempre sobre la fuerte base de unos sentimientos comunes. Un dar testimonio, quizá inconsciente, de ese &lt;em&gt;e pluribus unum&lt;/em&gt; que se lee en su escudo. En esas circunstancias los símbolos se vuelven imprescindibles, y de ahí la proliferación de banderas y de canciones emblemáticas, que en estos pagos europeos, y más aún en los españoles, pueden sorprender a tantos. Los más progres lo despachan con el calificativo de infantilismo, vaya por Dios, pero no reparan en que acaso de ahí, de sus poco más de dos siglos de vida, proceda ese vigor juvenil que les nutre en las adversidades y les fortalece la voluntad de rehacerse pase lo que pase y mirando siempre la causa mayor.&lt;br /&gt;Entre ese &lt;em&gt;e pluribus unum&lt;/em&gt;, de varios uno, y el &lt;em&gt;ex uno plures&lt;/em&gt;, que algunos retrógrados predican por aquí, uno no puede menos que volver sus ojos hacia ellos y mirar con respeto ese ondear de la misma bandera por todos los lugares, que para todos representa lo mismo y que todos sienten necesidad de ver. Con respeto y, ya lo dije, con envidia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5999852702111678800?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5999852702111678800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5999852702111678800' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5999852702111678800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5999852702111678800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/06/los-norteamericanos.html' title='Los norteamericanos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1574565773106247851</id><published>2009-05-13T17:47:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:37:34.314+01:00</updated><title type='text'>Hijos del azar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Si la Escuela de Bellas Artes de Viena no hubiera rechazado el ingreso de aquel joven de diecinueve años, flaco y de ojos febriles, llamado Adolf Hitler, seguramente no habría tenido lugar la II Guerra Mundial, se habrían ahorrado muchos millones de vidas y Europa sería ahora radicalmente distinta. Si Stalin hubiera tenido en el seminario algún maestro que le hubiera sabido fortalecer su vocación, posiblemente hubiéramos tenido un pope poco ejemplar, pero nos hubiéramos librado del mayor tirano y asesino que ha padecido este mundo. La Historia, es decir, nuestro propio discurrir por este largo sendero que viene de la nada y se pierde en lo más profundo del infinito, no es más que una continuada secuencia de manifestaciones del azar. Incluso nosotros mismos quizá no seamos más que uno de los infinitos acontecimientos probables que pueden producirse en el universo. Probabilidad que en el caso particular de cada uno de nosotros se ha visto felizmente realizada, pero que no es sino una más entre el número incontable de las que han podido ser y no fueron.&lt;br /&gt;Y entonces, ¿dónde está el poder del hombre? En saberlo. Al concepto de azar se han contrapuesto otros que tratan de eliminar de él su acepción de caos. Contra el azar se han elevado los conceptos trascendentes de determinismo, destino, predestinación y, ya en el pensamiento religioso, Providencia. También otros de carácter empírico: no existe el azar, se ha dicho, porque entonces no habría tantas injusticias, ya que el azar es justo y reparte ciegamente, y puede verse que no es así. Pero sea cual sea lo que rige la gran norma universal, la situación del hombre es la misma: la de estar sometido a un sistema absolutamente ingobernable para él y en el que sólo puede intervenir en parcelas infinitesimales en relación con el gran todo, aunque de cierta importancia para su pequeño campo. No es una fuerza que se pueda atrapar en una ecuación, ni siquiera un concepto que se acomode fácilmente en la lógica de nuestro entendimiento; es algo que nos impone su capricho y que jamás cuenta con nosotros. Conocerlo y aceptarlo es nuestra única respuesta. Alegrarnos cuando sonría y tratar de paliar sus efectos cuando cause dolor, pero teniendo la certeza de que no somos más que sombras colgando de unos hilos que se mueven y que no podemos ni siquiera atisbar. Séneca ya lo dejó escrito: no hay que maravillarse de que el azar pueda tanto sobre nosotros, si partimos del hecho de que vivimos por azar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1574565773106247851?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1574565773106247851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1574565773106247851' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1574565773106247851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1574565773106247851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/05/hijos-del-azar.html' title='Hijos del azar'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7500523502170974896</id><published>2009-04-29T11:02:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:30:17.810+01:00</updated><title type='text'>Con tu cara de pena</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Te encuentro cada día sentada en el suelo a la puerta del supermercado, con tu cara de pena y tu cartel lleno de faltas en el que tratas de contarnos tu actual situación. Adoptas siempre una postura recogida y un ademán desvalido que pretenden infundir compasión. Apenas levantas la mirada cuando alguien te echa unos céntimos, así que nadie sabe si sientes algún agradecimiento o es que lo ves como algo obligatorio para nuestras conciencias de anfitriones ricos. No sé tu nombre ni de qué país has venido, pero vas a permitirme que te convierta en un símbolo y que tome la parte, que eres tú, por el todo, que son los millones de personas que están aquí en las mismas circunstancias que tú.&lt;br /&gt;Mira, yo creo que podría entenderte. No resulta difícil imaginar lo que debe de ser una vida sin grandes horizontes, sin un futuro que entregar a tus hijos y con la esperanza reducida a un presente perpetuo de ausencia de ilusiones y a una roedora sensación de fracaso vital. Y más cuando te han dicho que ahí, no muy lejos, todo eso puede cambiar. Así que decidiste seguir la estrella. Seguramente malvendiste lo poco que tenías o hipotecaste unos cuantos años de tu futuro en un préstamo que te anticipó quién sabe quién, y emprendiste el viaje hacia la seductora perspectiva, posiblemente sin preocuparte de ningún formalismo legal. Sólo tú sabes qué te habías imaginado. Sólo tú sabes qué grado de confianza albergabas en tus capacidades personales para sobrevivir en la nueva sociedad de acuerdo con tus expectativas. No sé cómo era tu vida antes, pero la realidad es que ahora estás aquí sentada en el suelo, al frío del tiempo y de la indiferencia, viviendo de la voluntad ajena y con una expresión en tu rostro que seguramente ni tú misma reconoces. No te extrañe que alguien te pregunte si no te merecería la pena volver a donde estabas, a tu rincón del mundo, donde podías hablar y llorar con los tuyos; a tu pueblo, donde vivías pobre pero vivías de pie.&lt;br /&gt;No puedo adivinar qué piensas de nosotros ni en qué grado ni a causa de quién han fallado tus previsiones. Por lo pronto has encontrado sanidad gratuita y educación para tus hijos también gratuita; quizá estés en algún programa de integración o en algún plan de atención integral, y puede que hasta en alguno de esos organismos que se han creado especialmente para vosotros te informen de algún otro derecho que ni siquiera conoces. Pero no puedes exigir que todos tengamos la obligación de verte con el corazón rebosante de amor fraterno. A esa señora que siempre te miraba con una sonrisa amable, unos compatriotas tuyos le robaron ayer el bolso con todo lo que tenía; y ese joven que pasa ceñudo a tu lado y que a su edad todavía se ve obligado a vivir con sus padres, sabe que seguramente le costará más trabajo que a vosotros acceder a una vivienda oficial; y ese señor, que también en su día fue emigrante, te compara con su propia experiencia y no consigue encontrar nada en común.&lt;br /&gt;Mira, alguien te ha echado unas monedas en tu caja; quizá hoy te alcancen para comer. Pero ¿te basta con eso?.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7500523502170974896?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7500523502170974896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7500523502170974896' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7500523502170974896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7500523502170974896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/04/con-tu-cara-de-pena.html' title='Con tu cara de pena'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5676651000098889774</id><published>2009-04-23T11:00:00.003+02:00</published><updated>2010-01-08T16:31:05.222+01:00</updated><title type='text'>Ese hermoso objeto llamado libro</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Hace hoy 393 años, en una modesta casa del ahora llamado barrio de las Letras, el barrio literario por excelencia de Madrid, terminaba la azarosa y cansada existencia de Miguel de Cervantes, puesto ya definitivamente el pie en el estribo y echada la última mirada a esta tierra, que nunca le dio gran cosa, con la misma media sonrisa de siempre. Los caprichos del calendario actual hicieron que ese día sea también el de la muerte del otro gran visionario de lo humano, más afortunado y más distante que don Miguel, aunque no más trascendente: William Shakespeare. De ahí que las cabezas pensantes y decisorias de la cultura actual no hayan tenido que hacer demasiado esfuerzo para elegir una fecha que diese carácter definitivo y universal al Día del Libro, aunque hay que reconocer que han tardado lo suyo. Hoy, pues, es el día de los buscadores de pensamientos ajenos, de los que creen que sin imaginación no puede vivirse, de los que necesitan dar siempre otro paso en el camino del conocimiento, de todos los amantes de ese pequeño, sencillo y hermoso objeto que llamamos libro.&lt;br /&gt;Existen muchas razones para acercarse a un libro; cada lector tendrá la suya en función de su propio esquema interior o de su estado de ánimo o de su bolsillo o del día que haga, pero fundamentalmente se lee por alguna de estas tres causas, o por las tres juntas: para adquirir conocimientos, por el placer de disfrutar de un goce estético o simplemente por la búsqueda de un mero entretenimiento. Ningún otro objeto es capaz de tanto.&lt;br /&gt;Leer es ante todo un acto creativo, que consuma y otorga sentido a la labor del escritor. Un ejercicio continuo de imaginación, mediante el que se presta sentimiento y color a las palabras muertas de la página; en el libro, las caras, los gestos y los paisajes son como nosotros queramos que sean, no como quiera un señor de Hollywood. La lectura involucra nuestro subconsciente de tal modo que nos hace vulnerables ante el autor; de ahí que nos sintamos a gusto con los autores que comparten nuestros puntos de vista. Esas otras vidas que a todos nos gustaría vivir, ese ultramundo en el que las situaciones no son las cotidianas con su tediosa carga de planitud, la grandeza de una ficción que puede transformar una situación de ánimo proporcionando refugio y seguridad, todo eso y más se encierra en las humildes páginas de ese libro que tenemos a nuestro alcance en la biblioteca sin pedirnos nada a cambio.&lt;br /&gt;Que el no lector intente hoy, aunque sólo sea en homenaje al viejo manco que hizo universales nuestras letras, tomar un libro y adentrarse en el incierto y gozoso camino de su interior. Y si me permite otro consejo, que lo haga guiado por su instinto o por la palabra de un buen amigo, no por las listas de ventas, que más bien reflejan los méritos de los técnicos de mercado, ni por los nombres de moda, que a menudo tienen más que ver con motivos extraliterarios que con la realidad de su obra. No; que no se guíe más que por sí mismo y, en todo caso, por la selección que ha hecho el tiempo: ahí tiene a los poetas y novelistas de siempre, que los hay para todos los grados y necesidades, desde la exótica aventura hasta la palabra profunda, y desde el ripio festivo hasta el hondo poema místico.&lt;br /&gt;En medio de este vendaval de repertorio iconográfico en que se ha convertido la cultura actual, cuando aquel tan manoseado como falso dicho de que una imagen vale más que mil palabras se ha elevado ya a la categoría de axioma, el viejo libro continúa manteniendo su bien guardado sitio, porque su gran poder consiste en hablar, no a un sentido, sino directamente al entendimiento. Es decir, como hablan los dioses.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5676651000098889774?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5676651000098889774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5676651000098889774' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5676651000098889774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5676651000098889774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/04/ese-hermoso-objeto-llamado-libro.html' title='Ese hermoso objeto llamado libro'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4952100742398974264</id><published>2009-04-01T10:29:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:31:37.270+01:00</updated><title type='text'>El debate del aborto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Vaya por delante que uno tiene como firme premisa de lo que va a escribir que la decisión de abortar es un hecho traumático y doloroso, que no se toma impunemente ni puede enterrarse en el olvido, porque en cualquier momento, ante una mirada, ante una añoranza, ante un simple paseo por un parque infantil, aparecerá con su factura. Y también que nunca caerá en la osadía de juzgarlo, no sólo porque no es nadie para ello, sino porque pertenece al ámbito más íntimo de las conciencias, allí donde prescriben todos los derechos ajenos y donde, en definitiva, se dicta la sentencia que premia o castiga nuestras acciones. Opinar sobre algo que no se ha vivido puede ser un brillante ejercicio dialéctico, pero también un atrevimiento despiadado. ¿Cómo entender cada circunstancia personal, la angustia de la indecisión previa o el desasosiego que seguramente se ha instalado en las noches y los días?&lt;br /&gt;Lo que sí cabe es opinar sobre los argumentos digamos externos, esos que aducen, a veces casi como dogma de fe, tertulianos, políticos, periodistas y expertos de toda laya. Por ejemplo, uno oye decir a esa chica que hicieron ministra de Igualdad que el aborto es una ideología. Hay que ver, ministra. Debe usted hacer un esfuerzo por disimular su menguada formación. Por lo visto nadie le ha explicado que amparar bajo el manto ideológico cualquier actuación resulta inquietante. Ideología tiene el asesino del coche bomba y por ideología mataron los terroristas de los trenes y las torres. Si ideología viene de idea, resulta claro que todo lo que hacemos responde a ella.&lt;br /&gt;Y oye también afirmar a una señora muy segura de sí misma que eliminando a un recién concebido no se quita ninguna vida y la pregunta es obvia: entonces ¿por qué crece el feto?. Vale, pero hay que respetar la decisión de la mayoría. Claro, pero ¿cabe decidir mediante una votación cuándo se puede considerar a alguien un ser humano?. Porque el desarrollo no tiene apartados; fluye de forma continua, y cualquier línea divisoria que se le ponga no es más que puro convencionalismo establecido a conveniencia. Pues en cualquier caso siempre ha de ser una decisión de la madre. O sea, que el padre no tiene nada que decir sobre la eliminación de su hijo.&lt;br /&gt;Y además, se oye, es una medida progresista. Etimológicamente progreso significa ir hacia adelante, así que resulta difícil aplicarlo a un hecho que se practica desde la noche de los tiempos. Ya las sociedades más antiguas utilizaban hierbas y mejunjes abortivos, cuando no el expeditivo método de la aguja, así que habrá que poner en cuestión el término. En todo caso, cortar un desarrollo no es nada progresista, como no sea que se equipare a una enfermedad. Y queda por explicar cómo es posible que una chica de dieciséis años, que no puede comprarse una cerveza sin permiso de sus padres, vaya a poder abortar sin que ellos lo sepan, con lo que se les puede privar de la posibilidad de ayudarla.&lt;br /&gt;El debate irá para largo, como siempre ha sido, pero al menos sepamos discernir la categoría de los argumentos. Que hay mucho sofista interesado suelto por ahí.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4952100742398974264?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4952100742398974264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4952100742398974264' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4952100742398974264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4952100742398974264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/04/el-debate-del-aborto.html' title='El debate del aborto'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5921425210048736606</id><published>2009-03-25T10:10:00.002+01:00</published><updated>2010-01-08T16:32:10.479+01:00</updated><title type='text'>Vocabulario apócrifo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;ATAPUERCA: Patria añorada de algunos nacionalistas.&lt;br /&gt;AUTOMOVILISTA: Presa indefensa sobre la que alcaldes y gobiernos caen como buitres para arrancarle a picotazos todo lo que pueden.&lt;br /&gt;CAZA: Actividad que consiste en matar animales que viven en libertad, practicada por unos señores que afirman estar más enamorados que nadie de la naturaleza.&lt;br /&gt;CRISIS: Espectro siniestro del que se desconoce su origen y, lo que es peor, sus conjuros, y que nos muestra cada día su rostro aterrador ante la mirada paralizada de nuestros gobernantes.&lt;br /&gt;DISCURSO POLÍTICO: Distancia más larga entre dos puntos.&lt;br /&gt;ESPAÑOL: Segunda lengua de comunicación del mundo y una de las principales de la historia de la humanidad, algo que se sabe en todas partes menos en las cavernas nacionalistas.&lt;br /&gt;FAMOSO: Antónimo de importante.&lt;br /&gt;IGUALDAD: Lo que aspira ahora a tener el hombre con respecto a la mujer.&lt;br /&gt;INÉDITO: Aplícase a aquello que aún no ha dado muestras de su existencia, como la música de las estrellas o el ministerio de la Vivienda.&lt;br /&gt;JUSTICIA: Hermosa doncella que ve cómo su máximo esfuerzo ha de consistir en resistirse a ser violada por la política.&lt;br /&gt;LLINGUA: Criatura de condición híbrida, nacida de un largo y costoso proceso de fecundación in vitro.&lt;br /&gt;MISTERIO: Hecho o situación fuera de toda comprensión racional, como, por ejemplo, por qué un niño es incapaz de rodear un charco o para qué sirve el Senado.&lt;br /&gt;NACIONALISTA: Curioso tipo humano, en búsqueda perpetua del arca perdida de la tribu.&lt;br /&gt;NEGRO: Sustantivo arrancado de cuajo del diccionario de los cursis y progres. Dícese lo mismo de moro, gitano, preso o amante. Como mucho, aún se usan como adjetivos.&lt;br /&gt;PODER: Punto donde tienden a naufragar los buenos propósitos, las sanas intenciones y hasta las rectas conciencias.&lt;br /&gt;POLÍTICA: Actividad profesional para la que no se requieren estudios ni preparación alguna, pero que condiciona irremediablemente todas nuestras vidas.&lt;br /&gt;PROBLEMA: Dificultad que a veces se vuelve irresoluble. Por ejemplo, cómo conseguir que nos gobierne el más apto.&lt;br /&gt;TERTULIANO: Personaje misteriosamente imbuido de todos los conocimientos del mundo, que se gana la vida tratando de hacérnoslo creer.&lt;br /&gt;TRASVASE DEL EBRO: Expresión del principio de Dietti, según el cual, cuando se tiene la solución a la vista, el necio cierra los ojos para buscar otra a tientas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5921425210048736606?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5921425210048736606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5921425210048736606' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5921425210048736606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5921425210048736606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/03/vocabulario-apocrifo.html' title='Vocabulario apócrifo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-1542528934715627263</id><published>2009-03-04T12:11:00.001+01:00</published><updated>2010-01-08T16:32:45.570+01:00</updated><title type='text'>El maltratado concepto de cultura</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;No debe de haber palabra más manoseada, confundida y que más veces haya sido dicha en vano que la de cultura. Es cierto que no resulta fácil encerrar su significado en límites, pero este es uno de esos conceptos que se asientan por sí mismos en el entendimiento sin necesidad de definiciones sintácticas; un término, como el de amor o el de tiempo, que es más una idea que un conjunto de sílabas y que como idea se hace más inteligible que como palabra. Todos podemos convenir en que lo sentimos como algo que se aplica al perfeccionamiento de la mente y el espíritu del hombre, y en este sentido se diferencia de la civilización, la sabiduría o el talento. Aún iba más allá T.S.Eliot al afirmar que cultura es aquello que hace que la vida merezca la pena ser vivida; lo que justifica que otras generaciones, al contemplar los restos de una civilización extinguida, digan que a esa civilización le valió la pena vivir.&lt;br /&gt;Sin embargo, el proceso de tremenda banalización que se ha apoderado de nuestro tiempo está minando también el concepto de cultura. Ahora se habla de la cultura del pelotazo, de la cultura gay, de cultura de la droga, de la cultura de la arruga, de la de lo feo, de la del cotilleo, y todo es cultura y no hay actividad ni parcela a la que no se haga llegar el manto protector del noble vocablo. De un sentido antropológico se le ha hecho descender a una caricatura de lo sociológico. Seguramente alguien, con más razón que los anteriores, comenzará a hablar pronto de la cultura de la incultura.&lt;br /&gt;Relacionado con éste se halla el tema de la valoración cualitativa que merece cada manifestación cultural. La tendencia general de nuestro tiempo hacia el igualitarismo, aunque sólo en el ámbito de lo que no acarrea compromiso ni esfuerzo concreto, viene a establecer que todas las culturas y las lenguas son iguales, puesto que iguales son los hombres y las razas que las crearon. Pues no. Criterio igualitario no quiere decir criterio justo, y, en el caso de la cultura y las lenguas, a lo sumo podrían igualarse en estima, y eso siempre que se fuercen las cosas del sentimiento. No es lo mismo, se diga lo que se diga, una máscara africana que el Moisés de Miguel Ángel, ni un tam-tam bantú que la Quinta Sinfonía, ni el brebaje de un hechicero hotentote que un trasplante de corazón. Ni tampoco son iguales el español o el inglés que el bable, pongo por caso; el grado de instalación en la cultura universal de los dos primeros y del segundo es tan diferente que la única forma de no verlo es negándose a ello.&lt;br /&gt;En esta larga empresa que es la andadura humana por este planeta ha habido aportaciones de muy diverso grado y alcance, si acaso todas dignas del mismo respeto, pero no de la misma consideración. Las actitudes de cierta progresía que otorgan el mismo valor a todas las manifestaciones culturales, conducen a una conclusión falsa, en la que la realidad se somete a un dictado conceptual preestablecido: el de la igualdad como idea suprema y aplicable a todos los ámbitos. O acaso haya algo aún de la ingenua presunción de simplicidad y coherencia que se atribuye a las culturas menos desarrolladas, según el viejo estereotipo russoniano.En comunidades pequeñas y con un peso cultural más bien limitado, esta tendencia suele encontrar buen abono por lo que tiene de redentora de la realidad que se posee. En estos casos, a falta de poder emplear la palabra calidad se sustituye por la de dignidad. Cualquier habla es tan digna como cualquier idioma, cualquier pieza artesanal campesina como cualquier obra de arte, cualquier cabaña autóctona como cualquier catedral. Dado que la dignidad es una condición noble donde las haya y que se mueve en el ámbito de la virtud, sin afectar a la esencia cualitativa de las cosas, su aplicación no resulta discutible y además sirve para dar realce a lo que apenas lo tiene de otro modo. Pero que no se pretenda igualar enanos con gigantes ni penumbras con brillos, que no es posible. Porque, además, tampoco son sumables ni se consigue nada mediante su acumulación. Arthur Koestler, que sobre esto había pensado lo suyo, lo dijo con su habitual rotundidad: dos medias culturas no hacen una cultura, como dos medias verdades no hacen una verdad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-1542528934715627263?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/1542528934715627263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=1542528934715627263' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1542528934715627263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/1542528934715627263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/03/el-maltratado-concepto-de-cultura.html' title='El maltratado concepto de cultura'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2670331318323946698</id><published>2009-02-18T10:57:00.002+01:00</published><updated>2010-01-08T16:33:16.165+01:00</updated><title type='text'>¿De quién es la vida?</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La decisión de acabar con la vida de esa chica italiana que estaba en coma ha desencadenado un torbellino de opiniones encontradas, como no podía ser de otro modo. La evolución moral de la humanidad, a diferencia del progreso científico, termina por encontrarse ante un escollo que no puede salvar sin un temblor de la concordia social, porque conlleva una agresión a muchas conciencias: la ley natural. Trasponer esta barrera supone asomarse a un nuevo orden de consecuencias imprevisibles. Lo difícil es establecer en qué punto erige su límite la ley natural y en qué momento lo traspasamos. Es el caso de todo lo que se refiere al derecho sobre la vida, y más concretamente a los temas de la pena de muerte, el aborto y la eutanasia, tres viejas cuestiones que aún no han sido dilucidadas de forma universal. El debate sobre la legitimidad moral de los tres casos es tan antiguo como el concepto del hombre como sujeto de derechos, sin que nadie haya logrado encontrar una luz que ilumine por igual a todos los sistemas morales. Sólo podríamos resolverlo si lográsemos responder a una pregunta crucial: ¿de quién es la vida?. Una pregunta que en términos primarios tiene varias respuestas y en términos de lógica ninguna. Veamos:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De los padres.&lt;/strong&gt; Desde un razonamiento lógico es la respuesta más evidente. Fueron nuestros padres quienes nos han dado la vida, de modo que serían los únicos que tendrían derecho a quitárnosla. Pero es una conclusión tan absurda que hace que la lógica no tenga aquí ningún valor. Aún así, se esgrime en el caso del aborto.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De la sociedad.&lt;/strong&gt; Teoría colectivista, en la que la sociedad está por encima del individuo. Sin embargo, es evidente que la vida de cada uno no debe nada a la sociedad. Un hombre y una mujer en una isla desierta pueden hacer nacer la vida. Otra cosa es el deber moral del individuo hacia la sociedad en la que está inmerso, pero eso no da derecho alguno a ésta para adueñarse de su vida.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De Dios.&lt;/strong&gt; Para quien crea que Dios es el autor de toda vida esta es la respuesta más evidente y más consoladora ante la muerte. Es el razonamiento de Job: Dios me la dio, Dios me la quitó. Esto prohibiría toda acción individual contra la vida, pero también toda acción de la sociedad para quitarla, e incluso para protegerla, puesto que es de Dios y la sociedad no tiene ninguna delegación suya. Negaría, entre otras cosas, la eutanasia.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De uno mismo.&lt;/strong&gt; Nadie ha hecho nada por conseguir la vida; le ha sido dada como regalo accidental. Aún así, puede pensarse que, puesto que se la han dado, es suya y que, por tanto, nadie aparte de él puede tener ningún derecho sobre ella. Si se acepta esto, habría que legalizar el suicidio y la eutanasia solicitada, y rechazar las leyes de los gobiernos sobre las drogas, la anorexia, el cinturón de seguridad y demás medidas obligatorias dictadas para evitar nuestra muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La pregunta sigue sin respuesta y toda decisión sobre esto no dependerá más que de los vaivenes sociales y políticos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2670331318323946698?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2670331318323946698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2670331318323946698' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2670331318323946698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2670331318323946698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/02/de-quien-es-la-vida.html' title='¿De quién es la vida?'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6275988538041381247</id><published>2009-01-28T11:35:00.001+01:00</published><updated>2010-01-08T16:33:54.697+01:00</updated><title type='text'>Le esperan, señor Obama</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Le esperan, ya lo sabe, le esperan en todas partes. Le esperan en su propio país los que le han votado con una radiante sonrisa de entusiasmo y los que le han mirado siempre con algún recelo; le esperan los optimistas y los escépticos, los progres y los que piensan que hay muchas cosas que merece la pena conservar; le esperan en los palacios y en las cabañas, en los despachos de Wall Street y en el comercio de la esquina que está a punto de quebrar; le esperan en Irak, en Jerusalén y en Afganistán, en el África de su padre y en la Europa que mira hacia usted como si fuera el destello de un faro en una noche de tormenta. Le han convertido en el Moisés que ha de guiarnos en esta travesía del desierto, con maná y varita para hacer brotar agua incluidos. Y sin embargo, desde el principio usted ha hablado de una realidad dura, de esfuerzo, de trabajo, de tiempos difíciles y de que no existen otras soluciones efectivas que las que se basan en el sacrificio de todos. Si hay desencanto, desde luego no habrá engaño.&lt;br /&gt;Le ha tocado a usted ocupar un lugar vacante desde hace mucho tiempo: el de líder de una época desorientada, especialmente en el ámbito occidental, en la que las referencias que habían constituido la base de su andadura hacia el progreso material y social se han ido difuminando, quizá por haberlo alcanzado, y aquí cada uno tendrá su propia opinión sobre sus causas: pérdida de valores morales, descreimiento, codicia desmesurada de los agentes económicos, levedad intelectual de los dirigentes políticos, complejo de inferioridad ante nosotros mismos, buenismo irresponsable. Mire, un síntoma: medio mundo ha puesto en usted su esperanza porque es negro, ya ve qué frivolidad, como si a los problemas les importase tener enfrente a un blanco, a un mulato o a un cobrizo. Le imagino el día de su toma de posesión, acabada ya la fiesta, en la intimidad de su habitación, cuando por fin pudo ponerse la bata y las zapatillas, le imagino pensando en todo eso y, créame, me invade un gran respeto por usted. Porque evidentemente no cabe suponer ni por un momento que sea usted un inconsciente.&lt;br /&gt;Ser la esperanza de alguien siempre resulta una responsabilidad que inquieta el ánimo; serlo del mundo entero tiene que producir una quemazón difícil de calmar. Por lo pronto debe entrañar una confianza infinita en sí mismo y en su capacidad para elegir sus equipos, tener muy claros los propósitos y una voluntad decidida de llevarlos a cabo por encima de todas las presiones de los grupos de poder, que en su país deben de ser especialmente fuertes. De todos modos, seguramente usted ya sabe que todos los políticos, incluso los mejores, están abocados al fracaso, porque es una profesión condenada a no poder cumplir nunca todas las expectativas. Luego, son las generaciones siguientes las que, difuminadas las manchas oscuras, sitúan a algunos en el pedestal de la memoria. Eso es lo que todos le deseamos, señor Obama, más que nada porque, en la situación en la que ha devenido el mundo, si gobierna bien para los suyos gobernará bien para todos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6275988538041381247?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6275988538041381247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6275988538041381247' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6275988538041381247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6275988538041381247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/01/le-esperan-senor-obama.html' title='Le esperan, señor Obama'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-634131230338665502</id><published>2009-01-23T12:17:00.003+01:00</published><updated>2010-01-08T16:34:32.578+01:00</updated><title type='text'>Lo que somos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Parece ser que este cuerpo que nos alberga se compone de cien billones de células, docena más o menos. No sé cómo han podido contarlas, pero eso dicen los científicos que, a diferencia de algunos políticos, no tienen ningún interés en mentirnos. O sea, que nuestro cuerpo no es más que un completo muestrario de especímenes celulares, eso sí, adecuadamente distribuidos. Aunque es evidente que las tales células no son idénticas en todos los cuerpos, al menos por fuera. Las de un servidor, por ejemplo, tienen bastante peor presencia que las de Monica Bellucci, qué se va a hacer, y entre las de Beyoncé, pongo por caso, y las de Chávez, cualquiera puede notar también alguna que otra diferencia visual. Se conoce que en esto de las células cada uno ha entrado en el sorteo sin haber sido consultado y sin ningún derecho de reclamación.&lt;br /&gt;El caso es que somos tan sólo un conjunto organizado de células, en las que se asientan no sólo todas nuestras funciones físicas, sino los códigos genéticos, las claves fenotípicas, los condicionantes de nuestro aspecto externo y hasta lo que en el catecismo se llamaba las potencias del alma, es decir, el entendimiento, la memoria y la voluntad, que tienen su sede por los vericuetos del cerebro. Los científicos sospechan, incluso, que en el interior de alguna escondida cadena de aminoácidos se encuentra impresa nuestra trayectoria futura, tanto física como de conducta, con lo cual, hasta el mismo Destino, con mayúscula, termina reducido a unos nombres químicos. Ay si Sófocles, Shakespeare o Calderón lo supieran.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La ciencia, que es implacable, nos está poniendo a los humanos en el sitio que jamás creíamos ocupar. Somos una simple parte indivisible del gran conjunto químico universal. Ese que te mira cada mañana desde el espejo, que vive, lucha, piensa y duda, no es más que un inmenso conjunto de células organizadas según un esquema determinado, cuyas claves comienzan a conocerse cada vez mejor. Puesto bajo el microscopio, todo va teniendo un nombre y una fórmula. ¿Y los sentimientos? ¿Y el gozo tembloroso de una emoción? Ay, amigo; ahí nos quedamos. Vamos a creer que los sentimientos reposan solamente en lo más misterioso y profundo del corazón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-634131230338665502?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/634131230338665502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=634131230338665502' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/634131230338665502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/634131230338665502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/01/lo-que-somos.html' title='Lo que somos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7435922289201753504</id><published>2009-01-14T10:45:00.001+01:00</published><updated>2010-01-08T16:35:47.085+01:00</updated><title type='text'>Dios en el autobús</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;En su obra &lt;em&gt;La tournée de Dios&lt;/em&gt;, Jardiel hizo bajar al Sumo Hacedor a la tierra para que tuviera información de primera mano de la obra que había hecho. Ahora una asociación de discrepantes de su existencia ha decidido bajarlo, aunque sólo sea en nombre, al autobús. "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida", aconsejan. A simple vista da que pensar ese adverbio que parece reflejar una duda, porque si probablemente no existe también hay probabilidades de que exista. Lo de disfrutar de la vida lo tienen más claro; dan por sentado que los creyentes son unos pobres sufridores. Como reacción, otra asociación, esta vez de creyentes, ha fijado en otros autobuses el mensaje contrario: "Dios sí existe". O sea, que tendremos a nuestros medios de transporte público convertidos en soportes ambulantes de mensajes teológicos, aun más, teleológicos, con los que poder satisfacer nuestras ansias infinitas de conocimiento de la verdad. Dos mil quinientos años de preguntas, tratados enteros dedicados a argumentar sobre la causa primera, profundas disquisiciones desde las más altas cátedras escolásticas, las cinco vías tomistas, el argumento ontológico de San Anselmo, Agustín frente a Faure, Descartes frente a Nietzsche, todo ello resuelto en las chapas de los autobuses. No sé si habrá mayor metáfora de nuestro tiempo.&lt;br /&gt;Nunca fue frecuente, ni siquiera en las circunstancias de total libertad ideológica, que los no creyentes hicieran apostolado, valga la expresión, acerca de sus convicciones. El que tiene fe siente la necesidad de compartirla; pretende llevar a los demás el mensaje de salvación que ha recibido, tanto por convicción personal como por cumplir el mandato que ese mismo mensaje conlleva. El ateo no siente esa necesidad; no gana ni pierde nada con que otros piensen como él; no espera ni teme nada. Y en todo caso, tratar de convencer a alguien de la existencia de una realidad tiene un sentido antropológico, pero hacer proselitismo a favor de un vacío no parece encajar con la idea de un pensamiento lógico.&lt;br /&gt;El ateo de verdad, el que ha llegado a su convicción a través de un largo y doloroso proceso de búsqueda racional, le merece al que esto escribe un enorme respeto. Ha querido buscar ante todo la honestidad consigo mismo. Ha tratado de encontrar la verdad por todas las líneas que la razón humana le permite, sea cual sea esa verdad y lo que de ella se derive. Hubo de renunciar a creencias más consoladoras y a gozosas esperanzas de salvación porque no tenían encaje en el esquema racional de su entendimiento. El límite es su propia razón; más allá hay un no conocimiento y no se le puede poner nombre. Y es tan consecuente en su empeño de la búsqueda de la verdad que jamás cerrará las puertas a unas inquietantes preguntas que tratarán de colarse en su fortificado sistema: ¿Y si resulta que el misterio es realmente una condición de la existencia del hombre? ¿Si es algo que forma parte de su misma esencia? ¿Si hay una puerta que jamás podrá abrirse mediante la razón y solamente puede cruzarse a través de la entrega confiada a lo incomprensible?.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7435922289201753504?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7435922289201753504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7435922289201753504' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7435922289201753504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7435922289201753504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/01/dios-en-el-autobs.html' title='Dios en el autobús'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5292549241328658657</id><published>2009-01-07T19:46:00.001+01:00</published><updated>2010-01-08T16:36:11.125+01:00</updated><title type='text'>Retrato de un hombre</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Fue para casi todos un hombre cualquiera, aunque no desde luego para el que esto escribe. Jamás originó titulares ni le iluminaron los focos de ningún tinglado televisivo, quizá porque las luces artificiales sólo saben alumbrar la superficie de la realidad, y sin embargo toda su vida puede muy bien considerarse como el símbolo anónimo de eso que alguien llamó la generación perdida, aunque fue más bien una generación partida. Le tocó vivir casi todo el siglo XX de principio a fin, un tiempo capaz de herir a sus hijos como pocos.&lt;br /&gt;Era un idealista puro, de los que sienten mejor que comprenden y para los que el dinero o los bienes materiales son objetos que por lo visto son necesarios, y nada más. Un optimista sin causa; un filósofo de lo cotidiano; un empedernido soñador. A él le habría gustado ser geógrafo, pero de los románticos, de aquellos que medían meridianos a través de selvas y desiertos o discutían sobre las fuentes de los ríos recién descubiertos. A cambio le convirtieron en soldado de una guerra que nunca entendió. Le tocó combatir en los dos bandos, pasó hambre, miseria y miedo, vio morir a muchos de sus compañeros, pero salió indemne de cuerpo, aunque vacunado aún más que antes contra la política. Luego, la amarga posguerra, la dura realidad ahora mil veces empeorada, la difícil lucha por la supervivencia en un país destrozado y con una economía de racionamiento. Cuando se le preguntaba por ello, lo contaba con aquella indiferencia libre de salidas hiperbólicas o excesivamente sentimentales en la que siempre se mantuvo para hablar de sí mismo, pero a quienes le conocían bien les era fácil notar cómo, mezclado con ello, había ido aflorando un leve matiz de escepticismo.&lt;br /&gt;-Eso es inherente a la vejez. La sabiduría gratuita de la vida; el máximo punto al que se nos permite llegar.&lt;br /&gt;Como tantos otros, tuvo que ver cómo se apropiaron de los mejores años de su vida, esos que se alimentan con las ilusiones de la juventud, pero jamás miró hacia atrás con rencor ni resabio alguno. La vida, decía, es así, puro azar, y de nada sirve subrayar sus páginas más negras. Fue una de sus lecciones mejor aprendidas en las tensas horas de angustia en las trincheras, cuando la muerte no era más que un trágico sorteo. Eso y mantenerse libre de cualquier ambición más allá de su pequeño alcance, acaso porque también aprendió muy pronto que para no sentirse frustrado jamás en los deseos no hay que desear más que aquello que depende de uno mismo. Tal vez por todo ello tuvo siempre un sentido profundo de la amistad y aún mayor de la familia, entendidas las dos como el único mundo que merece la pena habitar.&lt;br /&gt;Los hechos de cada vida, diluidos en el conjunto de la sociedad, pierden toda dimensión, se empequeñecen hasta la inadvertencia, se vuelven lisos y sin relieve. Pero referidos al ámbito individual de cada persona cobran una significación de montañas, y es en este punto de mira donde uno ha querido situarse con la palabra más entrañable de que ha sido capaz. No, no figuró nunca en ningún titular. Sólo fue un hombre cargado de amor y sabiduría. Se llamaba Antonio y hoy justamente habría cumplido cien años.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5292549241328658657?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5292549241328658657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5292549241328658657' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5292549241328658657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5292549241328658657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2009/01/retrato-de-un-hombre.html' title='Retrato de un hombre'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7742132921219376146</id><published>2008-12-05T13:04:00.002+01:00</published><updated>2010-01-08T16:38:01.782+01:00</updated><title type='text'>La política</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Esta sí que debe de ser la profesión más antigua del mundo. Es muy posible que en el momento en que cuatro australopitecos se vieron juntos, uno de ellos se haya creído en la obligación de organizar, decidir, mandar, dirigir, disponer, ordenar, resolver y administrar la vida de los otros. Y si los otros no lo admitían de buen grado, seguro que encontró pronto contundentes y eficaces argumentos para convencerlos. Aquel fue el primer político de la historia y el iniciador de la mayoría de los sistemas que han seguido hasta hoy con más menos refinamiento. Luego, los griegos dignificaron el poder al someterlo a la razón y a la libertad individual del hombre como miembro de la polis. Aristóteles escribe su &lt;em&gt;Política&lt;/em&gt; y nos enseña que el poder, o sea, el Estado, no es unidad, sino pluralidad de individuos, y Pericles fija el ideal del político: saber lo que se debe hacer y ser capaz de explicarlo, amar a su país y ser incorruptible. El día que los griegos nos pasen factura por todo lo que nos han dado no vamos a tener cofres suficientes para pagarles.&lt;br /&gt;La política es una profesión curiosa, vituperada por sistema, envidiada a veces, tenida en el fondo como un mal necesario, capaz de dictar sus propias normas de funcionamiento, omnipresente, universal, sobreviviente constante de sí misma. Todos somos irremediablemente sus clientes, queramos o no. Su acción influye decisivamente en nuestras vidas y, sin embargo, no exige titulación alguna ni ninguna preparación específica para su ejercicio. Es también la única que se puede ejercer de forma ilegal y pública; de hecho, ahora mismo, y no digamos antes, son más los que la practican sin ninguna legitimación de origen que los que la tienen en el mandato de sus conciudadanos.&lt;br /&gt;Como el tiempo, como el amor o como la felicidad, a la política nadie ha logrado definirla. Tratadistas de todas las épocas han intentado decirnos en qué consiste, desde los enunciados más simples -ejercicio del poder- a los más solemnes: proceso de liberación colectivo de los seres humanos, hecho posible por la capacidad de entenderse entre sí para colaborar de forma permanente y estable. Groucho lo tenía más claro: la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.&lt;br /&gt;La clase política, esa clase política de nuestros desengaños, se lleva la palma del descrédito entre todas las actividades públicas. Los grandes y bellos conceptos suenan en su boca con un eco grisáceo que anula su significado hasta convertirlos en indiferentes. Los propósitos, las promesas, las palabras pomposas, las frases rotundas, tienen aquí su campo semántico propio que el ciudadano ha tenido que aprender casi como una medida de autodefensa ante la decepción. Puede darse por supuesta la honestidad de conducta, pero no parece posible hacer lo mismo en el desarrollo de las ideas, y eso ha llegado a aceptarse con la naturalidad de lo inevitable. Se impone la percepción de que no existe el político como ente individual, sino el partido. Las opiniones personales, expresadas a menudo con la firmeza de la convicción, no tienen ninguna credibilidad. Palabras tragadas, convicciones traicionadas, subordinación de la conciencia. Se aprieta el botón que el jefe manda, porque fuera de la carpa del partido, en la intemperie, hace mucho frío. Ay, política, mal necesario donde los haya. Sí, pero ¿cuál es la alternativa?.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7742132921219376146?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7742132921219376146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7742132921219376146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7742132921219376146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7742132921219376146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/12/la-poltica.html' title='La política'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6280596249767399248</id><published>2008-11-28T15:53:00.005+01:00</published><updated>2011-04-12T12:55:39.792+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes'/><title type='text'>El viajero español en América</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; las tierras de América del Sur y Central hay que ir no sé muy bien con qué ánimo. Lo mejor quizá sería no equiparse con ninguno y dejar a ver qué labor hace en uno el efecto del medio milenio de historia familiar. Con riesgo de que las circunstancias ocasionales intervengan de buena o mala manera y desvirtúen en buen o mal sentido lo que debiera estar por encima, es muy probable que ese fuera el estado ideal que habría que procurarse mientras se baja la escalerilla del avión y se queda uno ya a punto para iniciar el particular descubrimiento de América. Lo que ocurre es que puede que eso no sea tarea difícil para un estoniano o para un vietnamita; para un español, en cambio, resulta imposible. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Y efectivamente, es así. En cuanto se deja el aeropuerto y el coche nos va introduciendo en la ciudad, los buenos propósitos van siendo ganados por la realidad de la tierra en que estamos. No es lo mismo, evidentemente, para un español, llegar a Borneo que llegar a Argentina, por ejemplo, y eso aun antes de oír una sola palabra y sin haber visto algún gesto familiar ni alguno de nuestros queridos y puñeteros demonios. Aun sin nada, y que nadie aspire a explicárselo, porque tal vez esté en el aire, en las imágenes, en los sonidos o en las sonrisas, quién sabe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El caso es que esta tierra, que se enganchó a nuestra Historia hace 500 años, es la que más se aproxima, entre todas las del mundo, a la imagen de una trasposición del espíritu de la nación con la que se encontró en la Historia a su propio ser. Trasposición compleja, como no podía ser de otro modo, pero de un efecto profundamente transitivo. Puede que sólo en el caso de Roma haya habido un fenómeno semejante. Y aun dentro de la tremenda variedad de contrastes que ofrece este continente, que se extiende a lo largo de tres trópicos, la impresión básica del viajero será la misma llegue a donde llegue. Entre Santo Domingo y Montevideo, por ejemplo, las diferencias que se perciben pueden ser de acento; más o menos como entre La Coruña y Sevilla, pongamos. Nada fundamental frente a la sensación insoslayable de hallarse en una dependencia de la propia casa, equipada con los mismos viejos y queridos muebles y desde la que se ven y se oyen paisajes distintos, pero palabras iguales. No, para un español la llegada a América es algo que ningún otro viajero de otro sitio podría comprender.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6280596249767399248?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6280596249767399248/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6280596249767399248' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6280596249767399248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6280596249767399248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/11/el-viajero-espaol-en-amrica.html' title='El viajero español en América'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3857526474570752057</id><published>2008-11-22T18:09:00.003+01:00</published><updated>2010-01-08T16:40:12.149+01:00</updated><title type='text'>Pequeñas ilusiones</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy no está de moda hablar de ilusiones. No está de moda hablar de muchas cosas, sobre todo si se refieren al sentimiento y vienen de generaciones anteriores, pero me parece que de ilusiones menos todavía. Los poderosos santones que se han adueñado de nuestra libertad de elección, que han reducido a uno, el suyo, todos los gustos, y que han logrado conducirnos a todos por la senda que se han propuesto para su conveniencia, han dictaminado que no es de hombres de nuestro tiempo andar con inutilidades propias de melancólicos y poetas; las ilusiones no se comen. Pero resulta que nuestra condición, la de ellos también, es la de seres débiles, y eso nos obliga a vivir sostenidos por los pequeños anhelos que solicita el corazón y por la esperanza de su cumplimiento. Es decir, por las ilusiones.&lt;br /&gt;Conocí a alguien cuyo acto primero de cada día era el de abrir el periódico para leer la columna de su escritor favorito. Al hombre la vida no le había ido precisamente bien; el mundo era para él un lugar hostil, en el que el acto más inteligente que cabía hacer era irse de él de una vez; los amigos, la lealtad, el cariño eran palabras bonitas, pero las reales eran decepción, egoísmo, soledad; hacía tiempo que no sabía lo que era una esperanza, ni siquiera la de tenerla. Y sin embargo, el breve placer diario que le proporcionaba aquella lectura le bastaba para seguir viviendo. La pequeña ilusión de cada mañana de encontrar un pensamiento con el que identificarse o una afirmación que suscribir interiormente o la frase mágica que parece escrita pensando en el propio estado de ánimo, sostuvieron poco a poco el débil hilo, hasta que todo pudo volver a ser como antes.&lt;br /&gt;A nuestra pequeña vida poco le afectan las grandes definiciones ni los grandes movimientos de fuerzas. El único mal que en verdad amenaza a nuestro espíritu es la carencia de algo que esperar. Si fallase la última ilusión, si se apagase hasta el más pequeño rescoldo del último motivo, todo quedaría plano y oscuro como la noche. Pero mientras están ahí, nos sostienen sin darnos cuenta, nos empujan hacia adelante, la ilusión por nosotros, por nuestros hijos, por el viaje de mañana, por la cena de hoy con los amigos. Nos componemos de ellas en todo grado y categoría, desde esas notas de fin de curso que hoy nos traen hasta una mejor vida en el más allá, que ha sido siempre la gran ilusión humana por antonomasia.&lt;br /&gt;Las ilusiones no se comen, pero alimentan, decía un personaje de novela que apenas ya las tenía. El día está lleno de ellas, unas de realización inmediata, otras a distintos plazos, pero todas juntas forman el único entramado que sostiene nuestro vivir. La simple ilusión de tenerlas ya es una buena ilusión. Luego, poco a poco, van muriéndose cumplidas o quizá a veces caídas, pero no importa demasiado, porque otras van apareciendo espontáneamente y nos obligan a seguir tras ellas para conseguirlas, y así es posible ir tirando con el alma alegre. Y al final nos daremos cuenta de que las ilusiones son las partes indivisibles del último estado en el que podemos refugiarnos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esas pequeñas ilusiones de cada día, que nos vamos forjando sin querer ni pretender y que pierden todo su hermoso brillo cuando se cumplen, son las que nos traen buena parte de las menudas alegrías que nos son dadas. No las despreciemos ni nos sintamos disminuidos en nuestra consideración por confesarlas ni por entregarnos en sus brazos, que no es que de ellas también se viva, sino que sólo con ellas puede vivirse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3857526474570752057?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3857526474570752057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3857526474570752057' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3857526474570752057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3857526474570752057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/11/pequeas-ilusiones.html' title='Pequeñas ilusiones'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-3761039447292995224</id><published>2008-11-14T19:45:00.001+01:00</published><updated>2010-01-08T16:40:40.580+01:00</updated><title type='text'>Lo que tenemos que aprender</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A nuestro sol le quedan unos cinco mil millones de años de vida, semana más o menos, así que habrá que darse prisa para hacer algunas cosas antes de que la eterna sombra caiga sobre la Tierra. Hay una larga lista. Por ejemplo, hay que seguir acabando a buen ritmo con las fuentes de vida del planeta, con los bosques amazónicos y africanos, los mares, los ríos y la atmósfera, más que nada para ir anticipando el momento y que luego resulte menos doloroso acabar con un planeta ya muerto que con uno lleno de vida.&lt;br /&gt;Habrá que apresurarse también a seguir acumulando pruebas que dejen constancia ante posibles colegas de otros sistemas planetarios, de que la especie principal que habitó esta esfera orbital del sol tuvo como rara característica la de poseer un cerebro totalmente desproporcionado con relación a su organismo; un lujo inútil, puesto que apenas pudo sacarle una mínima parte de sus posibilidades. Y de que su desarrollo científico no recorrió el mismo camino que el moral, ni llegó a poseer jamás conciencia colectiva ante el dolor y el sufrimiento que causó continuamente, sin cesar ni un solo día, a lo largo de toda su estancia en el planeta.&lt;br /&gt;Hay que pensar también en apurarse para acabar de eliminar en nuestros jóvenes el valor de los viejos ideales, familia, amistad, fidelidad, honor, trabajo, respeto, y sustituirlos por otros de mucho más alcance y capaces de hacer feliz, no a uno, sino a todo el conjunto de la humanidad: hermandad universal, antiglobalización, relativismo en los afectos, acracia. Al paso que se lleva y con el ahínco que se intenta, ese nuevo orden moral y esa transformación de las relaciones familiares y sociales que nos han servido hasta ahora no tardarán en hacernos llegar sus benéficos efectos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A nuestra casa le quedan unos cinco mil millones de años de vida, pero el hombre lleva viviendo en ella tan sólo millón y medio, así que también cabe tener la esperanza de que, en vez de apresurarse con lo que está haciendo, aprenda a reflexionar y a sacar conclusiones de la breve historia que aún tiene. Largo plazo de fianza. Puede que los efectos, si aprendemos pronto, ya los disfruten los que vivan aquí en el año cien millones, que, por cierto, será bisiesto. A nosotros nos toca seguir preguntándonos por nuestra condición de seres desorientados, ilógicos, insatisfechos, y autodestructivos. Lo malo es que tampoco sabemos la respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-3761039447292995224?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/3761039447292995224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=3761039447292995224' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3761039447292995224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/3761039447292995224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/11/lo-que-tenemos-que-aprender.html' title='Lo que tenemos que aprender'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4913320605773772244</id><published>2008-11-01T13:35:00.002+01:00</published><updated>2010-01-08T16:41:07.335+01:00</updated><title type='text'>El lenguaje sexista</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vamos a ver si de una vez somos capaces de hablar correctamente, sin lenguaje sexista, tal como nos enseñan a diario los políticos y políticas más progresistas. No es fácil, porque todos los niños y niñas de nuestra generación, y en general todos los españoles y españolas, hemos sido educados por nuestros maestros y maestras en la idea de un género único que englobaba al otro. Es de esperar que los profesores y profesoras de ahora enseñen a sus alumnos y alumnas a eliminar esas expresiones gravemente discriminatorias, para que cuando ellos y ellas se conviertan a su vez en educadores y educadoras puedan hacerlo a su vez con total convicción. Es una clamorosa demanda social, algo que los ciudadanos y ciudadanas exigen cada vez con más fuerza, desde los médicos y las médicas hasta los conductores y conductoras, y desde los fontaneros y fontaneras hasta los buceadores y buceadoras. La única que de momento no lo demanda debe de ser la Iglesia, quizá porque apenas lo necesita para sus cargos, pero puede que en los ratos que le dejen libre la preparación de sus pastorales sobre la justicia de la causa de los violentos y las violentas se decidan a modificar algunos textos y hablen ya de la comunión de los santos y las santas, de la resurrección de los muertos y muertas y del perdón de los pecadores y pecadoras. Cuánto lo agradecerían entonces todos los cristianos y todas las cristianas.&lt;br /&gt;Es cierto que el mundo está lleno de problemas muy graves, que hay multitud de hambrientos y hambrientas, de necesitados y necesitadas, de hombres y mujeres víctimas de la guerra y la miseria, pero no me negarán que resulta absolutamente necesario dedicar tiempo y esfuerzo a fijar en la mente de todos nosotros y nosotras esta idea. No en vano se espera de nuestra condición de civilizados y civilizadas que sigamos en vanguardia de la igualdad y la no discriminación. Que los viajeros y viajeras que nos visiten se encuentren aquí con un claro afán de ser justos y justas con nuestras palabras. Seamos correctos y correctas políticamente para poder aspirar a que nos llamen progresistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por mi modesta parte ya ven que estoy haciendo lo posible para llevar a mis lectores y lectoras, y a todos los desinteresados y desinteresadas que pueda, esta necesidad apremiante para el equilibrio psíquico general. Y si todos los autores y autoras siguieran este ejemplo, ya nadie se sentiría ofendido ni ofendida y la sociedad habría dado un gran salto hacia la felicidad. Claro que puede que vengan algunos y algunas lingüistas a decirnos que existe un género llamado de sentido, que incluye a los dos sin necesidad de especificar el segundo, pero qué saben ellos y ellas. No se dan cuenta de que con eso se causa profundos traumas y hace que muchos y muchas vivan con la angustiosa sensación de sentirse discriminados y discriminadas. No les hagamos caso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4913320605773772244?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4913320605773772244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4913320605773772244' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4913320605773772244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4913320605773772244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/11/el-lenguaje-sexista.html' title='El lenguaje sexista'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6243789445738186616</id><published>2008-10-24T22:00:00.004+02:00</published><updated>2010-01-08T16:41:44.999+01:00</updated><title type='text'>Una trágica historia de amor</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La noticia apareció perdida entre la maleza de opiniones, análisis y comentarios desatados por la crisis de la que tanto saben todos. Era una noticia humilde, como con temor de molestar, e informaba de que un anciano, tras conocer que padecía una enfermedad terminal y que ya no podría seguir cuidando a su esposa, enferma de Alzheimer, decidió acabar con la vida de ella y luego con la suya propia. Su mano temblorosa no fue capaz de acertar en el último momento a la sien y aún tuvo que sufrir la vida durante algunas horas más antes de irse definitivamente con ella.&lt;br /&gt;Yo no sé de nadie que pueda dictaminar con legitimidad sobre las conciencias, y quien se atreva a hacerlo allá el. La moral universal, esa que nos protege de la desaparición como especie, es eso, universal, y no puede regir las más íntimas turbulencias del corazón. Este anciano quiso poner orden en su pequeño universo, hecho de amor y soledad, y no se le fue ofrecida más opción que la fusión definitiva de los dos con las sombras del misterio inalcanzable. Abdicó de la vida para no abdicar de su amor.&lt;br /&gt;Humano, profundamente humano. Allá donde no alcanza la salvadora luz de la comprensión que se callen los valedores de la justicia. ¿Quién puede saber de esa lágrima que le tuvo que asomar a los ojos cuando apoyó el cañón en la cabeza de ella? ¿Para quién fue su última plegaria y su último pensamiento cuando la mano temblorosa buscaba el sitio fatal? Una vida convivida con toda la intensidad y la dimensión que brinda un tiempo prolongado puede hacerse un todo casi indivisible si está amalgamada por el amor. A este anciano le fue denegada la petición de poder cuidar de su esposa y se rebeló contra una decisión tan implacable, porque nadie lo podría hacer como él. Nadie sabría.Tal vez no consiga ninguna página de recuerdo en ninguna crónica del sentimiento, ni mucho menos alcance la aureola épica de otros casos similares, como los de Kleist, Koestler o Zweig, pero uno quiere al menos dejar constancia de su comprensión, que es una virtud que no se lleva bien con el acto de juzgar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya está escrito: entre lo que existe y lo que no existe, el espacio es el amor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6243789445738186616?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6243789445738186616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6243789445738186616' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6243789445738186616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6243789445738186616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/10/una-trgica-historia-de-amor.html' title='Una trágica historia de amor'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8134489434363707140</id><published>2008-10-11T13:52:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:42:11.107+01:00</updated><title type='text'>La vejez</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La vejez debe de ser el único sitio al que nadie quiere llegar, pero al que tampoco hay nadie que no quiera llegar. El camino hacia la vejez no lo anda uno libremente y eligiendo bifurcaciones a su antojo; es de dirección única y no es posible detenerse en él ni para tomarse un breve respiro. Se ha dicho que saber envejecer es una de las obras maestras de la sabiduría. Debe de ser también una de las más difíciles, a juzgar por el empeño que ha puesto siempre el hombre en evitarlo. La vejez puede que sea un tiempo de mirada serenamente distanciada y de pasiones sosegadas, pero la humanidad se ha pasado casi toda la Historia intentando eludirla. Las antiguas leyendas nos hablan de largos viajes en busca de la fuente de la eterna juventud; alquimistas y chamanes de todos los siglos buscaron con fervoroso ahínco el elixir mágico que pudiera vencer el tiempo; Fausto vendió su alma al diablo a cambio de recuperar la mocedad perdida; en los años 60 hizo furor el gerovital de la doctora Asland, que convirtió a Rumanía en meta de peregrinación de conocidas figuras cargadas de años y de dólares; en la actualidad, las clínicas de cirugía estética tienen las listas de espera cada vez más largas. O sea, que todos deseamos llegar a viejos, pero ninguno queremos serlo.&lt;br /&gt;Más que un tiempo de la vida, la vejez es un estado del espíritu. Cuando se comienza a abandonar la pregunta de "por qué no" por la más profunda de "qué", cuando uno ya no se deja engañar por sí mismo, cuando el error ajeno es un recuerdo del propio, cuando se empieza a actuar como viejo, entonces se es viejo. Y ahí de nada valen los regates al tiempo ni las peticiones de ayuda al bisturí contra el calendario, que es como querer ponerle una portilla a un torrente. No sé si habrá engaño más patético que el de tener un cuerpo septuagenario con un rostro veinteañero, o una mente madura encandilada por rayos fugaces que nos fascinaron cuando no sabíamos que lo eran, y, sin embargo, estamos viendo todos los días cómo hay quien prefiere aceptar el engaño antes que aceptar la verdad del tiempo.&lt;br /&gt;La vejez es el momento de echar mano de lo que se ha sabido acumular a lo largo de los años. Las sensaciones, las experiencias que fueron cayendo sobre nosotros como los granos de un reloj de arena, los quiebros hechos a la vida, los gozos reídos y las lágrimas lloradas, todo contemplado ahora por una mirada que ha ganado en distancia y hondura y se ha enriquecido con ese toque salvador de escepticismo que un joven jamás podrá tener. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Quemad viejos leños, bebed viejos vinos, leed viejos libros, tened viejos amigos", aconseja Alfonso X, al que por algo llamaron el Sabio. Llegar a viejo, más que una condena es un privilegio, no por el cuerpo, claro, sino por la facultad de contemplar la vida del modo que sólo puede contemplarse desde ese único punto de observación. Y en último término, envejecer es, por el momento, el único medio que se ha descubierto para vivir mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8134489434363707140?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8134489434363707140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8134489434363707140' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8134489434363707140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8134489434363707140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/10/la-vejez.html' title='La vejez'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5390712048138119115</id><published>2008-10-03T20:44:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:42:37.424+01:00</updated><title type='text'>Dígalo sin miedo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;No sé, pero da la impresión de que cada vez tenemos menos opiniones propias. Tanta presión mediática, tantos críticos dictando normas sobre los gustos, tantas voces pontificando sobre lo divino y lo humano, están consiguiendo que cada vez haya menos que se atrevan a exponer su criterio, sobre todo si se refiere a cuestiones estéticas, por temor a ser considerados unos ignorantes. Vivimos la dictadura de unos cuantos, que establecen qué pintor nos tiene que gustar por ley o ante qué corriente estilística tenemos que admirarnos. Lo políticamente correcto tiene su equivalente en lo estéticamente correcto, que es bastante más grave.&lt;br /&gt;Puede que haya sido así siempre, pero cuando el arte no había salido del ámbito de lo humano no importaba. El arte cercano al hombre produce emociones, de cualquier signo que sean, y con ello cumple una función que le es inherente. Cuando se aleja, el contenido suele hacerse incomprensible y sólo importa la firma; si es una firma famosa, la obra es buena; si no, nada. O sea, que la excelencia artística está en manos de los medios. Una aberración.&lt;br /&gt;Es evidente que los gustos pueden educarse y que sobre gustos sí hay mucho escrito, pero en última instancia hay que atender al grado de conmoción que produce la obra dentro de nosotros. Si nos deja indiferentes, esa obra no ha cumplido su misión, y decirlo en voz alta no es ningún signo de ignorancia. Si usted, por ejemplo, cree que lo que hacen la mayoría de los modistas no son más que absurdas extravagancias sin sentido, si algunos poemas de Alberti le parecen escritos por la chacha que vino del pueblo, si ve en Warhol un simple cartelista, y no de los mejores, si en un cuadro de Miró no encuentra más que rayas y colores, por más que se lo acompañen con un brillante alarde hermenéutico, o si piensa que la música atonal no es más que una sucesión de chirridos, no se acompleje, porque es usted quien tiene razón. Las palabras son tan flexibles que obran prodigios con los conceptos. A unos garabatos de Tàpies hechos a brocha gorda se les llama "caligrafía espiritual", y ya se les elevó de categoría conceptual, aunque siguen siendo unos garabatos. Un cuadro en un museo es, probablemente, el que tiene que escuchar más tonterías en todo el mundo, decía Goncourt. Como sabemos que detrás de todo esto no existe más que un inmenso mercado en el que lo que menos cuenta es el concepto de arte, no quitemos la primacía a nuestro criterio, aunque suponga ir contra las opiniones establecidas y casi siempre interesadas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5390712048138119115?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5390712048138119115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5390712048138119115' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5390712048138119115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5390712048138119115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/10/dgalo-sin-miedo.html' title='Dígalo sin miedo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-9181225327958427461</id><published>2008-09-23T12:08:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:43:20.201+01:00</updated><title type='text'>Al borde de lo infranqueable</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Hace quizá un millón de años, algún hombre miró el cielo estrellado y se preguntó por primera vez de dónde procedía todo aquello. Y ante la gran pregunta sin respuesta surgió el mito, y así satisfizo la humanidad sus ansias de comprensión de lo desconocido y del profundo misterio que rodeaba su existencia. Fueron necesarios centenares de miles de años para que alguien tratase de convertir el mito en una incógnita susceptible de ser objeto de estudio por parte de la razón humana. La búsqueda de la explicación de la realidad visible por parte de los filósofos griegos es una de las páginas más conmovedoras y fascinantes de la historia, y su resultado fue la creación de un sistema racional que configuró un modelo del orden cósmico que se mantuvo vigente durante dos mil años, hasta la aparición de los primeros avances técnicos, ya en la Edad Moderna. En el último siglo, el progreso de la ciencia nos ha desvelado secretos insospechados. Ahora sabemos que el espacio y el tiempo no son conceptos absolutos, que las estrellas no son más que gigantescos reactores nucleares o que el átomo no es la partícula indivisible de Demócrito, sino que posee una estructura interna tan compleja como la del propio universo. Del nous de Anaxágoras hemos llegado a los quarks, y de la teoría ptolemaica, aquella que hizo exclamar a Alfonso X el Sabio que si Dios le hubiera consultado sobre el sistema del universo le habría dado unas cuantas ideas, hemos pasado a saber que nuestra Tierra no es más que un planeta pequeño, que gira en torno a una estrella mediana, perdida en el extremo de una modesta galaxia, que a su vez se desplaza por el espacio junto a millones de otras galaxias mayores que ella.&lt;br /&gt;Ahora el hombre se propone dar un paso definitivo: nada menos que recrear el universo milésimas de segundo después del Big Bang. Diez mil científicos se han esforzado en construir las condiciones necesarias para liberar haces de protones que viajarán casi a la velocidad de la luz y que, al colisionar entre sí, liberarán los quarks, permitiendo así observar como éstos formaron la materia. La búsqueda va más allá; se pretende encontrar el bosón de Higgs, la llamada partícula de Dios, que sólo se conoce en teoría y que permitiría explicar el origen de la masa, casi nada.&lt;br /&gt;Si todo sale como se espera, el hombre habrá alcanzado el último umbral al que le es permitido llegar y que seguramente jamás podrá cruzar, porque es el umbral del infinito. ¿Qué había antes del Big Bang? ¿En qué punto se puede localizar la primera singularidad causal que dio origen a todo lo que existe? ¿Hasta dónde es posible retroceder en lo que ni siquiera puede llamarse tiempo? Entre el primer hombre que miró el cielo estrellado y el que se dispone a lanzar los haces de protones ha pasado apenas un instante en el reloj cósmico, es cierto, pero lo limitado no puede abarcar lo ilimitado. Es posible que quedemos para siempre a la puerta del misterio. Uno se conforma con admirar a esos científicos que tratan de enseñarnos cómo fue el borde mismo de la eternidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-9181225327958427461?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/9181225327958427461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=9181225327958427461' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9181225327958427461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/9181225327958427461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/09/al-borde-de-lo-infranqueable.html' title='Al borde de lo infranqueable'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2616231684370317786</id><published>2008-09-12T20:16:00.004+02:00</published><updated>2010-01-08T16:43:57.086+01:00</updated><title type='text'>Los ojos de la perrita</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El otro día, mi hija volvió del colegio con una perrita que encontró en el patio. Parecía haberse perdido o tal vez había sido abandonada precisamente por ser perra o por quién sabe qué inconfesables motivos. Venía dormida entre sus brazos, con cara de estar muy a gusto en aquel calorcillo, que posiblemente hacía tiempo que no disfrutaba. Cuando la dejó en el suelo sacudió la cabeza, como desperezándose, y luego nos miró uno a uno y se tumbó patas arriba para que le rascáramos la barriga. Era una manifestación tal de confianza que tenía algo de conmovedor: aquella mirada transparente, el vivaracho hocico buscando la mano amiga, los ojos cerrados y satisfechos al recibir la caricia. Ni una pizca de recelo ni de sombra alguna. O la vida hasta entonces la había tratado muy bien o es que los perros tardan más que nadie en perder la fe en la solidaridad de las criaturas. La perrita veía en aquellos extraños, que éramos nosotros, unos amigos, y no podía plantearse que pudiera ser de otro modo. Prometía lealtad y un torrente de afecto; no conocía otro sentimiento que el afecto. Cuando esa misma tarde se la llevaron unos amigos que se encapricharon de ella, se fue con ellos igual de contenta, dando y buscando del mismo modo sus caricias. No varió su mirada comunicadora ni su ademán entregado; no vio cambio alguno en el objeto y sujeto de su cariño. Se fue como quien va a iniciar una nueva aventura con la seguridad absoluta de que ha de ser gozosa, y ojalá así le haya sido.&lt;br /&gt;Los ojos de la perrita eran mansos y limpios de resabios, como lo es todo lo primerizo; como la primera nieve o la primera luz de cada día, como los brotes tiernos del trigo o el agua que acaba de asomar entre las rocas. Y uno, que en esto de los sentimientos nunca supo explicar mucho, pudo darse cuenta en apenas unos minutos de su inmenso poder, que llega a ser capaz de establecer cadenas entre desiguales. Y comprobar de paso cómo, en un estado puro, los sentimientos alcanzan una dimensión totalizadora. Para la perrita los sentimientos estaban escritos en todas las cosas que nos rodean, sin distinciones de apariencias ni de grados, y así ella los vivía. Los científicos nunca nos han dicho dónde residen los sentimientos.&lt;br /&gt;Los científicos no nos lo han dicho, sin duda porque no lo saben, y a uno, sin embargo, le parece el misterio más decisivo de nuestra esencia. Si alguien demuestra que la ternura, la conmoción ante las lágrimas ajenas, la tristeza, el agradecimiento, la emoción ante la belleza, la alegría y la esperanza, el amor, el impulso de abrazar el cuerpo querido, el pudor y la vergüenza, el remordimiento, el afán de perfección o el dolor del alma no son más que una activación química de unas células llamadas axones, que se encuentran en no sé qué lugar de la corteza cerebral, entonces fuera creencias trascendentales y viva el culto de admiración hacia la naturaleza y las leyes químicas. ¿El hombre, ser creado diferenciadamente, o sus sentimientos no son más que productos de una evolución que ha avanzado al mismo ritmo que el cuerpo? Los científicos no saben decirnos nada, así que hemos de creer a los poetas cuando dicen que los sentimientos reposan en el corazón.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2616231684370317786?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2616231684370317786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2616231684370317786' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2616231684370317786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2616231684370317786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/09/los-ojos-de-la-perrita.html' title='Los ojos de la perrita'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5603250912814369787</id><published>2008-09-04T12:48:00.001+02:00</published><updated>2010-01-08T16:55:13.247+01:00</updated><title type='text'>Quiérete a ti mismo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Al espejo hay que procurar no hacerle demasiado caso, sobre todo cuando no nos gusta lo que nos enseña. No es que debamos cerrar los ojos a la realidad ni practicar el viejo e inútil recurso del avestruz, no; la realidad es inseparable de nuestra percepción hasta el punto de que sin una no podría existir la otra. Lo que uno trata de decir es que la realidad de lo que vemos acerca de nosotros mismos no debe imponerse sobre nuestro ánimo ni condicionar nuestra actitud ante la vida.&lt;br /&gt;Estamos en el tiempo de la entronización absoluta del dios cuerpo. Nunca nuestra pobre envoltura se ha visto obligada a seguir unos patrones tan rigurosos ni unas normas tan rígidas, y al mismo tiempo tan universales, como ahora. Prohibido envejecer, prohibido engordar; hay que ser guapo, joven y delgado, lo dicen unos cuantos individuos que parecen estar en el secreto último de la belleza, casi nada. Las revistas del colorín y los programas de la cutrevisión nos machacan con los productos creados por estos nuevos chamanes: un desfile de figurillas de palabra lela, eso sí, pero sin un gramo de más y con una distribución armónica de todo su género, aunque para ello casi todas hayan tenido que pasarse sus buenos tragos liftándose, liposuccionándose, inyectándose y remendándose. Lo que hay detrás de todo esto, el imperio económico que sostiene, la ausencia de toda reflexión ética ante el hecho de primar de forma absoluta lo material del hombre sobre su espíritu, la vacuidad que supone, su intrascendencia como factor del progreso humano, la inversión de valores, todo eso no cuenta nada ante el poder del mensaje. Nadie que no se parezca a esos cuerpos de semidioses tiene nada que hacer.&lt;br /&gt;Las consecuencias que esto genera van más allá de la simple categoría circunstancial. Esa niña de trece años que se arrojó por la ventana, incapaz de soportar el remordimiento por haberse comido un trozo de tarta, no es más que un grado más de un drama terrible y vital. Pesaba 47 kilos, y su momento de debilidad ante el dulce constituyó la acción más grave de su existencia. ¿Qué se le podría haber dicho? ¿Qué palabras habrían podido modificar su estado de conciencia? Es posible que la anorexia tenga una causa somática más que psíquica; quizá los enfermos se vean a sí mismos con una imagen distorsionada, como ante un espejo trucado, pero si lo que ven encajase sin chirridos en la norma, no odiarían a su propia persona. La tragedia nace del culto a una norma tan absurda como interesada.&lt;br /&gt;Quiérete a ti mismo. Mira a tu cuerpo con ojos de amigo y no le impongas nada extraño, que él es como es, y a mucha honra. Aprende a convivir con él, sea como sea, que al fin y al cabo es lo único que te va a durar toda la vida. Si te salen unos kilos y no te gustan, trata de quitártelos, pero sólo porque te parezcan mal a ti, no a los demás. Si eres calvo o tienes una nariz como un apagavelas, acéptate así con serena naturalidad, sin pensar en nadie. Uno de los secretos de la paz interior consiste en evitar que el cuerpo y la mente se odien el uno al otro, porque ambos son únicos y ambos conforman la indivisibilidad del ser. La armonía entre ellos es la armonía de uno mismo. Y en último término, al cuerpo no lo pueden fabricar ni las dietas ni el gimnasio ni el bisturí; lo fabrica el espíritu.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5603250912814369787?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5603250912814369787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5603250912814369787' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5603250912814369787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5603250912814369787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/09/quirete-ti-mismo.html' title='Quiérete a ti mismo'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-5281039008980526107</id><published>2008-08-16T16:56:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:44:31.814+01:00</updated><title type='text'>¿Hay alguien ahí?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ni una sonrisa será capaz de detener a un asesino, ni una canción podrá parar jamás una guerra, ni esto que estoy escribiendo ahora valdrá para gran cosa, como todo. Puede que no haya nada más digno de una compasiva mirada de condescendencia que los suspiros satisfechos del pretencioso convencido de que puede modificar con sus palabras las líneas maestras del mundo. Acaso fuese bueno, pero no. El latido de un artículo de prensa dura desde el desayuno hasta el café de sobremesa, y el del resto poco más. Su condición es ser efímero, y su destino el de sumirse en el olvido bajo el ingente montón de palabras que salen al aire cada día.&lt;br /&gt;Y entonces ¿por qué escribir? Pues acaso sea por la oculta vanidad de pretender dar testimonio de uno mismo. O quizá por la belleza especial que tiene todo lo inútil y que atrae con mucho más vigor que la del práctico y utilitario objeto que nos hace la vida más cómoda. O puede que en realidad, como ya alguien dijo, no exista nada inútil, ni siquiera la misma inutilidad. El caso es que uno se sienta ante su pantalla en blanco con el ánimo dispuesto a enlazar palabras que den fe de ideas y pensamientos, de reflexiones, y a veces, incluso, hasta con una cierta pretensión de belleza, tan atrevido puede volverse uno. Buscará un lenguaje grave o irónico, en función del tema o de su propio estado de ánimo, siempre con la inquietud de conseguir algo literariamente correcto y en pelea constante con las limitaciones del idioma y, sobre todo, con las propias, que son bastante mayores. Luego, en algunas ocasiones, algún lector escribe o llama, pero la gran mayoría calla y se guarda para sí sus opiniones sobre lo que ha leído, lo que deja al autor a solas consigo mismo. ¿Hay alguien ahí?, gritaba un columnista ante el silencio que recibían sus páginas. Por eso, cuando a uno le llegan amables comentarios desde Argentina, por ejemplo, pone en cuestión todo lo anterior y siente en su interior un ramalazo de mudo agradecimiento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-5281039008980526107?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/5281039008980526107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=5281039008980526107' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5281039008980526107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/5281039008980526107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/08/hay-alguien-ah.html' title='¿Hay alguien ahí?'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-7475038660334168720</id><published>2008-08-09T12:38:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:45:07.616+01:00</updated><title type='text'>Por encima de la conciencia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aplastar la conciencia propia en aras de otros, acallar su voz para no verse expulsado del rebaño y de la oportunidad de seguir pastando tranquilamente, anular sus convicciones más personales para no aparecer como un rebelde disidente, esa es la desgraciada función que la mayoría de los políticos se ven obligados a ejercer una vez deciden dedicarse a esta actividad. Se vota en el Congreso una propuesta cualquiera, sea una gran obra que beneficiaría a la propia región o una de esas que cuestiones que rozan lo moral y que afectan a las convicciones más íntimas. El jefe del grupo hace una señal con los dedos indicando el sentido del voto, y el beneficio de la región y la voz de la conciencia se van a freír churros. ¿Cómo van a oponerse estas trivialidades a la suprema voz de su amo? ¿Qué importancia pueden tener las pequeñas verdades personales ante la verdad absoluta que encarna el sumo sacerdote del partido?&lt;br /&gt;Se cuenta que, en 1873, Nicolás Salmerón dimitió de su cargo de presidente de la I República porque su conciencia no le permitía firmar una pena de muerte. Se cuenta porque es un caso tan infrecuente en la clase política que continúa siendo un referente solitario, sin descendencia. ¿Cuántos han tenido que poner tapones en los oídos de su conciencia para dar su voto afirmativo a leyes que chocaban contra su propia moral? ¿Cuántos de quienes han votado la derogación de los trasvases lo han tenido que hacer conscientes de que dejaban a su región sin agua? ¿Cuántos se han tragado su patriotismo cuando dijeron sí a la negociación con los terroristas o al estatuto de Cataluña?&lt;br /&gt;Dura servidumbre del político esa que le impide ejercer lo que él mismo presume de tener como bandera: el derecho a la libertad. En este caso la libertad de conciencia, quizá la más necesaria de todas las libertades.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-7475038660334168720?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/7475038660334168720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=7475038660334168720' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7475038660334168720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/7475038660334168720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/08/por-encima-de-la-conciencia.html' title='Por encima de la conciencia'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2900636946037882915</id><published>2008-07-23T11:49:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:55:53.003+01:00</updated><title type='text'>La manía de pensar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Es que apenas se piensa. Los pensamientos propios, esos queridos y a veces rebeldes pensamientos que nos hacen ser como somos y configuran nuestra carta de naturaleza espiritual, están siendo arrinconados por los de unos cuantos que lo dominan todo y a los que se les permite enseñorearse de ellos. Parece que ya nadie está a gusto con sus silencios. Se huye de lo que pueda decirnos nuestro propio interior. Se busca siempre alguna voz ajena que anule a la nuestra. Hay quien no puede salir a pasear con el único acompañamiento de sus ideas, sino que ha de ponerse en los oídos unos auriculares para recibir sonidos, cualquier sonido, sea la publicidad o el charloteo de unos profesionales de las tertulias que lo mismo opinan sobre el Big-Bang que sobre los efectos de la globalización en la sociedad zulú.&lt;br /&gt;Se está entregando la facultad de pensar a cambio de que nos ocupen la mente. "Lejos de nosotros la funesta manía de pensar", proclamó la universidad de Cervera para fijar su fidelidad al rey absolutista. Hoy el absolutismo se ha trocado en el intento de llevarnos hacia el pensamiento único, haciéndonos renunciar a nuestras convicciones morales y de cualquier índole. Todos hemos de pensar lo correcto, es decir, lo que entienden por correcto quienes controlan los medios. Hay que obedecer la opinión ya establecida sobre los inmigrantes, los homosexuales, el aborto o el cambio climático. Que no tengamos ocasión de pensar. Quizá sea porque, según los expertos, razonar no es cuestión que dependa de la inteligencia, sino que se aprende con el ejercicio.&lt;br /&gt;A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para estar conmigo me bastan mis pensamientos. Puede, don Félix, pero es que en su tiempo no existían los robaalmas, ni los hechizos ante ellos, en la misma dimensión que hoy. El progreso es hijo a la vez del tiempo, de la sana voluntad del hombre y del maligno, pero hay algunos que parecen ser únicamente hijos del maligno. Cuando el progreso aliena no puede tener otro padre.&lt;br /&gt;Si quieres oír cantar a tu alma, haz el silencio a tu alrededor, escribió otro poeta. El silencio rumoroso del bosque o el murmullo silencioso del mar o acaso el aliento enmudecido de los campos, allí donde sientas que ninguna voz ajena merezca quitarte tu propia compañía para darte a cambio basura elaborada.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2900636946037882915?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2900636946037882915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2900636946037882915' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2900636946037882915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2900636946037882915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/07/la-mana-de-pensar.html' title='La manía de pensar'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4580954661886183771</id><published>2008-07-09T21:50:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:56:24.083+01:00</updated><title type='text'>Reclamación de lo obvio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Uno, que jamás en su vida se había adherido a manifiesto alguno, acaso porque el número de sus certezas absolutas siempre fue más bien escaso, lo ha hecho ahora con la conciencia gozosa y sin el menor atisbo de reserva. Y el caso es que, para ser el primero, resulta ser un manifiesto a favor de la obviedad. Lo obvio no se pide; adquiere realidad por sí mismo, se encuentra ante nosotros y condiciona nuestras decisiones hasta someterlas todas a su sola presencia. Algo falla cuando hay que reclamarlo. Algo habrá que preguntarse cuando es necesario un manifiesto para exigir la obviedad de que en España se enseñe el español. Lo que sería impensable en cualquier país europeo, aquí adquiere carta de cotidianeidad. Que en una nación que ha sido capaz de crear un idioma universal, imprescindible en la historia de la literatura y floreciente tanto en su extensión como en su creación, tengan que ser los colectivos sociales los que lo defienden para que no desaparezca de algunas zonas de su propia tierra, supone un fracaso absoluto de su clase política y la evidencia de que los ciudadanos no están enfermos de los complejos que atenazan a sus dirigentes. Lo que comenzó al principio de la transición como un generoso intento de proteger las lenguas regionales y de conseguir una grata convivencia con su hermana mayor sin ninguna connotación política, terminó convirtiéndose en una imposición excluyente que deja pequeña a la que ellas sufrieron en algunos años pasados. Es la obra de unos políticos cerriles y biliosos, con vocación tribal, a quienes no les importa privar a las nuevas generaciones de un instrumento de comunicación universal con tal de poder usar su propia lengua como estandarte de sus ensueños nacionalistas. Mientras, ellos llevan a sus hijos a los mejores colegios bilingües.&lt;br /&gt;No es que el español vaya a desaparecer de esas regiones. Su inercia es demasiado poderosa y su pujanza lo suficientemente vigorosa para bastarse a sí mismo. No hay más que darse una vuelta por Cataluña o el País Vasco para comprobar que sus ciudadanos, en contra de sus dirigentes, no conciben una situación social sin él, ni tampoco lo pretenden. Lo preocupante es que ese esfuerzo de erradicación se realiza con el propósito de eliminar el principal elemento de cohesión nacional, fútbol aparte, en la certeza de que, una vez conseguido, ya todo será más fácil, porque las demás ligaduras -historia, sentido de pertenencia común, tradiciones y costumbres compartidas- son más fáciles de desatar. Si para eso es preciso privar a los padres del derecho a educar a sus hijos en la lengua de todos, menoscabando el principio de igualdad, pues se priva, y además con gesto satisfecho.Parece que el manifiesto está teniendo un número de adhesiones que desborda todo lo previsto. A ver. Alguien ha dicho que un político se diferencia de un estadista en que, mientras el primero piensa en las próximas elecciones, el segundo piensa en la próxima generación. Pues esta parece una buena ocasión para saber si tenemos estadistas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4580954661886183771?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4580954661886183771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4580954661886183771' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4580954661886183771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4580954661886183771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/07/reclamacin-de-lo-obvio.html' title='Reclamación de lo obvio'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-4417189512012020004</id><published>2008-06-14T12:51:00.002+02:00</published><updated>2010-01-08T16:56:56.970+01:00</updated><title type='text'>Las señoras ministras</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Estas señoras ministras es que no paran. Qué ingenio, qué cultura, qué capacidad para los hallazgos idiomáticos. También los ministros, no crean, pero parece que ellas son más lucidas en esta cuestión. Ya en los viejos tiempos, Rosa Conde, ¿se acuerdan?, decía que aquello de que el hombre es un lobo para el hombre lo había dicho Job, el pobre y paciente Job, que en su vida apenas dijo nada; se conoce que nunca había oído hablar de Hobbes. Rosa Regàs no llegó a ministra, pero sí a directora de la Biblioteca Nacional, seguramente gracias a su inmensa cultura, que acreditó con el descubrimiento de que Barrabás fue uno de los ladrones que crucificaron junto a Jesús. Su jefa, Carmen Calvo, fue más allá. En una sesión parlamentaria, un senador le rebatió un argumento con algo que ella misma había dicho y terminó: "Calvo dixit". Doña Carmen se sintió insultada y replicó que ella no era ni Dixi ni Pixi, para rematar con otra muestra de su amplio conocimiento: "Sí denota usted lo de la viga en el ojo ajeno". Preocupada por la lengua sí que se la veía, porque afirmó que estaba llena de anglicanismos. Carmen Calvo era ministra de Cultura.&lt;br /&gt;Y ahora, Bibiana Aído, la que echa en falta la palabra miembra, a ver cómo soportar tal atentado contra la igualdad. Claro, ministra; si el brazo es un miembro del cuerpo la pierna será una miembra. Lógica aristotélica. Lo que no sé si pensó usted es que, si todas las terminaciones femeninas han de ser en a, habrá que decir poeto, profeto o Papo. Y que también los hombres podríamos exigir periodisto, socialisto o taxisto. Menos mal que ha venido usted a iluminar nuestra lengua.&lt;br /&gt;Yo creo que doña Carmen y doña Bibiana bien merecen unos versos calderonianos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan de Calvo que un día,&lt;br /&gt;tan intrigada se hallaba&lt;br /&gt;que sólo se alimentaba&lt;br /&gt;de una duda que tenía.&lt;br /&gt;¿Habrá otra, entre sí decía,&lt;br /&gt;más iletrada que yo?&lt;br /&gt;Y cuando el rostro volvió&lt;br /&gt;halló la respuesta viendo&lt;br /&gt;que la Aído iba diciendo&lt;br /&gt;la memez que ella olvidó.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-4417189512012020004?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/4417189512012020004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=4417189512012020004' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4417189512012020004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/4417189512012020004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/06/las-seoras-ministras.html' title='Las señoras ministras'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-6492029194582260710</id><published>2008-06-04T11:39:00.000+02:00</published><updated>2008-06-04T11:40:01.353+02:00</updated><title type='text'>Nuevos vecinos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Creíamos que el mundo era ya un patio de vecindad donde nos conocíamos todos, y resulta que no, que hay vecinos que permanecían ocultos a todas las miradas, viviendo en los escondrijos más ocultos de la casa. En un rincón perdido de la selva amazónica ha sido descubierta una tribu primitiva de la que no se tenían noticias, ni nosotros de ellos ni quizás ellos de nosotros. La fotografía tomada por sus descubridores, al menos vista con estos ojos nuestros que tanto ven cada día, desprende una sensación de conmovedora ternura, como si estuviéramos ante la muestra más delicada de la ingenuidad de un niño: los habitantes del pequeño poblado miran con cara aterrada el helicóptero que acaba de descubrirlos; algunos corren a esconderse en la selva mientras que otros se quedan firmes y se disponen a defenderse apuntándolo con sus flechas.&lt;br /&gt;Las sorpresas de esta pequeña bola que nos acoge no se agotan, y ese es nuestro gran regalo. Ni la red de redes, ni los sistemas de posición global que no pierden de vista nuestro coche, ni los satélites que fisgan hasta lo que tenemos cociendo en la olla son capaces todavía de despojar a este planeta de todos sus velos. La globalización aún no puede con los últimos retales que ocultan las zonas más íntimas de la vieja madre. Mientras nos dedicamos a escudriñar el espacio interestelar en busca de nuevos seres, teníamos aquí mismo, desde hace un millón de años, a alguien a quien no conocíamos.Ya tienen trabajo los antropólogos, etnógrafos y etnólogos. También los filósofos y moralistas, porque la pregunta de qué actitud adoptar ante ellos, que a lo largo de la historia ha tenido una respuesta rotunda y carente de vacilaciones, adquiere ahora, a la luz de un pensamiento más evolucionado y acorde con un humanismo de carácter universal, una naturaleza que parece impermeable a cualquier argumento. Es cierto que a su sencillo mundo de ciclos naturales y pulsiones originarias no ha llegado ninguno de los males que nos afligen a nosotros, pero tampoco ninguna de sus ventajas, que algunas tenemos. ¿Nos es lícito inmiscuirnos en su existencia, tratar de incorporarlos a nuestro modo de vida, instruirlos en nuestros conceptos éticos o imponerles nuestra propia conciencia acerca del bien y del mal? ¿Tenemos derecho siquiera aproximarnos a ellos, sabiendo que seguramente son vulnerables a enfermedades de las que nosotros estamos inmunizados, pero que en su caso quizá resulten mortales? Y por el contrario, ¿no estaríamos faltando a la debida solidaridad humana si no compartimos con ellos nuestros conocimientos y les hacemos partícipes del progreso que pueda mejorar sus vidas? Entre la tentación de tenerlos como los pequeños párvulos de la Historia a los que hay que dar un cursillo acelerado de puesta al día y la convicción de que quizá sea mejor dejarlos en paz dentro del modo de vida que les ha permitido llegar hasta aquí, no caben medias conclusiones, pero tampoco podría llegarse a ninguna convincente. Aunque todo esto no es más que un conjunto de bellas abstracciones. Es de temer que su destino ya esté sellado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-6492029194582260710?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/6492029194582260710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=6492029194582260710' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6492029194582260710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/6492029194582260710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/06/nuevos-vecinos.html' title='Nuevos vecinos'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-8263885471154586348</id><published>2008-05-31T19:12:00.002+02:00</published><updated>2008-07-10T20:04:15.986+02:00</updated><title type='text'>¿Por qué hay que saltar un potro?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Debo reconocer que no soy proclive a sentir admiración por ninguna hazaña deportiva ni por sus autores. Que un ser humano sea capaz de saltar un centímetro más que otro es algo que me deja a medio camino entre la más fría de las indiferencias y la perplejidad porque semejante hecho tenga repercusión universal. Que alguien empeñe el esfuerzo de toda su vida en lograr correr cien metros en una décima de segundo menos que otro, sigue siendo para mí ajeno a toda razón objetiva. Uno cree que por tardar un minuto en recorrer cien metros tampoco ha de pasarle gran cosa.&lt;br /&gt;Y cree también que la especie humana no está diseñada para saltar ni para nadar ni para correr, al menos desde que apareció el homo sapiens. Cualquier liebre desentrenada dejaría en ridículo al más admirado de nuestros campeones, y la más torpe de las nutrias sacaría los colores a Mark Spitz. No, el animal humano está hecho para pensar, y, en el plano puramente muscular, para andar, quizá porque es la actividad física más compatible con el ejercicio del pensamiento. Que la educación física sea una disciplina obligatoria en nuestros planes de estudio no es más que otra de las imposiciones absurdas que se registran. Habría que ver por qué hay que obligar a correr a un niño cuyo carácter, a lo mejor, le inclina a tomarse todos los actos de su vida con calma, sin preocuparse de la dureza de sus músculos. Así, nuestros hijos terminan su ciclo formativo sin poder escribir tres líneas sin faltas de ortografía y sin saber distinguir entre Moisés y Buda o, aún peor, sin que nadie les haya hablado de educación cívica y de aquel viejo concepto de urbanidad, pero, eso sí, saben saltar un potro.¿Que el deporte es bueno para la salud? Puede, aunque desde luego debe de ser bastante mejor para las marcas comerciales deportivas que para los meniscos. Si fue necesario crear una nueva rama de la medicina para ocuparse de las lesiones que produce, muy bueno no parece que sea. Ya lo presumía Chesterton, que cuando le preguntaron si había practicado algún deporte para encontrarse tan bien a su edad, respondió: "El único deporte que hice fue ir andando a los entierros de los amigos que habían hecho deporte".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-8263885471154586348?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/8263885471154586348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=8263885471154586348' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8263885471154586348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/8263885471154586348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/05/por-qu-hay-que-saltar-un-potro-debo.html' title='¿Por qué hay que saltar un potro?'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1611885284700693484.post-2932164984476658595</id><published>2008-05-31T15:56:00.038+02:00</published><updated>2011-05-09T10:40:54.454+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis obras'/><title type='text'>Algunos de mis libros</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/SONQAXdcLqI/AAAAAAAAABk/JqD8Dk_nyeo/s1600-h/6+-+1992.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252129557671849634" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/SONQAXdcLqI/AAAAAAAAABk/JqD8Dk_nyeo/s200/6+-+1992.JPG" width="118" height="176" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El testamento de la marquesa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Historia de un hombre a quien se le ha concedido un concepto particular del tiempo. Naturalmente, esto ha afectado en diverso modo a su vida, pero un día se encuentra ante un gran desafío y lo acepta: ha de permanecer durante un año en el panteón donde reposa el cadáver de una mujer de cuerpo horrible y una inmensa herencia. Lo que ocurrió dentro de aquel panteón pertenece a la conciencia del protagonista y al interior de este libro, pero creo que también a todos los lectores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Premio Felipe Trigo de Novela. (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Editorial Bitácora. Madrid)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;El viaje más oscuro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-fPRt8l7C2F4/Taa5_mIW9WI/AAAAAAAAAEE/jaxuZ4ZBpeY/s1600/9%2B-%2B1998.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 132px; FLOAT: right; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595364089272923490" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-fPRt8l7C2F4/Taa5_mIW9WI/AAAAAAAAAEE/jaxuZ4ZBpeY/s200/9%2B-%2B1998.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuatro amigos, tras una cena abundantemente regada, deciden combatir el hastío de sus vidas mediante una peligrosa apuesta, cuyo premio habría de ser aún más peligroso, tanto para ellos como para las personas que aman. La peripecia de aquella larga y oscura noche, en la que los sentimientos se desatan y la vida diaria adquiere una dimensión diferenciada, es descrita a través de uno de sus protagonistas, cuya evolución va envolviendo al lector hasta el sorprendente desenlace final. (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Editorial El Clavell. Premià de Mar. Barcelona)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-TLIeQxTIbnE/Taa7A8qdCEI/AAAAAAAAAEM/Tp9F9P7TbWU/s1600/8%2B-%2B1995.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 128px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595365212013004866" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-TLIeQxTIbnE/Taa7A8qdCEI/AAAAAAAAAEM/Tp9F9P7TbWU/s200/8%2B-%2B1995.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;La noche de las termitas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Intensa historia de ternura y volencia, ambientada en la España esperanzada y convulsa del Trienio Liberal y desarrollada a través del itinerario físico y espiritual de un joven estudiante francés enrolado en las fuerzas que vinieron a poner fin a aquel período. El proceso interior del protagonista corre paralelo a su obligado peregrinaje por una tierra que le es extraña y al encuentro con unas gentes, en especial una mujer, que irán afectando a su conciencia del deber, insinuándole a cambio un deber de conciencia, hasta llegar al desenlace. (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ediciones Libertarias. Madrid)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/SONT5EjLlCI/AAAAAAAAAB8/uRqWfb_Hs3s/s1600-h/2+-+1987.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 137px; FLOAT: left; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252133830383080482" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/SONT5EjLlCI/AAAAAAAAAB8/uRqWfb_Hs3s/s200/2+-+1987.JPG" width="116" height="168" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Esta tierra en que nacimos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Visión de Asturias entendida como una amante de idilio turbulento, a la que se le gritan sus defectos, pero sin la que no se puede vivir. Asturias caminada a paso lento, de oriente a occidente, con el ánimo bien dispuesto para dejarse impresionar hasta por la más humilde hierba del camino. Una visión en la que el rigor histórico se da la mano con el lirismo más puro y que seguramente ha de satisfacer incluso a los que no conocen ni sienten esta tierra en que nacimos.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-X13w6aEiZFs/TabIGXId6ZI/AAAAAAAAAFc/UHRTmUr889c/s1600/1%2B-%2B1983.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 131px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595379598668720530" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-X13w6aEiZFs/TabIGXId6ZI/AAAAAAAAAFc/UHRTmUr889c/s200/1%2B-%2B1983.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Unos días nada más&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Selección de relatos por los que desfilan una serie de personajes bien diferenciados, pero unidos todos por un ansia de búsqueda común ante los grandes interrogantes de la condición humana. Está formado por &lt;em&gt;La alambrada, En la cabaña, Oigo gritar al diablo, La misión, La respuesta, Como usted quiera madre y Unos días nada más&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-gYsX2UID83k/Taa88Wt3CII/AAAAAAAAAEc/jCD-Ot40K4Y/s1600/3%2B-%2B1989.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 137px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595367332130523266" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-gYsX2UID83k/Taa88Wt3CII/AAAAAAAAAEc/jCD-Ot40K4Y/s200/3%2B-%2B1989.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Vieron y hablaron de nosotros &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Asturias puesta ante el espejo de la Historia. Cómo la han visto los viajeros que han pasado por aquí a lo largo de los siglos.&lt;/span&gt; (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ediciones Azucel. Avilés)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-qsz5rnwrWcw/TabAVxsMWKI/AAAAAAAAAE0/V9AhEAX-mi4/s1600/7%2B-%2B1993.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 137px; FLOAT: left; HEIGHT: 192px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595371067402901666" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-qsz5rnwrWcw/TabAVxsMWKI/AAAAAAAAAE0/V9AhEAX-mi4/s200/7%2B-%2B1993.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Pepa Osorio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Biografía de esta singular pintora y singular mujer&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-DcxWjmA2U88/Taa-g2_KaJI/AAAAAAAAAEk/9vo7XweuoZk/s1600/13%2B-%2B2003.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 149px; FLOAT: left; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595369058779949202" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-DcxWjmA2U88/Taa-g2_KaJI/AAAAAAAAAEk/9vo7XweuoZk/s200/13%2B-%2B2003.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Asturias monumental y turística&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HLC82sghtkQ/Taa2TlKgylI/AAAAAAAAAD0/BluiFR2F0q4/s1600/13%2B-%2B2003.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Editorial Everest. León.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-O8MlBV3KuPM/Taa_WEq-0II/AAAAAAAAAEs/g1JuYBzmTH0/s1600/10%2B-%2B2001.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 156px; FLOAT: left; HEIGHT: 224px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595369972986466434" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-O8MlBV3KuPM/Taa_WEq-0II/AAAAAAAAAEs/g1JuYBzmTH0/s200/10%2B-%2B2001.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Asturias: arte, naturaleza y vida&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ediciones Lancia. León.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YsRyh3AdCBw/TabCKlweEEI/AAAAAAAAAE8/A6_v_B2g0Uw/s1600/12%2B-%2B2002.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 160px; FLOAT: left; HEIGHT: 211px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595373074244309058" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-YsRyh3AdCBw/TabCKlweEEI/AAAAAAAAAE8/A6_v_B2g0Uw/s200/12%2B-%2B2002.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Gijón, una ciudad de dos mil años&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Editorial Azucel. Avilés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-qkOJy0PcNvs/TabE3d6xNcI/AAAAAAAAAFE/5xHzt32Nylc/s1600/11%2B-%2B2001.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 143px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595376044257392066" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-qkOJy0PcNvs/TabE3d6xNcI/AAAAAAAAAFE/5xHzt32Nylc/s200/11%2B-%2B2001.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;Prerrománico y románico en Asturias&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ediciones Lancia. León.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-JanNLsiHMuc/TabF0-qxd0I/AAAAAAAAAFM/4D9CfpfIzIM/s1600/15%2B-%2B2009.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; FLOAT: left; HEIGHT: 206px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595377101020690242" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-JanNLsiHMuc/TabF0-qxd0I/AAAAAAAAAFM/4D9CfpfIzIM/s200/15%2B-%2B2009.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#3333ff;"&gt;Guía artística de Oviedo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ediciones Lancia. León.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2DUEWPgq2rA/TabGjGYv8aI/AAAAAAAAAFU/lwb_aHufiQg/s1600/14%2B-%2B2008.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595377893366559138" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-2DUEWPgq2rA/TabGjGYv8aI/AAAAAAAAAFU/lwb_aHufiQg/s200/14%2B-%2B2008.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;El románico en Lugo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ediciones Lancia. León.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2AZiLRQ9Nes/TaMWRg9KXEI/AAAAAAAAADc/RzdrjXMqO9w/s1600/3%2B-%2B1989.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1611885284700693484-2932164984476658595?l=dieztejon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dieztejon.blogspot.com/feeds/2932164984476658595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1611885284700693484&amp;postID=2932164984476658595' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2932164984476658595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1611885284700693484/posts/default/2932164984476658595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dieztejon.blogspot.com/2008/05/el-bable.html' title='Algunos de mis libros'/><author><name>Luis Díez Tejón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03281367710064787140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_yyYSUGlRmfo/SD_GkB4QuWI/AAAAAAAAAAM/a-VOaONl3Rk/S220/Caricatura+Luis.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yyYSUGlRmfo/SONQAXdcLqI/AAAAAAAAABk/JqD8Dk_nyeo/s72-c/6+-+1992.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
